Imagen de la manifestación que ayer se celebró en Colón - Isabel Permuy

Madrid se une contra el independentismo sin Carmena

La plaza de Colón se convirtió ayer en el «Kilómetro 0» de la reivindicación de la unidad nacional, con decenas de miles de familias, jóvenes y banderas

MadridActualizado:

Cuando el reloj de uno de los emblemáticos edificios del paseo de la Castellana aún no marcaba las 11.30 horas, la plaza de Colón ya se había teñido de rojo y gualdo. La cita era media hora más tarde, pero ayer nadie quería arriesgarse a retrasarse. Con la bandera a modo de capa, atada al cuello e incluso estampada en el rostro, una marea humana desbordaba la explanada central. Los «parkings» de la zona lucían el luminoso rojo de completo y en las salidas del suburbano se concentran riadas humanas. Algunos habían rescatado sus megáfonos de la celebraciones futboleras para entonar las letras de Manolo Escobar y Julio Iglesias y otros hacían sonar el himno en sus móviles aunque acaba silenciado por el barullo y jolgorio que imperaba.

Una fiesta en la que cabían personas de todas las edades, con especial presencia de grupos de jóvenes y de familias. A diferencia de lo que ocurría poco después a unos metros de allí, en Cibeles, en Colón y sus avenidas aledañas la bandera española inundaba cada centímetro de la concentración. Unas 50.000 personas según, la Delegación de Gobierno, mostraron ayer su apoyo a la unidad de España, convocados por Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes).

«Los derechos de los españoles se han vulnerado»

Pedro Soria, canario de 32 años, se había reunido con su hermano y un grupo de amigos para acudir a la manifestación. «No podía faltar en un día como hoy. Cataluña ha tenido demasiados derechos y ya es hora de que por fin nos expresemos», comentaba, envuelto en su bandera y tras aparcar su moto eléctrica. Ana Rosa Fernández, de 25 años, se había desplazado desde Pozuelo con su madre. «Considero que los derechos de todos los españoles se han vulnerado. Todo el apoyo y colaboración al pueblo catalán (en contra de la independencia) a la Policía y Guardia Civil es poco», declara emocionada y añadiendo que en unas horas tomará un autobús rumbo a Barcelona para estar hoy presente en la manifestacuión.

Efectivamente, la plaza de Colón, emblema de toda la Nación, se convirtió en una suerte de «Kilómetro 0» del sentimiento de unidad. La multitud desbordó el espacio central y llegó a las calles de Génova, Goya, paseo de Recoletos, la Castellana y el cruce con Serrano. Los vítores a España, a la Guardia Civil y a la Policía Nacional no pararon de sucederse, entre aplausos y un clima cálido que acompañó las aproximadamente dos horas que duró el acto, el mediodía y las dos de la tarde.

También hubo numerosos reproches a aquella clase política que se ha puesto como objetivo la ruptura del territorio nacional. Lemas como «Soy español» se conjugaron con proclamas como «Con golpistas no se dialoga», en clara referencia a la vía abierta por algunos partidos de la izquierda y del populismo de tender la mano a los rupturistas catalanes.

«Puigdemont, a prisión »

La gente cantaba y bailaba al son de la música, mientras coreaba «Puigdemont a prisión» o «No somos fachas, somos españoles». Eduardo, uno de los asistentes, de 60 años, aseguró a Ep que había venido desde Guadalajara a la concentración: «He acudido para defender la unidad de mi país y porque estoy orgulloso de ser español».

Hubo pancartas con lemas de «Golpistas» y fotos del presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont; su vicepresidente económico, Oriol Junqueras, y el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero. Este último, apenas 24 horas antes, había tenido que acudir a declarar a la Audiencia Nacional, situada a muy pocos metros de Colón, imputado por un presunto delito de sedición. En la zona, se desplegó un amplio dispositivo policial y sanitario, con ambulancias. No se produjeron incidentes reseñables.

El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, estuvo allí y aprovechó para recriminar a los concejales del partido de Gobierno municipal, Ahora Madrid, su «ausencia» en un acto reivindicativo por la unidad de España y la defensa de la Constitución. «La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, no ha sido capaz de decir una palabra de aliento hacia el cumplimiento y el respeto a la legalidad», incidió ante los medios de comunicación el jefe de la oposición consistorial.

El himno de España con la gran nadera de Colón ondeando puso el broche final a la multitudinaria y emotiva manifestación.