Un grupo de corredoras procedentes de Fuentes de Andalucía
Un grupo de corredoras procedentes de Fuentes de Andalucía - E. M.
CARRERA DE LA MUJER

«Van a conseguir que nos desilusionemos con el deporte»

Un cuarto de las participantes de la Carrera de la Mujer de Sevilla proceden de otras localidades e incluso de fuera de Andalucía

SEVILLAActualizado:

La cancelación de la Carrera de la Mujer ha generado una tremenda indignación entre muchas de las participantes, que además del coste del dorsal, han asumido gastos por desplazamiento. Hay entre 4.000 y 5.000 inscritos proceden de otras provincias e incluso de fuera de Andalucía. Autobuses de Córdoba, Huelva, Cádiz, Cáceres, Badajoz y hasta Ciudad Real han estacionado en los lugares que tenían reservados en el Prado de San Sebastián y en Los Remedios.

Llamativo ha sido el gran número de vehículos que han llegado de municipios pequeños de la campiña sevillana, desde donde se han desplazado varios centenares de mujeres. «Hemos venido desde Cañada Rosal, La Luisiana y Fuentes de Andalucía», ha comentado a ABC uno de los chóferes mientras las pasajeras subían a bordo. Todas proceden de este último municipio, que ha sido el encargado de pagar el coste del transporte. Así lo explica Sara Fernández, delegada del área de Igualdad del Ayuntamiento fontaniego. «Llevamos dos años viniendo y cada vez sea punta más gente. Es una actividad muy saludable y la hemos fomentado mucho», ha asegurado, sin ocultar su temor a que este contratiempo pueda desilusionar a las participantes.

Lo que más lamentan, según dicen, es el trato por parte de la organización. «Si sabes que no tienes las cosas en regla, avisa con tiempo, porque estamos a más de 60 kilómetros y hemos tardado una hora en llegar», ha reprochado la edil, junto a las 36 participantes que la acompañan, entre ellas algunos niños que también se han visto involucrados en medio del desconcierto.

«Nosotras hemos hecho parte el recorrido andando, al menos como protesta», ha señalado una de ellas. Asegura que llevaba preparando la carrera desde agosto y ha sido «un auténtico palo». Comenta que muchas de las que estaban cerca han corrido, pero ella dice no atreverse. «Sin garantías estamos vendidas, porque si me pasa algo, si me atropella un coche a quién le pido responsabilidades», ha asegurado.

Las integrantes de este grupo de Fuentes de Andalucía han agradecido la colaboración de los agentes de la Policía Local de Sevilla, que les han facilitado el recorrido a la que lo ha querido completar. «La sensación compartida -aseguran- ha sido de caos absoluto».

El grupo de amigas de Sevilla, tras la cancelación de la carrera
El grupo de amigas de Sevilla, tras la cancelación de la carrera- E. M.

La misma conversación la mantenía otro grupo de sevillanas que han decidido tomarse con filosofía la cancelación de la carrera y comentaban el asunto con una cerveza. Entre ellas dos María Jesús, Cires y Díaz, madre e hija, que iban a cumplir su tercer año como corredoras. «Teníamos una ilusión muy grande y el año que viene queremos traer a la pequeña para correr las tres generaciones juntas», han asegurado a ABC.

Junto a ellas han compartido la indignación Begoña, Laura, María Eugenia, Rosa y Nuria, que han lamentado el trato. «Realmente nos hemos enterado por otras mujeres que estaban a nuestro lado. Yo he hecho el recorrido de 6,9 kilómetros en 31 minutos, al menos me llevo una satisfacción porque es mi mejor marca», ha resaltado. Sobre los motivos, aseguran que han circulado rumores de todo tipo, desde que ha sido el Ayuntamiento el que ha suspendido la carrera porque falta documentación a que lo ha hecho la organización.

«No sabemos quién ha tenido la culpa, pero desde luego se han lucido y estamos muy indignadas», señala Begoña Fernández. «Venimos con muchas ilusiones y no se puede tratar así a la gente, sobre todo porque aquí ganan mucho dinero», argumenta. Según explica, la inscripción tiene un coste de 10 euros, de los que sólo uno va para la investigación del cáncer. «Ahora, que nosotras vamos a exigir la devolución del dinero y lo vamos a donar a la Asociación Española Contra el Cáncer. Si antes iba sólo un euro, al menos lo nuestro va a ir íntegro», ha comentado.

A pocos metros de ellas seguía estirando Janette Fernández, una canaria de 32 años que había convencido a su marido para pasar el domingo en Sevilla, a pesar de que tienen el alojamiento en Madrid. «Nos hemos cogido un AVE tempranísimo esta mañana y al final para nada. Esto me lo va a recordar toda la vida, pero qué le vamos a hacer», se lamenta sin perder el buen ánimo. «Es una faena lo que nos han hecho, pero por lo menos el tiempo es buenísimo y vamos a dar un paseo, porque no cogemos el tren de vuelta hasta las 18.45».