RECORTES DEL SAS

¿Dónde están en agosto los enfermos del Virgen del Rocío?

Las consultas externas están vacías y los viales del hospital, desiertos. Hasta hay sitio para aparcar

Una de las alas de consultas externas, este mismo miércoles
Una de las alas de consultas externas, este mismo miércoles - ABC
AMALIA F.LÉRIDA Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

«A mí me han llamado hoy para decirme que suspendían una cita que tenía para una prueba de esfuerzo y que la retrasaban a septiembre».

Es un taxista de la parada de la calle Marqués Luca de Tena, una de las que circundan la Ciudad Universitaria Virgen del Rocío, que describía ayer cómo las «rebajas» también llegan en verano al SAS.

Su sola presencia en la parada junto a cinco o seis coches más habla ya por sí sola de que estamos en agosto y de que al hospital se va para lo preciso y urgente.

Porque un día cualquiera de otro mes allí, y en las tres paradas del recinto, raro es ver un taxi con la luz verde, un cuponero con cupones, un banco para sentarse, una plaza de aparcamiento libre, un bar en el que se pueda desayunar, una calle que cruzar sin mirar siete veces de un lado a otro, la explanada delantera del General vacía, la del Infantil, sin un alma; la del Hospital de la Mujer con dos o tres familias; y, las de Urgencias, más despejadas de lo habitual.

En el Hospital Virgen del Rocío solo están ahora los que tienen que estar: las personas ingresadas, las madres de parto y los que acuden de urgencias.

Lo demás, vacío. Los viales, las entradas y las zonas de consultas externas.

El cuponero del Centro de Diagnóstico y Tratamiento tenía ayer a las doce de la mañana todo el expositor lleno de cupones y en el vestíbulo, el operario que distribuye material con su carro de ruedas esperaba aliviado el ascensor. Llegaron los dos a la vez y pudo entrar en uno con holgura.

«¡Cómo se nota que es verano, con el trabajo que me cuesta coger uno el resto del año!», exclamó el muchacho.

A la derecha, nada más entrar, el ala para los pacientes alérgicos estaba vacía, y la zona de preanestesia. Nadie.

Más concurrida se veía la unidad del dolor y en la cafetería también había sitio. Por el resto de plantas el bullicio que caracteriza a este edificio un día cualquiera del resto del año también se echaba de menos. Las escaleras vacías, como los ascensores y los despachos de las administrativas que dan citas previas. Ayer se las veía más relajadas de lo habitual. En el pasillo de Radiología y Ecografía el lustre del suelo casi cegaba, y en la sala de espera de Neurología los pacientes brillaban por su ausencia.

Viales del recinto a las doce del mediodía de ayer
Viales del recinto a las doce del mediodía de ayer- ABC

Sí había dos o tres en Hematología y Anticoagulación y en otras especialidades, pero en general, vacías la mayoría de las salas.

«Si es que esto es así todos los meses de agosto. La gente está en la playa y, cuando las llaman para darle la cita ahora, dicen que no, que están de vacaciones. Si estuviéramos seis meses de fiesta, seis meses estaría esto vacío», decía el cuponero que a las doce y media de la tarde ya, aún tenía venta por delante.

«Eso pasa —terció una señora que compró un cupón para hoy con la paga— porque también se suspenden muchas consultas y muchas operaciones con tanta lista de espera como hay que podrían aprovechar ahora para aligerarlas. Y de sustituciones y contrataciones, mejor no hablar, que eso lo sé yo...».

En las consultas de Neurofisiología, de Rehabilitación y Traumatología, tampoco se habla. No había nadie, apenas dos o tres pacientes en algunas salas.

Y de la algarabía que ensordece en la zona de Bami, ni rastro. Por no haber no había ayer por los aledaños del Virgen del Rocío, ni gorrillas.

«Y eso es lo que se ve —decía un médico que no quiso dar su nombre— porque por dentro ya han publicado ustedes las camas que hay cerradas».

Efectivamente, más de mil camas y cientos de consultas ha cerrado el SAS «por vacaciones» este verano en Sevilla.

En el Virgen del Rocío 632 entre julio y septiembre, un 46% menos de las habituales; y, en el Macarena 393, mientras que en el Hospital de Valme hay 22% menos de camas en agosto.

A ello hay que sumar los ocho centros de salud que están abiertos en horario de tarde— Alcosa, El Greco, Amate, Ronda Histórica, Pino Montano, Cachorro, Bellavista y Torreblanca— de los 32 que hay en Sevilla capital.

Eso quiere decir que una persona mayor que viva en el Polígono Sur, por ejemplo, tiene que recorrer una distancia kilométrica hasta centros sanitarios como el de El Greco o Bellavista.

A todo ello el SAS responde este año, como los anteriores: que ha hecho miles de contrataciones, que la asistencia está garantizada, que no se cierran camas, y que en verano disminuye la demanda por el éxodo de los usuarios a las playas y a otros lugares d recreo, en donde, según sostiene, también están dispuestos los recursos necesarios para atender a la población.

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