El Rayo es ahora el líder.
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Cádiz CF

Rayo Vallecano-Cádiz CF (1-1) Y las armas de Cervera valieron contra el Rayo

David Barral empata un partido que el once amarillo afrontó con el saber estar y la sobriedad idónea para luchar por todo

Por  20:50 h.
Rayo Vallecano
1
Cádiz
1
Cádiz CF: Cifuentes, Correa, Servando, Mauro, Carpio, Garrido, Álex, Eugeni (Abdullah'65'), Alvarito, Carrillo (Jona, 73') y Barral (Aitor, 83').
RAyo Vallecano: Alberto, Baiano, Abdoulaye Ba, Dorado, Álex Moreno, Beltrán, Unai López, Embarba (Javi Guerra, 70'), Bebé (Santo Comesaña, 68'), Trejo y Raúl de Tomás.
Goles: 1-0 (Trejo, 18'=; 1-1: Barral (39').
Árbitro: Iñaqui Vicandi Garrido, vasco. Amonestó al localJavi Guerra y al cadista Abdullah. Expulsó a un miembro del cuerpo técnico del Rayo.
Incidencias: Partido correspondiente a la 33 jornada.
Estadio Municipal de Vallecas con la preesencia de muchos cadistas en la grada.

Hablaba esta semana Cervera de que las armas del Cádiz CF son menores que las de sus rivales pero que si los suyos saben aprovecharlas hasta su máxima rentabilidad, la cosa puede funcionar. Y este domingo en Vallecas, ha funcionado a la perfección. Y eso que el entrenador cadista le entregó los enseres a jugadores que no entraban en batalla desde hace un mundo. Y a su estilo, el Cádiz CF le hizo daño a su rival y pudo hasta hacerle más aunque también pudo salir malherido. Nuevo punto de inflexión de los amarillos, que aunque llevan dos jornadas sin ganar han sabido sujetarse ante dos rivales que luchan por el ascenso directo. Motivo más que de sobra para que los soñadores con el ascenso directo tengan argumentos para decir que no están locos.

Cuando las cosas salen sin hacer nada, uno se envalentona más. Es hasta cierto punto lógico. Y puede que eso le sucediera a Cervera poco antes de hacer su sorprendente once con hasta cinco cambios respecto al de hace unos días ante el Huesca. Y así, con un equipo valiente y novedoso, se presentó el Cádiz CF en un escenario de Primera como es Vallecas.

Pese a ese desparpajo, el primero en decir algo fue el Rayo por mediación de Embarba, que en el 3′ de partido disparó desviado tras no medir bien Carpio un balón dividido en su primera acción como parche en el lateral zurdo.

Una de las novedades del equipo  fue Barral, que salió muy motivado pero sin la fortuna necesaria para marcar en el 13′ y solo ante el meta tras una maravillosa asistencia de Alvarito después de un robo de balón del extremo. Al isleño le jugó una mala pasada el bote del balón y su disparo se fue al limbo con todo, o eso parecía, a su favor.

Al cuarto de hora, justo después de un entradón sin penalizar de Abdoulaya Ba sobre Alvarito que inquietó al cadismo, Garrido pudo adelantar al Cádiz CF tras un cabezazo a la salida de un córner lanzado por Eugeni. No se hizo esperar la reacción del Rayo. Primero fue Bebé el que avisó a Cifuentes con un zurdazo que se fue fuera y poco después, en el 18′, el que la formó fue Trejo con un golazo después de un control orientado de cabeza con el que se zafó de Garrido antes de empalar el balón y mandarlo a la escuadra de un Cifuentes que solo pudo hacer la estatua.

Mal se le ponían las cosas al Cádiz CF, que sintió mucho el tanto. No fue hasta cinco minutos después del gol de Trejo que no se repuso con un disparo cruzado y raso de Carrillo que fue atajado por Alberto García. Pero no, el Cádiz CF andaba en plena depresión post-gol y desconocía cómo sentarse mejor ante un Rayo que originaba mucho peligro cada vez que merodeaba la puerta de Cifuentes. La calidad de los rayistas brillaba en cada circulación de balón que hacían. Y cuando hacía falta, también se la jugaban de lejos tal y como hizo Bebé pasada la media hora un potente disparo seco que escupió los puños de Cifuentes.

Pero el Cádiz CF no estaba muerto aunque lo pareciera. Y resucitó de la única forma que sabe hacerlo. A la contra. Esta vez la llevó con relativa parsimonia un Carrillo que se sacó de la chistera un pase al hueco bien leído por Alvarito para que el utrerano, en su intento de sortear la entrada del portero, cediera sin querer a Barral, que supo llegar desde atrás para fusilar a la red ante la oposición de dos zagueros que casi sacan bajo palos el balonazo.

Comenzó el Cádiz CF la segunda mitad con el subidón con el que acabó la primera y lo hizo achuchando a un Rayo sorprendido. Así llegaron varios acercamientos como un lanzamiento de Álex que casi se mete dentro tras tocar en un rival. Tanto le extrañó al Rayo la salida del Cádiz CF que los amarillos comenzaron a sentirse muy cómodos tras cederle la ‘depre’ a su rival. Pero es tanto el talento con el que cuenta el conjunto madrileño que en cualquier balón que le llegaba a uno de sus hombres podían encontrar oro. Y si no son sus hombres de ataque son sus defensas, como el lateral Álex Moreno. Y desde su banda izquierda comenzó a crear peligro buscando a un desaparecido Raúl de Tomás.

Definitivamente, el Rayo Vallecano se hizo con el control del juego y cerca estuvo de adelantarse tras una indecisión defensiva de la zaga cadista en un córner. Cervera esperó hasta el 65′ de partido para sacar a un cansado Eugeni por Abdullah adelantando la posición de Álex a la media punta. El cambio del francés, dispersó al Cádiz CF.

Los cambios frenan el ritmo

Míchel, por su parte, metió más madera con las incorporaciones de Javi Guerra y Santi Comesaña y dejar a los suyos con un claro 4-4-2. Los cambios de uno y otro frenaron el ritmo de partido pero no a Barral, que en una acción defensiva tras un error de bulto casi comete un penalti sobre Álex Moreno. Cervera también removió su ataque y dio entrada a Jona por un dolorido Carrillo. Todo esto hizo que el partido entrase en una fase de letargo y en el que el Rayo parecía sentirme mejor. Producto de ello llegó una oportunidad clarísima que desbarató Cifuentes después de que el lateral Baiano, con todo para él, telegrafiase el pase de la muerte correctamente esperado por el meta cadista. Se sucedieron los ataques rayistas. El siguiente fue Raúl de Tomás, que disparó alto tras sentar a tres defensas dentro del área cadista aunque algo escorado.

Con saber estar y muchas tablas, el Cádiz CF atascó el encuentro con cambios, faltas y alguna pérdida de tiempo que enfrió el ambiente del barrio vallecano. Mientras, Cervera, que tras atreverse en el primer cuarto de hora, encajó a los suyos en busca del empate, vio como el Rayo tenía en sus botas adelantarse de nuevo pero Javi Guerra no acertó a conectar en la boca de gol un pase desde el segundo palo de Ba. Y así, caminito del empate, se fue muriendo el partido mientras Cervera se frotaba las manos con los tres minutos que enseñaba el cuarto árbitro y que sus chicos gestionaron a la perfección.

Un punto en Vallecas siempre es valioso. Y lo más importante, no caer ante un equipo que va hacia Primera con más chequera que un Cádiz CF que sigue sacando pecho entre tanto gallito.