El Museo se ubica en la antigua fábrica de cerámica de Santa Ana
El Museo se ubica en la antigua fábrica de cerámica de Santa Ana - V. Gómez

Museo de la Cerámica, un lugar para preservar la tradición

Ubicado en una antigua fábrica, permite conocer cómo era la actividad alfarera en Triana

SevillaActualizado:

El Centro Cerámica Triana se ubica en un enclave muy singular, la antigua fábrica de Cerámica Santa Ana, en la trianera calle Antillano Campos, que fue restaurada para acoger el centro cultural.

Inaugurado en 2014, el espacio ha recuperado elementos originales de las antiguas instalaciones fabriles para mostrar a sevillanos y turistas cómo era el oficio del barro, una de las señas de identidad del barrio de Triana.

El centro cuenta con dos partes diferenciadas: los restos que se albergan de las antiguas instalaciones y que sirven para entender mejor en qué consistía el oficio y una exposición permanente con obras de distintas procedencias..

La planta baja posee paneles informativos, aunque en muchos rincones ni siquiera hacen falta: las palabras bastan para narrar cómo era Triana cuando la actividad alfarera regía la actividad de sus calles.

Vasijas del Museo de la Cerámica
Vasijas del Museo de la Cerámica-Vanessa Gómez

Uno de los primeros elementos que se ven al entrar son las almágenas, unos enormes recipientes de barro que se utilizaban para diluir el plomo molido, como recipiente y para preparar los esmaltes.

También en la planta baja se encuentran los antiguos hornos de donde han salido muchos de los azulejos que adorna aún algunos de los edificios más importantes de la ciudad. Hechos de ladrillo, estaban preparados para cocer las piezas más delicadas. Una vez encendido el fuego, se tapiaba la puerta para evitar la entrada del aire, así que la cocción se controlaba según el color del fuego que subía por las chimeneas, que aún se conservan y conforman una de las estampas más peculiares del centro.

También hay una solera de molino, que servía para moler los componentes de los esmaltes, un pozo de agua, depósitos de arcilla y el tablero donde se pintaban los azulejos.

Exposición

Una de las zonas más curiosas y llamativas del museo de la Cerámica es el mural donde se recogen paneles y azulejos publicitarios de las antiguas fábricas de Triana. Nombres de edificios, de centros escolares o de excursiones se extiende en una pared de más de cinco metros

La zona expositiva, por su parte, alberga piezas cedidas por el coleccionista Vicente Carranza, entre las que se encuentran platos, jarras y lebrillos; elementos de la colección del Ayuntamiento de Sevilla y obras de la Junta y el Estado. Destacan las piezas de cerámica ideadas por Aníbal González que decoraron la Plaza de España. La entrada es gratuita para los sevillanos y tiene un precio de 2.10 para el resto.