Martin Hongla, cedido por el Granada, junto al directivo Silvio Elías
Martin Hongla, cedido por el Granada, junto al directivo Silvio Elías - ABC
Fútbol

La Masía pierde su esencia

El Barça B prefiere fichar para mantener la categoría que apostar por la cantera

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El pasado 26 de junio el Barcelona B logró el ansiado ascenso a Segunda división tras una última eliminatoria ante el Racing de Santander. La hazaña de los de Gerard López se entendió como un empujón al fútbol formativo, un aliciente para los jugadores que despuntaban en el Juvenil A y acrecentar las opciones de nutrir al primer equipo, que al final es el gran objetivo del filial culé. Fue un ascenso estratégico que cumplía con el abanico de objetivos marcados a principio de temporada. «Es difícil trabajar en estas circunstancias. Había que preparar un equipo si subíamos a Segunda y otro en el caso de que no se hubiera logrado. A cada momento hay que hacer el trabajo que toca. Nos toca preparar un buen equipo, que los chicos crezcan y lograr que lleguen al primer equipo», explicó entonces Pep Segura, secretario técnico del fútbol formativo.

No obstante, los hechos demuestran que no se ha seguido esta premisa y se ha preferido apostar por jugadores extranjeros o con experiencia con vistas al primer equipo. Los gestores azulgranas ha preferido decantarse por jugadores foráneos con los que apuntalar su estancia en la categoría de plata, lo que contraviene totalmente la filosofía de la Masía, que va perdiendo su esencia a pasos agigantados.

Datos objetivos

Cada vez se intuye más utópica la posibilidad de ver a once canteranos defendiendo la camiseta del Barça, como en aquel lejano mes de abril de 2014 cuando Tito Vilanova expuso todo el poderío del fútbol formativo culé en el campo del Levante. Los datos son asépticos pero objetivos. El Barcelona fichó seis jugadores este pasado verano que no le han servido para vivir holgadamente en la clasificación. Al contrario, en puestos de descenso, solo han sumado cuatro victorias en 22 partidos. Las llegadas de Jorge Cuenca (400.000 euros), Choco Lozano (1,5 millones), Ruiz de Galarreta (700.000 euros), Arnáiz (4 millones), Vitinho, David Concha y David Costas (estos tres últimos cedidos), han barrado el paso de futbolistas como Eric García, considerado el mejor central de la Masía y que ha decidido marcharse al City ante la falta de oportunidades. Se repite la historia que sufrió Jordi Mboula, el prometedor delantero que prefirió fichar por el Mónaco.

Dos fichajes en enero

Con Cucurella (lateral izquierdo), Palencia (lateral derecho) y Aleñá (centrocampista) como únicos exponentes de la Masía en los onces habituales de Gerard López, el filial azulgrana ha preferido sondear el mercado invernal antes de buscar entre sus promesas para enderezar su trayectoria. Así, este domingo podría debutar Christian Rivera en Tenerife después de acordar una cesión con el Eibar. También ha llegado Martin Hongla, central del Granada y a préstamo hasta final de temporada. Curiosamente, el central se convierte en el décimo central que el club incorpora en los últimos dos años entre el primer equipo y los juveniles.

Si bien es cierto que varios de los jugadores que se han fichado se consideran apuesta de futuro para el primer equipo y algunos como Arnáiz o David Costas ya han debutado a las órdenes de Valverde, también lo es que produce una sinergia negativa en la Masía y que demuestra que la cantera culé ya no es una prioridad. La posible llegada del bético Nahuel para reforzar el ataque reafirmaría esta tesis. Si en el primer equipo ya se prefiere tirar de chequera para mantener la competitividad (Dembélé, Paulinho, Semedo y Coutinho han costado 380 millones de euros), a pesar de las palabras de Bartomeu en las que aseguró que la prioridad era mirar hacia la cantera, el afán por evitar un nuevo descenso del filial a Segunda división B mantiene la misma dinámica.