David Barral ante el Zaragoza
David Barral ante el Zaragoza
Cádiz CF

La pizarra del Zaragoza 0-2 Cádiz CF

La genialidad de Abdullah y la sentencia de Romera finiquitan un partido poco controlado por los amarillos
Por  18:46 h.

La paciencia, virtud cadista

No fue el mejor partido del Cádiz CF, ni tampoco el peor, pero se ganó que a fin de cuentas es lo único válido en este mundo futbolístico. Los de Cervera sufrieron ante un rival que jugó más de veinte minutos con nueve jugadores y casi una hora con diez. Sufrieron por el empuje de un Zaragoza que atacaba con más corazón que cabeza, con poco que perder y mucho que ganar en un partido alocado en la segunda parte.

Es el principal debe de un Cádiz CF que no fue capaz de parar el partido hasta que llegó el gol de un Dani Romera que vuelve a marcar y sentenciar un encuentro por segunda semana consecutiva. Cervera dispuso un once titular con la novedad de un motivado David Barral, que tuvo que recomponer con la mejor versión de Abdullah. Tres puntos a base de una dinámica ganadora que parece no tener fin en los amarillos y sobre todo merced a la paciencia de saber abrir la lata en el momento preciso.

1. Barral vuelve al once

El máximo goleador del Cádiz, lo sigue siendo hasta el momento, volvía a la titularidad tras no jugar un solo segundo ante el Albacete. Cervera le daba la oportunidad buscando la debilidad de una defensa maña que sufre mucho en los últimos partidos. El ariete cadista no lo hacía mal, luchando con los centrales y teniendo la oportunidad de marcar. No fue hasta mediada la segunda parte cuando Cervera le daba su puesto arriba a un José Ángel Carrillo que intervino en el tanto de Dani Romera.

Un once titular que el respetable se sabe de carrerilla y que ha encontrado en Alex Fernández un hombre fundamental para ayudar a José Mari y Garrido. El roteño aguantó lo que pudo tras la entrada criminal de Papu dando entrada a la mejor versión de Abdullah.

2. Abdullah mueve el árbol

Porque el de Comores fue clave en la victoria del Cádiz CF. Con su anarquía habitual, Abdullah destapó el tarro de sus esencias con una asistencia a Álvaro García de quilates. Un pase que abría la lata y movía el árbol de la paciencia cadista. Este equipo sabe buscar el momento preciso para hacer daño.

El Zaragoza había aguantado el empate con diez jugadores la primera parte, pero el tanto de Alvarito al arrancar la segunda tras el dominio visitante hacía que los de Natxo González tuvieran que buscar la portería de Cifuentes. Guión perfecto.

3. Romera sentencia el descontrol cadista

Pero en toda película que se precie siempre hay algún giro dramático de los acontecimientos, qué diría algún personaje de serie española. No entraba en los planes del choque que Cristian sacara una mano fuera del área, que el Zaragoza se quedara con nueve y que el Cádiz CF sufriera contra un rival mermado.

La segunda expulsión hizo que el cuadro local se viniera arriba y que a base de balones largos pusiera en aprietos a una defensa cadista sobria pero nerviosa a la vez. Muchas veces jugar con superioridad puede hacer pensar que tienes en el partido en la mano lo que es un error, pues en jugadas a balón parado no hay superioridad que valga. El Cádiz CF lo pasó mal hasta que Cervera daba entrada a Romera por Garrido, otro acierto más para el técnico.

Los amarillos ganaron en profundidad para que el delantero cadista rematara, sentenciara y pusiera orden el descontrol amarillo. Tres puntos a la buchaca y a soñar.