Trump lanza sus primeros «misiles» pero de momento solo por Twitter

La gestión de la crisis en Siria y el papel del Kremlin como gran apoyo del presidente Al Assad ha supuesto el punto más bajo en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia

WASHINGTONActualizado:

El presidente Donald Trump dio ayer la primera indicación clara de que un ataque de Estados Unidos contra Siria es inminente. Durante toda esta semana, han crecido las especulaciones sobre una respuesta militar de Washington al ataque de fuerzas del Gobierno de Bashar al Assad contra la localidad de Duma, un suburbio al noreste de Damasco, en el que al parecer se usaron armas químicas provocando la muerte a al menos sesenta personas y afectado a casi quinientas. Trump promovió una respuesta con la aquiescencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, canceló una gira que le llevaría por varios países hispanoamericanos y se reunió con la cúpula del Ejército para evaluar las opciones militares.

Ayer, anunciaba que el ataque sería una realidad desde su tribuna favorita, Twitter, donde aseguró que los misiles «llegarán» sobre el país de Oriente Próximo. El mensaje tenía otro gran protagonista, Rusia. Trump parecía responder desde la red social a las declaraciones del embajador ruso en Líbano, Alexander Zasypkin, que aseguró que su país derribaría cualquier misil lanzado contra Siria.

Un «animal que gasea»

«Rusia promete derribar todos y cada uno de los misiles lanzados a Siria. Prepárate Rusia, porque llegarán, buenos, nuevos e “inteligentes”», aseguró antes de conminar a su Gobierno a no aliarse con un «animal que gasea, que mata a su gente y lo disfruta», en relación al apoyo que el Kremlin ofrece a Bashar al Assad.

La respuesta a las declaraciones de Trump llegó desde la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova. «Los misiles inteligentes hay que dispararlos a los terroristas y no al Gobierno legítimo que combate terroristas», aseguró en un mensaje en Facebook, donde también deslizó que las intenciones de Estados Unidos podrían ser «destruir pruebas» sobre qué pasó en Duma con un misil que no permita trabajar a los inspectores internacionales.

La versión que defienden Siria y Rusia es que no hubo un ataque químico y que los únicos que poseen ese tipo de armamento son los grupos opositores a Assad, que califican de «terroristas».

La Organización Mundial de la Salud aseguró ayer que las entidades con las que trabajan en el terreno les habían informado de que 500 personas habían mostrado signos de haber sufrido un ataque químico, y que habían fallecido 70 personas en el ataque, ocurrido el pasado 7 de abril.

La gestión de la crisis en Siria y el papel del Kremlin como gran apoyo del presidente Al Assad ha supuesto el punto más bajo en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. Trump ha buscado desde su campaña acercar posturas con el Gobierno de Vladimir Putin y buscar puntos de conexión con Moscú, con el telón de fondo de la investigación de la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones que llevaron al multimillonario neoyorquino a la Casa Blanca.

Cambio de tono con Putin

Hace pocas semanas, Trump felicitaba a Putin por su victoria en las presidenciales rusas, pero ayer el cambio de tono fue marcado. «Nuestras relaciones con Rusia están peor que nunca, incluyendo la Guerra Fría», aseguró en Twitter, donde también razonó que Moscú necesita ayuda estadounidense para su economía y que ambos países deberían colaborar para detener la carrera armamentística». Después, en una pirueta argumental para el público estadounidense, colocó a la investigación de la trama rusa en el centro del problema. «Mucha de la mala sangre con Rusia ha sido causada por la falsa y corrupta investigación, dirigida por leales a los demócratas». No está claro si se dirigía al investigador especial, Robert Mueller, y a quien le puso al frente del caso, el vice fiscal general, Rod Rosenstein, ambos de afiliación republicana.

El anuncio de un ataque inminente también supone un cambio de patrón para Trump, que siempre se vanaglorió de esconder sus cartas militares. Cuando en abril de 2017 se especulaba con otra ataque -también como respuesta al uso de armas químicas por parte de Siria-, aseguró que «en lo militar, a mí no me gusta decir qué voy a hacer ni dónde lo voy a hacer». De hecho, se mofó de Barack Obama, y de su contrincante electoral, Hillary Clinton, por anunciar movimientos militares cuando eran presidente y secretaria de Estado de EE.UU.

Siria traslada sus aviones

«Los generales McArthur y Patton estarían en estado de shock», criticó ante una acción militar en Irak anunciada por la anterior administración que dejaba que «los enemigos se adapten y se preparen». En medio de tensiones con Corea del Norte, también el año pasado, Trump dijo que no quería «telegrafiar lo que voy a hacer o lo que pienso, no soy como otras administraciones». Esta vez, su telegrama sí ha llegado a Oriente Próximo. Además de las amenazas de defensa de Rusia, ayer también había indicaciones de que Siria estaba trasladando aviones de sus fuerzas aéreas a una base rusa en el Mediterráneo.