Trabajadoras de MaxiBarato se afanan en la limpieza del comercio tras las lluvias caídas
Trabajadoras de MaxiBarato se afanan en la limpieza del comercio tras las lluvias caídas - C. G.
ARAHAL

Los comerciantes critican la «pasividad» del Ayuntamiento ante las inundaciones

Las pérdidas causadas por las lluvias del miércoles pueden alcanzar hasta los 60.000 euros en uno de los negocios afectados

ARAHALActualizado:

Los empresarios afectados por las inundaciones en Arahal dicen no aguantar más la situación de inquietud en la que sobreviven debido a estas situaciones que se repiten cada vez que llueve con intensidad.

Las pérdidas en esta ocasión han sido muy elevadas, algunos la cuantifican en más de 60.000 euros, además llevan dos días con el negocio cerrado. Denuncian que sufren abandono por parte del Ayuntamiento.

«Ayer no vino nadie ni siquiera para preguntar cómo estábamos» y, por eso, hoy se han apostado en las puertas del Ayuntamiento para demandar una solución «porque esto es indignante», dicen.

A última hora de la noche del pasado miércoles aún estaban limpiando y hoy seguían a primera hora de la mañana. Hubo establecimientos que el agua llegó casi al metro de altura.

El más afectado fue un gran almacén, MaxiBarato, que esta mañana estaba aún lleno de barro. El agua había llegado a la primera parte de las estanterías por lo que los daños son cuantiosos. Las características de este establecimiento lo convierten casi en una piscina.

El personal lo atiende decía que «podíamos nadar de la cantidad de agua que había». Unos 1300 metros cuadrados que están al menos medio metro más bajo que el nivel de la calle. Los Bomberos de Arahal aseguraron que allí se pudo concentrar 50.000 litros de agua, tuvieron que achicar ayer por la mañana con la bomba mayor que tienen.

Los empresarios de esta zona cercana a la calle Villamartín coinciden en describir el día de ayer como «muy duro». José Manuel Navarro tiene un cash (Cash Navarro) que no sabe si mañana podrá abrirlo.

«Aquí caen tres gotas y todo se inundan, si esta noche vuelve a pasar, tendremos otra vez la ruina en casa», comenta y añade que los propietarios nunca han tomado medidas pero lo harán a partir de ahora.

Reunión con el alcalde

Esta mañana se presentaban en el Ayuntamiento para ser recibidos por el alcalde y anuncia que si no solucionan el problema realizaran distintas movilizaciones.

Para José Manuel Navarro la actuación del Ayuntamiento le parece «indignante, somos conscientes de que ayer ocurrieron acontecimientos muy graves en Arahal pero a día de hoy nadie se ha presentado para saber qué pasa con los comerciantes afectados».

En este mismo sentido se manifiesta Diego Luque, que tiene en la calle un almacén de pescados y mariscos. Apunta que no es la primera vez que pasa, «llevamos años reivindicando que arreglen la situación y no hacen más que gastar dinero en tonterías pero en esta zona nada». A su vez se queja de que nadie del Ayuntamiento haya ido a preguntar «lo que ha pasado, ni a ayudarnos a barrer o limpiar o, al menos, ponernos una cuba, nada».

En el almacén de Diego Luque están en plena campaña y no pueden dejar de servir los pedidos. El agua subió en la nave a 50 centímetros, «entró en congeladores, se llevó por delante todo el material que estaba a esta altura». Comenta que ha perdido muchos productos: «Está para tirar todo el pulpo que se coció el día anterior y 500 kilos de hueva estaban navegando».

El responsable de 2G Consultores, Jesús Gómez, afirma que fue un día duro. «Llegamos y la nave era una piscina, el agua llegaba hasta la rodilla, todo flotando y por los suelos. Estuvimos limpiando hasta las 9 de la noche para poder empezar a trabajar». Jesús confirma que los daños no han sido aún cuantificados pero las torres de los ordenadores estaban todas apiladas en el suelo, inservibles.

Operarios municipales limpian el lodo de un polígono
Operarios municipales limpian el lodo de un polígono-C. G.

Este empresario dice que aunque es una zona que con poco que llueva se arría, sobre todo en la rotonda, «nunca había llegado a estos extremos pero cada día las lluvias son más torrenciales». Estaba afectado porque cree que «hay que trabajar mucho todos los días para salir adelante y te encuentras cada poco que tienes que empezar de nuevo, no queda otra cosa que poner buena cara y seguir luchando«.

Por su parte, Manuel Jesús García, uno de los propietarios de otro almacén de pescado situado también en la zona, cuenta que salen de madrugada y ya vieron que no se podía acceder por esta avenida a la A92. Cuando llegaron a su nave, el agua subía ya medio metro.

«Se ha quitado el barro de toda la nave y se han visto afectado ordenadores, facturas de clientes, congeladores, producto». Pero lo que hizo que pasara más miedo fue que el agua casi llega a las cajas de electricidad: «Un chispazo y nos quedamos aquí».

Piden un «remedio». Estas preocupaciones son las que han trasladado al alcalde. No saben si la solución está en poner una tubería grande que encauce el agua, limpiar bien el arroyo o cualquier otro tipo de obra, pero, insisten, en que hay que ponerse ya manos a la obra para no estar sufriendo pérdidas continuamente.

Sobre lo ocurrido ayer, los empresarios aseguran que nadie les previno de la lluvia torrencial, «si lo hubieran hecho, al menos hubiéramos estado más preparados». Los que llevan más tiempo en el lugar, aseguran que esto pasó en 1997 y entonces el Ayuntamiento pidió a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que limpiara El Saladillo.

Empresarios y comerciantes afectados por las lluvias a las puertas del Ayuntamiento C. G.

«Desde entonces no pasa, lo mismo con esta medida es suficiente, pero algo hay que hacer», decía en la puerta del Ayuntamiento mientras esperaban que el alcalde los recibiera.

Operarios del área municipal de Servicios Generales estaban esta mañana limpiando toda la zona. Y el delegado de este área, Luis López Minguet, aseguró que estaban intentando «contratar a personal de forma urgente» para echar una mano a los empresarios y que pudieran en breve abrir sus negocios.