Es noticia:

Sandra Oh: «En el cine no me quieren, ¿por qué voy a insistir?»

La intérprete presenta en el Canneseries su última serie, «Killing Eve», ya disponible en HBO España

Sandra Oh
Sandra Oh - HBO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Sandra Oh confesó, hace años, que ha hecho poca televisión porque estaba esperando un papel adecuado para ella. Y a juzgar por las críticas que desde este fin de semana están surgiendo en el festival Canneseries, lo ha encontrado con la protagonista de «Killing Eve» (ya disponible en HBO España). La intérprete canadiense, conocida por dar vida a la doctora Cristina Yang en «Anatomía de Grey» durante más de 200 capítulos, es ahora Eve, una espía británica que abandona un trabajo funcionarial para perseguir a una asesina a sueldo interpretada por Jodie Comer.

«Ahora que he cumplido los cuarenta veo a mucha gente a mi alrededor que se acomoda, que está demasiado cansada como para sentir curiosidad», aseguraba Sandra Oh ayer en Cannes, en conversación con ABC. «Lo veo en mis amigos, a veces lo veo en mí misma... ¡y no quiero ser así! Por eso es maravilloso interpretar a un personaje que se enfrenta a su vida y la pone patas arriba. Yo no quiero destruir mi vida, pero ella sí», remataba riendo. La serie está firmada por la británica Phoebe Waller-Bridge, creadora de la serie de culto «Fleabag», que para esta historia ha elaborado un guión en el que el humor y los asesinatos se entremezclan con acierto.

Oh tiene claro que la televisión, el medio que la ha hecho popular, le gusta. Y mucho. «Lo que amo de ella es que es algo vivo, que respira. No sabes cómo va a ser el siguiente episodio, no sabes si habrá una siguiente temporada. En ese sentido es un trabajo vibrante. Es muy duro interpretar un personaje durante decenas de capítulos en una serie, porque es muy complicado mantenerse creativa. Lo fácil es acomodarse. Me encanta mi trabajo, me lo tomo muy en serio», insistía, deslizando de nuevo la idea del inconformismo.

¿Y por qué ha hecho tan poco cine? «En un punto de mi carrera pensé... ¿Por qué dedicar mi energía a un lugar en el que no me quieren? ¿Por qué llamo a su puerta, por qué voy a insistir? Creo que esto te ocurre cuando maduras, que acabas diciendo: ¡Que os den! No quiero ir a vuestra fiesta. Si no invitáis a ninguno de mis amigos... ¿Por qué querría ir?», concluye.