Martin Shulz y la jefa del SPD en el Parlamento, Andrea Nahles, en una reunión del partido ayer en Bonn
Martin Shulz y la jefa del SPD en el Parlamento, Andrea Nahles, en una reunión del partido ayer en Bonn - REUTERS

Los líderes del SPD a la caza de votos a favor de la Gran Coalición

Las juventudes del partido promueven nuevas afiliaciones en contra del acuerdo

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

El 4 de marzo conoceremos el resultado final de la consulta en la que los 463.723 militantes del Partido Socialdemócrata alemán (SPD)podrán votar para ratificar, o no, el acuerdo de Gran Coalición pactado por su directiva con Merkel. Cientos de voluntarios se estaban alistando ayer para el recuento de los votos, que llegarán por correo en un plazo que empieza el 20 de febrero y termina el 2 de marzo. Si el resultado es positivo, Alemania volverá a tener un gobierno activo antes de Semana Santa. Si el resultado es negativo, nadie sabe lo que pasaría. Lo más probable, repetición de elecciones, pero sin el candidato Schulz e incluso es posible que sin la candidata Merkel. De momento, la nueva líder del partido, Andrea Nahles, la primera mujer en 153 años de historia al frente del SPD, prepara a toda prisa una campaña informativa pensada para las directivas regionales y a la caza de militantes a favor del acuerdo. «Es necesario que se conozca a fondo el texto del acuerdo, sus enormes repercusiones, así como el potencial que el SPD gana en política europea», defienden fuentes de la Casa Willy Brandt. Pero hay alguien que les lleva la delantera.

Resulatdo vinculante

Las juventudes del SPD, los Jusos, llevan semanas promoviendo afiliaciones al partido de ciudadanos, independientemente de sus ideas políticas, para que aumente el número de votos negativos. Tan solo en enero, 24.339 nuevos afiliados formalizaron su inscripción. «Hay muchos jóvenes y no tan jóvenes que no quieren que vuelva al gobierno la Gran Coalición y en esa votación podrán expresarlo, no hay nada malo en que aumente el número de militantes del partido», defiende Delara Burkhardt, la vicepresidenta de los Jusos. Esta iniciativa está recibiendo sin embargo muchas críticas, sobre todo por el hecho de que se están afiliando, por ejemplo, muchos extranjeros, que con su voto podrían modificar un acuerdo fruto de unas elecciones en las que el pueblo alemán emitió un mandato soberano. La directiva del SPD, en todo caso, mantiene que considera vinculante el resultado de la votación.

Y si dentro del SPD la tensión continúa, en la Unión Cristianodemócrata (CDU), tampoco ha llegado el descanso tras la dura negociación. Merkel está siendo cuestionada por el alto grado de concesiones y su posición al frente del partido se debilita por momentos. «¡Puf! Al menos tenemos aún la Cancillería», tuiteó con ironía Olav Gutting tras conocerse que el SPD se queda con seis ministerios, entre los que destaca el de Finanzas. «Hace prever el final de la sólida política presupuestaria», reconocía Werner M. Bahlsen, presidente del consejo económico de la CDU, en medio de una gran alarma por los titulares al respecto de los periódicos del sur de Europa.