Garrido dispara a puerta en el Alcorcón - Cádiz CF
Garrido dispara a puerta en el Alcorcón - Cádiz CF
Cádiz CF

La pizarra del Alcorcón 1-0 Cádiz CF

Tras varios partidos jugando con fuego, el equipo de Cervera acabó quemándose en Santo Domingo
Por  11:31 h.

‘Los síntomas acabaron en enfermedad’

Justa victoria de la ADA Alcorcón sobre un Cádiz CF desconocido. Es cierto que en los últimos partidos el equipo de Álvaro Cervera había mostrado algunos síntomas de mal juego, pero en ninguno de esos encuentros la escuadra amarilla se había mostrado tan inferior a su rival como lo hizo el domingo en Santo Domingo.

Fallos en defensa, no aparición en el medio y poco acierto arriba: así podemos resumir el partido del Cádiz CF. Y, claro, así es imposible conseguir puntuar en campo de Segunda. Hay que añadirle a todo esto, además, que Salvi y Álvaro García estuvieron desaparecidos. El sanluqueño, tras una primera vuelta de matrícula de honor, ha bajado su nivel por cansancio. El utrerano, que se encontraba en su mejor momento, no rindió en Alcorcón porque no entrenó durante la semana por culpa de una gripe.

1. El fallo defensivo

Tras analizar la jugada del tanto del Alcorcón con detalle, se puede llegar a la conclusión de que Cifuentes y Villanueva no son los únicos “culpables” del gol de Mateo García. Como comentó Carpio ante los medios, “el gol es culpa de todo el equipo”. Y es cierto. La jugada se inicia con un balón en largo desde el lateral derecho que peina completamente solo Jonathan Pereira. Nadie presiona al lateral con determinación y el delantero está solo en el centro del campo, sin marca.

Ante la ausencia de centro del campo para controlar al citado Pereira, Kecojevic sale tarde a intentar tapar al delantero. Eso provoca que el balón peinado, en apariencia, poco peligroso, se acaba convirtiendo en una bomba de relojería que Villanueva y Cifuentes no saben desconectar. Los dos estuvieron muy lentos, sí, y Mateo García les robó la cartera. Pero el error es en cadena. De posicionamiento, de falta de intensidad en la presión y, sí, de falta de contundencia en los dos jugadores retratados por la jugada.

2. La medular fantasma

El centro del campo del Cádiz CF no existió en todo el partido. Garrido, Álex y Abdullah se vieron claramente superados por el rival en la primera parte. Tras el descanso, Cervera introdujo a Eugeni por Abdullah, sin obtener resultados positivos.

Una cosa es que el Cádiz le ceda el balón al rival para intentar jugar su juego, y otra muy diferente que no sea capaz de hilar una jugada en todo el partido. Y, sí, eso no debe convertirse en rutina. Preocupa que un equipo con Errasti y Toribio en el doble pivote te domine el sesenta por ciento de la posesión de la pelota.

Pero, más allá de la falta de balón, que ha sido habitual también en las victorias, lo que peor hizo la medular amarilla en Santo Domingo fue defender. Una y otra vez, cada vez que los alfareros intentaban una jugada de ataque en estático o una contra, superaban sin problemas el campo rival y llegaban con peligro.

3. El agotamiento de las alas

El partido puede ser analizado de muchas formas, pero lo cierto es que cuando al Cádiz CF no le funcionan las bandas, el equipo tiene muchos problemas para crear peligro sobre la meta rival. Álvaro García no estaba para ser titular. No había entrenado durante toda la semana y estaba cansado. Cervera se equivocó sacándole de inicio. Debió reservarle para los minutos finales.

Salvi, por su parte, apenas si pudo forzar un par de corners en la primera parte. El Alcorcón le defendió muy bien, con hasta tres hombres en varias ocasiones, y el Cádiz no supo aprovechar eso en otras zonas del campo. Tras una primera vuelta de matrícula de honor, Alvarito y Salvi tenían derecho a permitirse un partido malo, el problema es que el equipo carece de plan B cuando ellos no están entonados.