Aníbal Ollero, catedrático de Robótica de la Universidad de Sevilla, opta al premio Investigador Europeo del Año
Aníbal Ollero, catedrático de Robótica de la Universidad de Sevilla, opta al premio Investigador Europeo del Año - VANESSA GÓMEZ

UNIVERSIDAD DE SEVILLAAníbal Ollero, catedrático de Robótica: «Veremos aviones de pasajeros y sin pilotos, aunque tardará»

Aníbal Ollero, catedrático de Robótica de la Universidad de Sevilla, coordina el proyecto europeo para inspecciones de instalaciones industriales mediante drones

SEVILLAActualizado:

Aníbal Ollero, catedrático de Robótica de la Universidad de Sevilla, acaba de recibir de Consejo Europeo de Investigaciones una beca de 2,5 millones de euros para investigar sobre nuevos diseños de drones. Este ingeniero coordina además el proyecto europeo Euroarms, dotado con cinco millones de euros, para el uso de drones en instalaciones industriales, como refinerías de petróleo o puentes. Ollero, profesor de Robótica y Vehículos Aéreos no Tripulados (drones) en la Escuela Superior de Ingenieros de sevilla, opta al premio European Leadership Awards 2017, en la categoría Innovador del Año, que se fallará el próximo 23 de mayo en Bruselas, y al que están nominados en otras categorías Emmanuel Macron, Angel Merkel o Ana Botín.

El uso de coches sin conductor no está teniendo muy buena prensa después de los accidentes que han sufrido los vehículos de Tesla, Uber y Google. ¿Eso frenará su implantación?

Hay que reforzar las medidas de seguridad y para ello es necesario incorporar tecnologías que garanticen que el daño ocasionado no exista o se minimice. Nosotros hemos trabajado en coches autónomos y ya sabemos no es un problema con grandes dificultades tecnológicas en condiciones de circulación especiales, pero circular con otros coches requiere una mayor seguridad, algo que podría lograrse en un horizonte corto, digamos que en un plazo de cinco o diez años.

Un dron es un vehículo aéreo no tripulado. ¿Veremos aviones no tripulados y con pasajeros?

Sí, pero tardará más porque es necesario maximizar las condiciones de seguridad. En realidad, en los vuelos regulares actuales en día el piloto no interviene en diversas fases del vuelo, está sólo por si se le necesita.

¿El cielo se llenará de drones, las carreteras de vehículos no tripulados, las empresas y las viviendas de robots?

Existirán drones volando de manera regular y coches en las carreteras sin conductor, especialmente en condiciones particulares de circulación, pero no será de forma masiva.

Muchos de los inventos actuales fueron ya esbozados en algunos libros y películas.

Hay ideas de libros y películas que pueden ser utilizadas y con el tiempo esas fantasías terminan cumpliéndose. Por otra parte, siempre ha habido una interrelación entre la literatura y ciencia. Hay que tener en cuenta que la denominación «robot» viene de una obra de teatro, no es algo que no hasta salido de un laboratorio. En los años 20 del siglo pasado, el autor de origen checo Karel Capek representó en EE.UU. la obra R. U. R. (Rossum's Universal Robots), donde los robots que construye Rossum terminan rebelándose y matando a su creador. En aquella época ya había preocupaciones sociales porque se temía que las máquinas iban a sustituir a las personas. Robots significa fuerza de trabajo o servidumbre en el idioma de Capek. Ese término fue adoptado por George Devol, que patentó en los años 50 del siglo pasado el primer robot industrial.

¿Cómo imagina el mundo de aquí a 50 años?

Nuestra capacidad de interaccionar con las nuevas tecnologías variará con el tiempo. Creo que nuestra relación con las máquinas cambiará en los próximos años y consideraremos a los robots como co-workers, alguien que trabaja con nosotros, no como alguien que nos sustituye o amenaza.

Ollero coordina el proyecto euroopeo Aeroarms, con 5 millones de euros de presupuesto, para el uso de drones destinados a la inspección de instalaciones industriales
Ollero coordina el proyecto euroopeo Aeroarms, con 5 millones de euros de presupuesto, para el uso de drones destinados a la inspección de instalaciones industriales-VANESSA GÓMEZ

No parece que los sindicatos estén muy de acuerdo con usted.

Insisto, esto no es un problema de robots porque ¿cuántos puestos de trabajo han sustituido los cajeros y máquinas automáticas en general?

Los dilemas éticos por el uso de robots ya los planteó Ridley Scott en «Blade Runner» y Orwell en «1984». ¿Es necesario plantear un código deontológico sobre su uso?

Creo que sí, al igual que de los robots en general. Esa discusión no tiene que ser estática, sino que debe cambiar a medida que evoluciona la tecnología. Es un debate de la sociedad digital porque hay que determinar qué datos e información se pueden usar, cómo puede limitarse que se sepan nuestros usos y costumbres cada vez que entramos en internet…

Los ingenieros de Sevilla se los disputan todas las empresas del mundo. Sin embargo, nuestra Universidad sigue sin estar en los primeros puestos del ranking del mundo. ¿A qué lo achaca usted?

Hay muchas formas de explicarlos pero creo que los ranking se elaboran con unos criterios que de alguna manera no favorecen mucho a la Universidad de Sevilla. De todas maneras, yo podría hablar del impacto de la investigación en la Universidad y es cierto que hay problemas porque los investigadores, no sólo los españoles, sino también los europeos, pierden muchos tiempo en tareas burocráticas que le detraen tiempo de la investigación porque hay que justificar hasta el último céntimo que se gasta Para que la investigación tenga resultado hace falta determinación, capacidad y recursos. Creo que tenemos la capacidad pero la ausencia de recursos y las dificultades para llevarlas a la práctica por las tareas burocráticas ha disuadido a muchos grupos de investigación, lo que lleva al desánimo en muchas ocasiones.