La rana Scinax ruber tiene en su piel antibióticos que la protegen de espacios contaminados
La rana Scinax ruber tiene en su piel antibióticos que la protegen de espacios contaminados - Andrés Aponte-Gutiérrez
COLOMBIA

En búsqueda de una especie de rana que produce un interesante antibiótico

La especie fabrica proteínas en su piel que combaten los microorganismos dañinos de su hábitat, permitiéndole vivir entre la suciedad, y otras bacterias que atacan a los humanos

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Una investigadora del Instituto de Genética de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Ángela Suárez Mayorga, asegura que la piel de la ranaScinax ruber sirve como barrera protectora de microorganismos y otros depredadores.

Gracias a estudios previos se conoce que las proteínas producidas por esta especie con efecto antimicrobiano son muy potentes a la hora de erradicar bacterias resistentes a los antibióticos –como estafilococo–, las cuales colonizan los dispositivos médicos de las UCI.

«Si se estudia más a fondo, y se conoce cuál es verdaderamente la especie Scinax ruber que posee el antibiótico, se puede contribuir a tratamientos médicos», añade la herpetóloga.

En Colombia la especie es abundante en lugares con altos grados de intervención humada, como pozos petroleros, áreas suburbanas, potreros para ganadería en las regiones de Orinoquia, Magdalena, el norte de Chocó y la costa del Caribe.

«En verdad no sabemos por qué prefiere esos espacios a otros más limpios o aparentemente con mejor funcionalidad ecológica, pero por sus preferencias se la denomina como “especie sin patrón”, pues no se asocia con un hábitat particular», explica Suárez.

Estas ranas son muy dependientes del agua, pues se reproducen en charcos; aunque «tener esos péptidos les ha permitido estar presente desde Centroamérica, en el sur de Costa Rica, hasta el norte de Argentina».

Sin embargo, existe un problema con ella, como se ha evidenciado en Bolivia, Argentina y Brasil. La especie físicamente se ve igual a lo largo de su enorme distribución, pero cuando se realizan análisis genéticos se constata que bajo el nombre de Scinax ruber, y con esa apariencia, hay más de un linaje evolutivo (hay más de una especie).

Cuenta la científica que el problema radica en saber cuál o cuáles de las especies que se esconden bajo ese nombre producen antibióticos, dónde viven y en qué estado están sus poblaciones, para definir si, eventualmente, podrían utilizarse con fines medicinales.

Durante seis meses, la investigadora trabajará con el Instituto de Investigación Senckenberg en Dresde (Alemania) para evaluar marcadores genéticos que ayudarán a entender cuándo se dieron esos procesos de separación entre especies -existen tres especies de ranas arborícolas Scinax- y qué significan.