Policías nacionales a caballo en el real de la Feria - JUAN FLORES VÍDEO: A. PERIÁÑEZ

FERIA DE ABRIL DE SEVILLA 2018La Feria se blinda con cámaras de vigilancia y más de 2.500 policías

Este sábado se activa el dispositivo de seguridad en el recinto ferial y su entorno. Habrá registros aleatorios con detectores de metales

SEVILLAActualizado:

Bajo la inercia de los últimos años y, sobre todo, de la pasada Semana Santa, la Subdelegación del Gobierno, el Ayuntamiento y los organismos encargados de la protección civil han preparado una Feria de Abril cargada de medida de seguridad y con un potente dispositivo policial. Prácticamente, un blindaje similar al del año pasado, especialmente porque desde entonces existe un alto nivel de alerta antiterrorista que obliga a redoblar esfuerzos en este ámbito. Mañana sábado por la mañana, de hecho, se celebrará ya la primera reunión del Cecop (el centro de coordinación operativa) para coordinar los efectivos de todos los cuerpos de seguridad y de mantenimiento, aunque hasta medianoche no comienza oficialmente la semana de fiestas.

En las últimas horas terminó por definirse el plan para dar cobertura al recinto ferial y todo su entorno, al que la Subdelegación del Gobierno va a destinar dos mil agentes de la Policía Nacional durante los ocho días de festejos. Los agentes contarán, tal y como se empezó a hacer el año pasado, con detectores de metales para localizar armas de fuego y armas blancas. Este dispositivo de seguridad estará integrado por las unidades de Seguridad Ciudadana, Caballería, UIP, UPR, Tedax, Guías Caninos, Subsuelo, Policía Judicial, Seguridad Privada y el servicio de helicópteros.

El despliegue policial contará con agentes de distintas unidades y brigadas durante las 24 horas y se desplegarán en el real de la Feria, la Calle del Infierno, la zona de los fuegos artificiales, la plaza de toros y en las bolsas de aparcamientos y paradas de autobuses del recinto, así como en la parada del metro y las vías de acceso. Se reforzará específicamente la seguridad en el Metro de Sevilla, que ya cuenta con un servicio permanente prestado por agentes de la Brigada Móvil. La Policía Nacional, además, efectuará en distintos puntos del recinto ferial, de forma selectiva y aleatoria, controles con detectores portátiles de metales para localizar armas de fuego y armas blancas para su incautación y propuesta para la correspondiente sanción.

Botellona y venta ilegal

En cuanto a la Policía Local, algo más de 500 agentes —prácticamente la mitad de toda su plantilla— van a destinarse al trabajo en el real o su entorno en los turnos que corresponde y otros en turnos extraordinarios. Tal y como apuntó ayer el delegado de seguridad y Movilidad del Ayuntamiento, Juan Carlos Cabrera, durante el acto de recepción de la portada una vez rematada, el plan de seguridad y movilidad será similar al de 2017, en coordinación con la Delegación del Gobierno, dado «el buen resultado que dio el pasado ejercicio que cerramos sin incidentes graves y con un nivel adecuado de respuesta, que queremos mejorar este año, a problemas como la botellona o la venta ilegal en el recinto», un aspecto donde se pretende incidir de manera muy especial esta vez, sobre todo en el entorno de la portada y en el barrio de Los Remedios. Por otro lado, estarán activas una decena de cámaras de videovigilancia en varios cruces de calles con mucha afluencia y especialmente conflictivos por esa densidad, al igual que ya se ha hecho en ediciones anteriores.

Cabrera recordó, además, que éste será el segundo año consecutivo en el que se mantiene el «calendario elegido por los sevillanos para la Feria, que implica que Alumbrado se realice en la noche del sábado y que los fuegos artificiales cierren la fiesta el siguiente sábado, así como que el miércoles sea día festivo local. Aunque es difícil repetir el éxito en cuanto a asistencia de público del año pasado, que batió todos los registros, nuestro objetivo es mantener un nivel similar en esta edición que nos permita mantener ese impacto económico que cifrábamos el pasado año en más de 800 millones de euros. Las previsiones de ocupación hotelera, que prevén, incluso, rozar el lleno el primer fin de semana invitan al optimismo».