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«This is us»: disparos directos al corazón que siguen funcionando

La segunda temporada de esta exitosa serie norteamericana acaba manteniendo el nivel de la primera en calidad y audiencia

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Quizás en España no sea tan conocida, pero esta serie se ha convertido en todo un éxito de público en Estados Unidos, donde disfrutan de cada capítulo en el que las lágrimas van aflorando al descubrir las vicisitudes de la familia Pearson. Entre las historias del presente y los «flashback» que viajan a distintas épocas del pasado de la familia hay de todo, pero sobre todo artillería pesada que dispara al corazón de los espectadores.

En los 18 capítulos de la segunda temporada recientemente finalizada ha sido un más de lo mismo. Regodearse en las heridas abiertas de hermanos y madre de los Pearson por la muerte temprana del PADRE. Y, sí, en mayúsculas, porque ese Jack Pearson es probablemente el mejor progenitor que podemos encontrar en una serie americana. Qué discursos da, qué facilidad para decir siempre la frase justa en el momento oportuno para que todos se sientan únicos y especiales... Es el PADRE. Un personaje encarnado por Milo Ventimiglia que está a punto de convertirse en un ser mitológico porque, lo siento Jack, pero no puede ser que todo lo que digas parezca sacado del manual del padre modélico.

Jack es solo una de las razones del triunfo de este drama en USA. La serie intenta abarcar distintas generaciones: padres, hijos y abuelos en diferentes épocas que van de los 70, 80, a los 90 y momento actual. Con ese amplio abanico es fácil que entre la audiencia pesque entre unos y otros. Así se puede llegar a nostálgicos, familiares, optimistas y sensibles que ante este drama familiar en el que todos son genuinamente buenos no pueden hacer más que rendirse. Ya lo dijo Milo Ventimiglia cuando agradeció el premio SAG que concedieron al elenco de «This is us»: es una serie positiva e inclusiva. Se aleja del pesimismo y cinismo de otras muchas triunfadoras del momento. Ahí tenemos a la impecable «The Handmaid's Tale», ganadora al mejor drama en los Globo y Emmy, una distopía que muestra un futuro desolador, especialmente para las mujeres.

«This is us» nos ofrece por el contrario una cara más amable de la ficción televisiva: una familia unida, a pesar de sus altibajos,en la que se atreven a tocar, aunque siempre esperando el final feliz, temas como el racismo y las adicciones.

Sí, es una familia con fricciones, con duelos sin concluir y hasta envidias, pero como todas, ¿no? ¿Quién no tiene algún trapo sucio que siempre sale a relucir en alguna cena? Su objetivo, y muy bien conseguido, es decirnos que lo que nos pasa a nosotros es normal, y fíjate si lo es, que hasta hay una serie que lo refleja.

«This is us» intenta mostrarnos la normalidad de una familia, pero dentro de un marco de peculiaridades. No en todas las familias, se adopta una niño recién nacido de otra raza porque acabas de perder a uno de tus trillizos. Ese proceso que debe ser tan complejo y debe conllevar tanta meditación aquí se resuelve en un minuto. Y es que esto sigue siendo una serie en la que hay que añadir algunas dosis de ciencia ficción para que los disparos llegue al corazón directamente. Afortunadamente, esos padres de adopción lo hacen tan bien que ese bebé adoptado se convierte en un cerebrito, guapo y gentil; el hijo perfecto encarnado por Sterling K. Brown. Brown tiene la suerte de haberse llevado, quizás, el personaje más definido de todos, lo que le ha permitido conseguir los principales premios de interpretación de la temporada, y bien merecidos.

Aunque manipula nuestros sentimientos de forma tan obvia, lo hace bien. Tan bien, que cuando acabas un episodio quieres más. Necesitas sentirte triste y derramar alguna lagrimilla, pero también abrazar a tu manta y pensar: tranquilos, que todo va a salir bien porque el amor triunfa. «This is us» no engaña a nadie, no decepciona si lo que quieres es huir del tenebrismo que nos da la realidad y también alguna ficción.

Para sentirte mal solo tienes que ver algún informativo, pero para sentirte bien pon un capítulo de «This is us» y tendrás el corazón encogido pero feliz. Una premisa que ya planteó y dejó clara la primera temporada y que ha continuado con eficiencia la segunda. Aun teniendo algún capítulo puramente de relleno y personajes nuevos totalmente superfluos. Por supuesto, que sigue teniendo sus deficiencias y abusos de sensiblerías, pero el resultado es una temporada digna que continúa la línea marcada por la primera tanda de episodios. Incluso, algún personaje más desdibujado como el de Kevin Pearson, el segundo de los trillizos que se dedica a la actuación, acaba teniendo un trasfondo al heredar puntos débiles del padre.

Y eso es todo, no busques más vueltas de tuercas a este serie. No hay grandes sorpresas porque la gran incógnita, que era la muerte del padre se ha resuelto y de forma efectiva. Ahora, ya solo queda esperar a la tercera temporada, de la que ya se vieron algunas pinceladas en este último capítulo, para volver a recobrar la fe en la humanidad.