Fútbol

El momento en que Iniesta cambió la carrera de Guardiola

Un libro sobre el manchego recoge una anéctoda singular que influyó de manera trascendental en el técnico catalán

El momento en que Iniesta cambió la carrera de Guardiola

En los inicios de Guardiola como técnico de la primera plantilla del Barcelona, las aguas no estaban ni mucho menos calmadas. El comienzo de su equipo en el campeonato liguero fue complicado, con una derrota ante el Numancia en la primera jornada y un empate contra el Racing en la segunda. La gente comenzaba a desconfiar de un entrenador que aún no había hecho nada, que «no era nadie», más allá de un gran futbolista retirado.

Fue entonces cuando dos pilares sostuvieron la idea de Guardiola, obsesionado con los resultados adversos hasta el punto de enclaustrarse noches enteras en los sótanos del Camp Nou para visualizar videos de los entrenamientos y partidos de su equipo. Lo recoge así un extracto publicado en «The Guardian» del nuevo libro sobre Iniesta, escrito por Ramón Besa y Marcos López.

El primero en manifestarse fue Johan Cruyff. El mítico jugador holandés, que entonces escribía una columna en El Periódico de Cataluña, se mostró feliz por el juego que estaba desplegando aquel Barcelona. «Este equipo tiene muy, muy buena pinta», escribía el que fuera ídolo del Camp Nou. «No sé que partido habéis visto (refiriéndose a las críticas que el equipo estaba recibiendo por parte de los medios), pero el que yo he visto me parece lo mejor que ha pasado aquí en muchos años». Su otro apoyo fue Andrés Iniesta.

En una de aquellas tenebrosas noches de encierro de Guardiola, alguien llamó a la puerta cuando el silencio imperaba en la «cueva» del técnico. «Hola, míster». La mínima figura de Iniesta irrumpió en la sala. «No te preocupes míster, vamos a ganarlo todo. Estamos en el camino correcto. Sigue así, ¿vale? Estamos jugando genial, y disfrutamos de los entrenamientos. Por favor, no cambies nada».

Guardiola no se lo podía creer. Le cogió con la guardia baja. No sabía como responder. Más aún por ser Iniesta, «el hombre silencioso». Para despedirse, quiso añadir un toque de vehemencia a su aportación: «¡Vamos de puta madre! Este año vamos a arrollar». Y se fue.

«Es algo que nunca olvidaré. ¿Por qué vino Andrés a verme? No tengo ni idea», asegura a toro pasado Guardiola. «A lo mejor fue porque estabamos practicando el fútbol con el que ha crecido desde que era pequeño», comenta el de Santpedor.

La jornada siguiente, el Barcelona le hizo seis al Sporting de Gijón. Algunos meses más tarde, levantaron los seis trofeos que disputaron, izando también la bandera del sextete, sin estrenar entonces y sin por el momento haberse repetido.

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