Italia, abocada a nuevas elecciones este año ante la falta de acuerdo para formar gobierno

El presidente de la República, Sergio Mattarella, da por fracasados los intentos de pacto tras la nueva ronda de consultas convocada para resolver la crisis política abierta tras las elecciones del 4 de marzo

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Se acabó el recreo después de 68 días de haberse celebrado las elecciones generales en Italia. El presidente de la República, Sergio Mattarella, se ha hartado de la incapacidad de las fuerzas políticas para formar una mayoría parlamentaria. «No es posible esperar, el país tiene necesidad de un gobierno», dijo ayer Mattarella, subrayando que «no es posible que el primer ministro Gentiloni prosiga en el cargo».

Al terminar este lunes la tercera ronda de consultas con los partidos políticos, viendo que no hay posibilidad de acuerdos entre ellos porque priman los vetos entrecruzados, el presidente de la República les ha planteado dos alternativas: «O se apoya un Ejecutivo neutral, de servicio, con plenas funciones que como máximo duraría hasta diciembre, dispuesto a dimitir si se creara antes una mayoría política; o se vuelve a las urnas en otoño, pero con grandes riesgos».

Sergio Mattarella no ha escondido su preferencia por la primera solución, es decir, la formación de un gobierno neutral. «La hipótesis alternativa –ha dicho el presidente de la República– es convocar de inmediato elecciones, aunque no hay tiempo para el voto en junio; se podrían realizar en pleno verano, pero hasta ahora se ha evitado, porque para los italianos es difícil ejercitar el voto en esa época. Se podrían fijar elecciones en otoño».

La hipótesis de inmediato adelanto electoral le preocupa al presidente, que ha señalado algunos peligros: «Debo hacer constar que no habría tiempo para aprobar después del voto los presupuestos dentro del año y que se tenga que aumentar el IVA (se habla del 25%) con los efectos recesivos que ello comporta y el riesgo de exponer la situación financiera» (en referencia a las especulación en los mercados financieros).

Dardo a los partidos

Además, el presidente Mattarella ha lanzado indirectamente un dardo a los partidos si finalmente el país debe ir a nuevas elecciones por incapacidad de formar una mayoría parlamentaria: «Sería la primera vez –ha subrayado Mattarella– que el voto popular no es utilizado y no produce ningún efecto. Elijan los partidos con su libre comportamiento y en la sede propia parlamentaria». De esta forma, Sergio Mattarella ha llamado en causa a los partidos políticos, exigiéndoles que «sean responsables».

En principio, no parece que los líderes políticos se inclinen por «un gobierno neutral o de servicio», la opción preferida de Sergio Mattarella. Horas antes de que hablara el presidente, los dos vencedores de las elecciones, Luigi di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas (32,5 %), y Matteo Salvini (17,5), secretario de la Liga Norte, habían indicado el 8 de julio como fecha posible para el voto. Estos dos partidos populistas podrían haber formado un gobierno al contar juntos con mayoría parlamentaria, pero han sido incapaces de alcanzar un acuerdo.

Campaña continua

Después de las elecciones generales del pasado 4 de marzo, los partidos políticos han continuado en campaña electoral, como si no hubiera habido comicios. Este mismo lunes, líderes del Movimiento 5 Estrellas y de la Liga Norte se intercambiaron insultos y descalificaciones.

Italia parece condenada a seguir en una eterna campaña electoral, que dura ya más de dos años, pues en realidad la campaña se inició ya en 2016 con el referéndum sobre la reforma constitucional, que fracasó.

Los analistas critican duramente a los partidos políticos, destacando la parálisis que sufre el país, lo que se refleja en que no se ha aprobado ningún decreto ley en los últimos siete meses.