Madonna, en Lisboa, el pasado mes de agosto
Madonna, en Lisboa, el pasado mes de agosto - Instagram

Portugal concede a Madonna un permiso especial de residencia

La reina del pop, instalada en Lisboa, se reunió con la ministra de Administración interna

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Madonna lleva varias semanas instalada en el hotel de lujo Pestana Palace de Lisboa y ha pensado que llega el momento de cambiar su visado de turista, pues su intención es continuar viviendo en Portugal.

De modo que sus asesores se pusieron manos a la obra y este mismo martes 3 de octubre lograron cerrar una reunión con la ministra de Administración interna, Constança Urbano de Sousa. Como resultado, a la cantante estadounidense le ha sido concedido un permiso especial de residencia, de esos contemplados en ocasiones excepcionales y sin esperar a ir acumulando unos cuantos años en territorio luso.

La polémica ya está servida al otro lado de la frontera, en vista de que semejante medida proviene del Gobierno socialista. ¿Concuerda con su habitual discurso acerca de garantizar la igualdad de los ciudadanos ante la ley? ¿Otorga privilegios a la reina del pop solo por el hecho de ser una estrella mundial?

El caso es que Madonna trató de pasar desapercibida en su llegada a la sede ministerial, donde fue vista hacia las 18.30 horas. Entró en un automóvil de alta gama con cristales oscuros y fue recibida por la ministra en su gabinete, ubicado en el emblemático Terreiro do Paço, la espectacular plaza abierta a la desembocadura del río Tajo y al esplendor del Océano Atlántico.

Algunas fuentes apuntan que Constança Urbano de Sousa la citó a esa hora, cuando ya los funcionarios se han retirado, para subrayar la discreción del encuentro. Otras procedentes del entorno institucional, no obstante, aseguran que no había ningún secretismo al respecto.

Lo que está claro es que la presencia de Madonna ha revolucionado la vida social lisboeta y su enorme influencia se deja sentir en que hasta el Gobierno socialista se aviene a darle satisfacción. Sí, porque se trata de un proceso de regularización que ni siquiera ella puede eludir por tratarse de una celebridad. Lo mismo le ocurrió cuando realizó dos adopciones exprés en Malawi.

La normativa vigente al otro lado de la frontera determina este tipo de concesión excepcional «por razones de interés nacional, reconocidas por una autorización del ministro de Administración interna». Ese «interés nacional» se plasma, en este caso, en que la cantante de éxitos como ‘Hung up’ o ‘Justify my love’ pasea el nombre de Portugal por todo el mundo y habla maravillas de sus ciudades, de su gente… y de su vino. Una exposición mediática que el Ejecutivo socialista de António Costa se ha propuesto no desaprovechar.

Sin ir más lejos, acudió hace dos semanas a una entrevista con Jimmy Fallon, uno de los presentadores más populares la televisión de su país y proclamó ante sus compatriotas que vive lejos de Donald Trump. «Ahora vivo en Lisboa, donde encuentro una energía muy inspiradora», explicó mientras se preparaba para imitar en tono jocoso a Kim Kardashian.

Esta circunstancia es otro ejemplo más de que ella se muestra encantada con esta etapa portuguesa, fraguada al calor del modelo Kevin Sampaio, quien prefiere quedarse en la recámara y no dejarse ver mientras ella está aquí.

Lo que no se ha terminado de aclarar aún es si realmente adquirió la Quinta del Reloj, una preciosa finca con palacete incluido en la bellísima localidad de Sintra, en vista de que una mujer escandinava salió en algunos medios locales exhibiendo el documento que la acredita como propietarias. Y sí se la ha podido ver interesándose por otros inmuebles de lujo en Lisboa.

La acompañan en Portugal su hijo David Banda, que ya ha comenzado a frecuentar la Academia de fútbol del Benfica, y las gemelas Estere y Stelle, a quienes también les gusta el histórico equipo luso, actual campeón de Liga pero hoy en horas bajas.

Hasta el momento, era el Príncipe Aga Khan la celebridad internacional que más dinero había desembolsado (12 millones de euros) por una propiedad en territorio portugués: el Palacio Henrique Mendonça, junto a la sede de El Corte Inglés en la capital portuguesa. Y Cristiano Ronaldo se regaló a sí mismo un ático de 2,5 millones de euros en plena Avenida da Liberdade. Igualmente, Michael Fassbender, Monica Bellucci, Christian Louboutin y Eric Cantona se han convertido en dueños de viviendas de lujo lisboetas, mientras que Philippe Starck ha preferido asentarse en Cascais, la villa con mayor renta per cápita de toda la nación y a poco más de 25 kilómetros.

Además, Phil Collins y Ariana Grande también se han interesado en adquirir nuevos domicilios en Lisboa. En el caso del ex batería del grupo británico Genesis, se mostró muy complacido con un edificio completo en Praça das Flores, en la céntrica zona del Chiado.

Pruebas evidentes de que Portugal está de moda entre los famosos… y entre quienes no lo son, tal cual se refleja en la explosión turística que viven Lisboa, Oporto, el archipiélago de Madeira y la región del Algarve.