Uno de los clavos que sirven para cartografiar la red de abastecimiento
Uno de los clavos que sirven para cartografiar la red de abastecimiento - C. G.
CAMPIÑA SEVILLANA

Tres pueblos de la provincia, de los primeros en cartografiar su red de saneamiento

Instalan en Arahal, El Rubio y Lantejuela unos clavos en el acerado de las calles que indican el lugar exacto, la profundidad y cota del alcantarillado

ARAHALActualizado:

Tres municipios de la provincia de Sevilla han sido de los primeros en tener su red de saneamiento cartografiada, Arahal, El Rubio y Lantejuela.

Se trata de un sistema de geopuntos, una especie de clavos que están en lugares concretos del acerado, con tres coordenadas que indican el lugar exacto, la profundidad y cota del alcantarillado, de manera que nada quede al azar.

Se denomina GIS (Sistema de Información Geográfica) y está implantado principalmente en las grandes ciudades pero es novedoso en los pueblos donde la red de saneamiento ha llegado a ser la gran desconocida.

El proyecto llevado a cabo en los tres pueblos citados corre a cargo del Consorcio Plan Écija y está a punto de terminarse desde la adjudicación de los trabajos en junio de 2017, con un presupuesto de 200 mil euros.

En Arahal, que es donde los topógrafos trabajan en estos días, se han repartido un total de 550 clavos realizados en cobre y latón.

Los dos requisitos indispensables para su instalación son que desde cada uno de ellos se divisen otros dos de forma que se posicione y oriente la estación topográfica. Es decir, si existe algún problema en el saneamiento de una calle en cuestión o, por ejemplo, si hay que calcular la pendiente de una vía en obras para instalar las tuberías de alcantarillado, sólo hay que poner el topógrafo en el punto que indica el clavo y aparecerán todos los datos.

Cada clavo está posicionado con GPS por lo que se podrá consultar todo la información a tiempo real en un lugar concreto con equipos portátiles o aplicación móvil. Para poder hacer esto, se ha realizado un levantamiento topográfico de la red y después se han modelizado los datos, o lo que es lo mismo, se han incluido en un programa informático que tendrá controlado todo el sistema de alcantarillado de estos tres pueblos.

Juan José Lora, jefe de proyectos del Consorcio, explica que este proyecto se ampliará al resto de los 16 pueblos que gestionan. Y es muy importante porque conociendo la red de alcantarillado de esta manera tan pormenorizada, podrán localizar cualquier problema rápidamente. «Contamos a partir de ahora con un diagnóstico de la red y esta información servirá para la planificación que incluye el PGOU», señala.

Además, con este proyecto han conseguido conocer el estado de la red de saneamiento y su mejora de cara al futuro. Por ejemplo, en Lantejuela, de los 700 pozos que forman la red, 100 estaban ocultos sobre la cota de asfalto.

Un técnico del Consorcia Plan Écija trabaja en una calle de Arahal
Un técnico del Consorcia Plan Écija trabaja en una calle de Arahal-C. G.

Para el jefe de servicio del Consorcio, Miguel Gómez, la información supondrá mejorar la gestión de la red en muchos sentidos y uno de ellos igualmente importante es el mantenimiento.

«A partir de ahora se encargará una inspección previa para limpiar la red en las zonas que lo necesite y no en el resto», lo que supondrá, añade, «un ahorro importante».

También añaden un dato que tiene que ver con la gestión del catastro y es que, a partir de ahora, los técnicos que levantan fincas, tienen en los clavos, repartidos por el suelo urbano, un punto de referencia «contrastado», tal como exige la Ley hipotecaria en Andalucía. También servirá a los arqueólogos para establecer yacimientos con medidas precisas y fiables.

Lluvia probabilística

Los técnicos avanzan en la mejora de la gestión incluyendo también un dato en la redes de alcantarillado sobre las probabilidades de lluvia a 25 años, aunque las empresas de similares características lo hacen a 10 años.

«Sólo me consta que lo tenemos en cuenta aquí en los pueblos que forman parte del consorcio y en Málaga», asegura Juan José Lora.

Estas previsiones contempladas a la hora de instalar tuberías nuevas supone un mayor diámetro. No obstante, los técnicos apuntan que las previsiones se alteran en momentos puntuales debido al cambio climático.

Un ejemplo muy cercano fue las inundaciones registradas el 29 de noviembre de 2017 que provocó incluso un descarrilamiento de la línea ferroviaria Sevilla Málaga.

Ese día se cumplió la anomalía climatológica prevista en 100 años, «según la lluvia probabilística que marcan las estadísticas de la Confederación (Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) se supone que en 100 años no volverá a pasar», pero, apunta el técnico que «debido al cambio climático, las estadísticas están fallando y ahora toca revisar la normativa para que todas las empresas de gestión de agua lo tengan en cuenta».

Las estadísticas de la pluviometría de cada zona establecen la lluvia caída y la intensidad según las estaciones del año, pero siempre hay que asumir un riego, lo inesperado.

El 29 de noviembre cayeron 54 litros por metro cuadrado en Arahal desde las 3 a las 6 de la mañana y más de 100 desde las 0:45 a las 6. Fue algo inesperado y antes ocurría una vez cada 100 años, pero hoy en día no se puede asegurar.

Por esa razón, la autoridad competente, como es la Junta de Andalucía, plantea cambiar la normativa para que se tengan en cuenta estos nuevos datos en todas las empresas de gestión de agua.