El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro
El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro - EFE

La Marea compra dos pisos a un asesor del gobierno de Colau

El ayuntamiento de La Coruña gastó 145.000 euros en ambas adquisiciones, destinadas a ampliar el parque de vivienda pública

El PP exige la dimisión del alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, y le acusa de rescatar el «clientelismo» de la «vieja política»

SantiagoActualizado:

El PP de Galicia ha exigido este jueves la dimisión al alcalde populista de La Coruña, Xulio Ferreiro, si no es capaz de aclarar las causas que llevaron al Ayuntamiento a comprarle dos inmuebles a uno de los firmantes del manifiesto fundacional de la Marea Atlántica, el partido que dirige y que ostenta el gobierno local. «Dimitir no es el nombre de un bailarín ruso; dimitir es lo que tiene que hacer un alcalde que no es capaz de dar explicaciones coherentes, razonables y comprensibles», ha afirmado el número dos de los populares, Miguel Tellado, en referencia a un proceso del que dicen muestra «lo peor de la vieja política».

El pasado 23 de enero, el consistorio coruñés anunció el final de un proceso de compra de viviendas en la ciudad, con el objetivo de aumentar el parque público de inmuebles destinados a usos sociales. Lo hizo a través del Boletín Oficial de la Provincia (BOP), en cuyas páginas se publicó el edicto de publicación de los contratos de compraventa y las referencias de las seis viviendas adquiridas, una vez cribada la selección de 14 ofertas admitidas. Entre ellas, dos pertenecen a la persona en cuestión, vinculada a la órbita política de la Marea, y que en la actualidad trabaja como «apoyo técnico» en materia de consumo para el gobierno de Ada Colau en Barcelona, tal y como figura en su página web personal. Del dinero total invertido en la compra, 382.927 euros, el Ayuntamiento abonó 145.865 euros a esta persona, conocida por su activismo y por apoyar el desarrollo de la Marea incluso desde la capital catalana.

En concreto, se trata de dos activos, ubicado uno en la calle Santander 23, 3º, por el que el Concello pagó 91.290 euros, y el otro en la calle Joaquín Martín Martínez, 10,4ºA; un ático sin ascensor, y sobre el cual la administración desembolsó un montante de 54.575 euros. Sobre este último, informaciones publicadas en La Voz de Galicia señalan que ni en el Registro Mercantil ni en el Catastro el inmueble figura con la categoría de vivienda, sino como «oficinas» o restringido a usos de «local comercial». Las bases del concurso, sin embargo, hablan concretamente de la adquisición de «edificios y viviendas», sin mencionar de manera expresa ninguna otra categoría.

Con estos antecedentes, los populares han iniciado una ofensiva contra lo que consideran una muestra de «clientelismo y amiguismo» por parte de los rupturistas, llegados al poder en 2015 en buena medida gracias a un afilado discurso contra la corrupción y por su afán en regenerar la vida de las instituciones. «El mejor negocio hoy en La Coruña es ser de la Marea Atlántica», ha sentenciado Tellado: «A esa gente le va bien, a los demás, no».

De igual modo, la portavoz del grupo municipal del PP, Rosa Gallego, denuncia tanto el resultado del proceso como el «agravio» cometido en el que han incurrido con el resto de ofertantes: «¿Se pudieron presentar locales comerciales? Fijo que no», lamenta en conversación con ABC. Hasta el momento, el partido (que lidera la oposición), ya ha reclamado al gobierno la entrega de una copia del expediente para estudiar las circunstancias que rodearon a la compra. «¿Cómo lo tasaron?», cuestiona Gallego, haciendo énfasis en la necesidad de reformar el ático sin ascensor. «Ahora hay que presentar un proyecto. No es que te haya costado 50.000, es que te está costando mucho más». En función del análisis de los documentos, el PP local decidirá las acciones a tomar en adelante, pero recuerdan que ésta no es la primera vez que denuncian un comportamiento «amoral» por parte del equipo de Xulio Ferreiro.

En el pasado, pusieron de relieve el reparto «a dedo» de «más de 300.000 euros» a afines a la Marea, a través de la adjudicación de contratos menores; o denunciaron el visto bueno a un proyecto de dinamización de la antigua cárcel de la ciudad, trufado de firmantes del manifiesto del partido.