La imposición de una tasa turística abriría una nueva brecha entre el Ayuntamiento sevillano y los hosteleros
La imposición de una tasa turística abriría una nueva brecha entre el Ayuntamiento sevillano y los hosteleros - P. ORTEGA
TURISMO

Espadas insiste en una tasa turística para Sevilla, algo que el PP considera una «pérdida de competitividad»

El alcalde se fija en Lisboa como ejemplo de que cobrando un euro por noche se podría rehabilitar el patrimonio

Los populares piden «valorar el impacto negativo que este debate puede ocasionar en la imagen de la ciudad»

SEVILLAActualizado:

El alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, ha dejado claro este lunes que en el desarrollo de la tasa turística en la ciudad «no van a haber imposiciones, sino debate y análisis» y espera que el Gobierno central «dé la oportunidad a los ayuntamientos en donde se den las circunstancias necesarias de crear sus impuestos o tasas, modificando la Ley de Haciendas Locales».

«Cuando este cambio normativo se produzca, se analizará en profundidad con el sector», agrega Espadas tras visitar el centro cívico Los Carteros, donde ha hecho referencia a las declaraciones de «algunos representantes del PP que están activos estos días de agosto, intentando recuperar el tiempo perdido en los dos años ociosos de oposición».

En este marco, explica que la tasa turística, tal como la concibe el PSOE, debe permitir la generación de unos ingresos «razonables», poniendo más recursos para mantener su patrimonio, así como los servicios que se prestan a los turistas, «que llegan en un volumen muy importante y excede a lo que deben sufragar los sevillanos».

«Hay que escuchar a todos los sectores afectados y a los ciudadanos también, debiendo estar en un análisis de planificación turística integral. No debe verse como un elemento estrictamente recaudatorio, sino como una estrategia completa de destino», incide.

Juan Espadas
Juan Espadas- M. J. LÓPEZ OLMEDO

El alcalde entiende que éste es el debate que tiene actualmente Sevilla, impulsado estos dos años por su gobierno. «No nos dedicamos al gobierno del ordeno y mando, muy del PP, sino que debatimos los temas, damos la oportunidad a la participación. Se han mantenido muchas reuniones con el sector», afirma.

Sin embargo, considera que el PP llega, «como siempre, tarde a estas cosas porque trabaja poco o porque parte de ideas preconcebidas sobre determinadas cuestiones», e insta a mirar las experiencias de otras ciudades europeas, «salir un poquito más y ver en qué se están empleando estos recursos».

El socialista pone como ejemplo Lisboa, con una tasa de un euro, «mínima, y que está provocando la generación de recursos para realizar una rehabilitación de patrimonio muy importante». «No sólo no se han reducido los visitantes, sino que no paran de aumentar», detalla.

Turismofobia

Por otra parte, preguntado por lo que se ha dado en llamar «turismofobia», señala que «ese tipo de campañas o estrategias son una auténtica barbaridad y afectan a la imagen de España». «Nos perjudica a todos. Afortunadamente sólo se ven incidentes puntuales y esperemos que la cosa quede ahí», advierte.

Para Espadas, «lo que hay es que planificar bien la evolución de un destino», ya que, «si es así, no tenemos por qué llegar a situaciones donde se desborde ese tema». Pone como ejemplo la reglamentación de los apartamentos, donde «anticiparse a eso supone evitar males mayores en el futuro».

De su lado, la concejal del PP en el Ayuntamiento de Sevilla Carmen Ríos ha mostrado el rechazo de su formación a la implantación de una tasa turística en la ciudad «por el rechazo del sector y por la pérdida de competitividad de Sevilla como destino turístico».

El PP, en contra por «el rechazo del sector»

«Si el sector rechaza esta tasa y no hay consenso con los sectores representativos en esta materia, el PP rechaza esta medida y, si Sevilla pierde competitividad, también», afirma en rueda de prensa, tras considerar que «no se pueden tomar decisiones sin valorar el impacto negativo que este debate puede ocasionar en la imagen de la ciudad».

Pone el ejemplo de Cataluña y Baleares, donde se aplican entre 45 céntimos y 2,25 euros y entre 50 céntimos y dos euros por noche, respectivamente, unas cantidades que «habrá a quién le parezcan pequeñas, pero son precisamente en esos mínimos márgenes dónde está la diferencia, es lo que hace que los touroperadores compitan o no» y «no aporta nada nuevo al cliente».

Considera que, si lo que se quiere es más dinero para promoción turística, «para eso lo único que hay que tener es voluntad política, no es necesario destinar más tasas». «Sólo haría falta destinar en los presupuestos más partidas económicas para turismo y promoción de la ciudad», afirma.

Llama a tener en cuenta el «amplio rechazo del sector turístico, que se manifiestan totalmente en contra pues creen que influirá negativamente en sus expectativas de negocio además de tener que hacer de recaudador del Ayuntamiento». «Está claro que el cobro de esta tasa daña la imagen de la ciudad y la contrapromociona, por lo que la aplicación de esta tasa puede llegar a ser contradictoria si lo que se pretende es promocionar Sevilla», insiste.

Ríos apuesta por que haya «pleno consenso», mientras que las asociaciones «más representativas del sector turístico de Sevilla aseguran no haber realizado ningún nuevo planteamiento ni haber sido consultados sobre este tema en ningún momento». Afirma que el grupo de trabajo que actualmente analiza la posible implantación de esta tasa es la Sevilla Congress and Convention Bureau y «no cuenta con el apoyo» de la comisión de turismo de la patronal de la ciudad, que «no lo ve prioritario y considera que éste no es un órgano representativo del sector turístico sevillano».

Ha exigido diálogo y se muestra «preocupada» por la «falta de consenso y la pérdida de competitividad» de la ciudad. «No podemos olvidar que el turismo es nuestro principal motor económico y del que dependen miles de empleos directos e indirectos ya que supone el 14 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Sevilla», agrega.

Para Ríos, «si Sevilla se va a poner como ejemplo por cobrar una tasa a los turistas, creemos que no es la mejor colaboración para que cada día el turismo siga siendo de más calidad y para que haya más afluencia de visitantes». «Lo mejor es mantener una ciudad que funcione perfectamente, ese es el mejor atractivo para que Sevilla avance y pueda atraer cada día a más turistas. Sevilla como destino turístico mundial de referencia es un objetivo en el que todos debemos trabajar, uniendo todos los esfuerzos para conseguir ascender puestos en el ranking turístico internacional», concluye.