Economía

Renfe supera los números rojos por el tirón del AVE

Consigue rentabilizar su política de reducción del precio de los billetes

Tren de alta velocidad en Alicante
Tren de alta velocidad en Alicante - Juan Carlos Soler

El 8 de febrero de 2013 Renfe puso en marcha un sistema novedoso que permitía, tal y como sucede en el mundo de la aviación, recortar los precios de los billetes en función de la demanda para cada trayecto y franja horaria. El objetivo de la sociedad pública era, más allá de atraer el flujo de viajeros de larga y media distancia, dar uso a una de las redes de alta velocidad ferroviarias más extensas del mundo cuya rentabilidad social se había puesto muchas veces en entredicho. Trenes vacíos, estaciones desiertas. La medida devenía en una incógnita: el número de viajeros podía incrementarse exponencialmente en detrimento de otros medios de transporte como el autobús o el aéreo pero, ¿resultaba rentable económicamente? ¿Podía Renfe permitirse rebajar sus ingresos con tal de hacer más asequible el servicio?

Los resultados del operador ferroviario durante los ocho primeros meses de 2016 despejan dudas. En este periodo logró un beneficio de 14,8 millones. La compañía que preside Pablo Vázquez logra así revertir los números rojos que había registrado durante el mismo periodo del año pasado (62,5 millones) y la tendencia negativa con la que había arrancado el año.

Esta mejora de las cuentas se debe, esencialmente, al aumento del número de viajeros en los tramos de larga y media distancia, sobre todo en los servicios de AVE, uno de las principales resortes de la tesorería del grupo, dado que las reservas de billetes son una importante fuente de liquidez, según explica el operador ferroviario. Estos contrastan con los servicios públicos de Cercanías que, por su parte, se encuentran disminuyendo.

Los viajeros de alta velocidad, Avant y Alvia se han elevado un 32,5% desde 2012 (28,3 millones) hasta los 37,5 millones de euros de 2015. En lo que llevamos de año, el número de pasajeros rebasa en 2,5 millones a las cifras de los ocho primeros meses de 2015. De mantenerse esta tendencia, todo apunta a que Renfe alcanzará el récord histórico de pasajeros en AVE. Ya este verano ha batido todas las marcas, gracias a la excelente temporada turística. Esta tendencia ascendente se ha traducido en un aumento de los ingresos: desde 2012 hasta el último ejercicio anual esta partida ligada al tráfico ha repuntado un 11,4%, hasta los 2.857 millones.

De manera paralela, la compañía pública ha aplicado un plan de reducción de costes. Pactó con los sindicatos un ERE voluntario para hasta 750 trabajadores, el 5,2% de la plantilla de la compañía ferroviaria.

El lastre de los cánones

Si se observa la evolución de los resultados de Renfe durante los últimos años se aprecian fuertes altibajos, que han llevado al operador a encajar profundos números rojos, como los registrados en 2014 (-210,4 millones de euros), y a renglón seguido, en 2015, lograr su primer ejercicio en positivo desde el estallido de la crisis. Uno de los orígenes del desequilibrio entre ingresos y gastos en Renfe se atribuye a los cánones que Renfe debe abonar a ADIF, titular de la infraestructura ferroviaria, por la utilización de las vías y las estaciones. Esta partida de gasto se incrementó un 22,13% en 2014 hasta los 607 millones, y casi permaneció invariable en 2015 (608 millones).

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios