Es noticia:
Entrevista en vídeo

Tom Hanks, sobre «Los archivos del Pentágono»: «Spielberg me dijo que no me confiara»

Su compañera de rodaje, Meryl Streep, que suma 20 nominaciones a los Oscar, se pone por primera vez a las órdenes de Steven Spielberg

Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

«Todo el mundo sabe que Tom Hanks tiene fama de ser el tipo más encantador de Hollywood. Y lo es. Pero también es muy listo, tremendamente listo, tiene ese ingenio chispeante y la sensación de que siempre va unos cuantos pasos por delante de todos los demás», así define Meryl Streep a Tom Hanks, su compañero de rodaje en «Los archivos del Pentágono», la nueva película de Steven Spielberg. El filme es un drama sobre la insólita colaboración entre Katharine Graham (Streep), la primera mujer editora del periódico «The Washington Post», y su director Ben Bradlee (Hanks), en la carrera por alcanzar a «The New York Times» y poner al descubierto un secreto del Gobierno que abarcó tres décadas y cuatro presidentes de los Estados Unidos.

«Hay un montón de información disponible sobre Ben Bradlee, empezando por su propia autobiografía y un montón de entrevistas», señala Hanks. «Pero más importante es que hay docenas de personas que trabajaron con él con las que pude hablar, entre ellas su mujer, Sally Quinn. Hablamos sobre cómo era, por qué ella lo quería y a qué era a lo que se entregaba en el Post. Al final, llegué a reunir tanto material sobre Ben que la verdad es que me sentí frustrado, porque no podía incluirlo todo en la película», cuenta Tom Hanks.

En la entrevista en vídeo que ABC Play ofrece, Tom Hanks valora su trabajo con Spielberg: «En ocasiones se me acercaba y decía: "No estés tan seguro de ti mismo". Y otras veces: "No digas nada, simplemente observa". Es lo que menos quiere hacer un actor...», reflexiona divertido.

Primer trabajo juntos

Es la primera colaboración de Meryl Streep con Spielberg. «Steven se esfuerza mucho trabajando, y se esfuerza mucho pensando, pero es como un juego para él, porque tiene la capacidad de asimilación y la libertad de un niño», observa la intérprete, en declaraciones a la productora eOne. «Su forma de hacer cine tiene mucha improvisación, lo que me dejó pasmada. No sé qué es lo que esperaba, pero llegamos y no hubo ensayos. La verdad es que me sorprendió. En vez de eso, llegamos y nos pusimos a rodar, y a partir de ahí va variando. Fue muy espontáneo y muy emocionante».

Spielberg, por su parte, comenta sobre Streep en las notas de la productora: «El extremo hasta el que Meryl se sumergió en las profundidades de Katharine Graham... No sé ni cómo lo hizo, y yo soy el director». Su compañera de reparto Carrie Coon también se quedó impresionada por la dedicación de Streep. Coon observa: «Durante el rodaje, Meryl no para nunca de trabajar. Así que, mientras mantienes una conversación, tiene a la vez los auriculares puestos y está escuchando la forma de hablar de Kay antes de una escena. Mi marido, Tracy Letts [que también aparece en el filme], dijo en un discurso que el error que cometemos con alguien como Meryl es suponer que es de algún modo mágica cuando, de hecho, Meryl se esfuerza muchísimo. Y eso es lo que resulta inspirador de ver a Meryl en el rodaje. Se puede ver la tremenda responsabilidad que siente hacia su personaje y teme a su modo no estar a la altura de sus propias expectativas».

La sombra de «Todos los hombres del presidente»

Así, el papel estaba plagado de posibles escollos, sobre todo porque la imagen de Bradlee estaba ligada a la leyenda cinematográfica de «Todos los hombres del presidente», tal como lo interpretara Jason Robards. Hanks elogia la interpretación de Robards en ese filme, pero al mismo tiempo dice que quería abordar al hombre de una forma distinta. «No me sentía intimidado porque ya lo hubiera hecho Jason», asegura Hanks. «Pero me encontré con el problema de tratar de encontrar otro enfoque distinto a quién era el hombre. Busqué un resquicio por el que me pudiera colar que no se hubiera cubierto ya. Resultó ser esa idea en la que la gente siempre me hacía mucho hincapié, que Ben sabía cómo inspirar a todos los presentes».