Enrique Rodríguez Zarza y su socio Marcos Galera
Enrique Rodríguez Zarza y su socio Marcos Galera

Cádiz CF

El origen de la caída de Quique Pina

El primer informe de la UDEF procede de la denuncia interpuesta por Enrique Zarza, el abogado de Sinergy

Por  7:00 h.

La oscuridad se cierne sobre Enrique Pina Campuzano. El consejero delegado del Cádiz CF será interrogado este viernes en la Audiencia Nacional tras ser detenido por la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal).

El murciano ha sido arrestado en su domicilio personal tras una investigación que arrancó en 2015 (Operación Líbero) y, por lo que se desliza en distintos medios, la acusación se basa en tres frentes: el supuesto cobro de comisiones opacas en las distintas transacciones de jugadores, blanqueo de capitales y evasión fiscal al cobrar mediante sociedades con sede en paraísos fiscales, falsedad documental e incluso un posible delito de insolvencia punible pues su tren de vida (barcos, coches de alta gama) no se corresponde con su situación de insolvencia referida ante los tribunales.

El origen de la caída de Pina

Es curioso que en el origen de este derrumbamiento de Quique Pina se encuentra la figura de Enrique Rodríguez Zarza, viejo conocido de la familia cadista. El abogado granadino trabaja para la mercantil italiana Sinergy (la de Silvestrini y Gaucci) con el objetivo de cobrar una indemnización tras esa subasta que consideran ilegal y que provocó la entrada en el Cádiz de Locos por el Balón (Vizcaíno y Pina).

Precisamente, los italianos lo contrataron por ser ‘el azote de Pina’ en tierra nazarí. Y es que este letrado elaboró el primer informe del que dispuso la UDEF para empezar a investigar al empresario murciano. Zarza interpuso una querella en nombre de su cliente Antonio Jiménez Zorilla al no cobrar la pertinente comisión por la venta del Ciudad de Murcia a Carlos Marsá. Ganó en todas las instancias, incluido el Tribunal Supremo, pero Pina se declaró insolvente y se negó a abonar la comisión y los costes.

Así pues, en 2014, un año antes de que se iniciara la Operación Líbero, Zarza investigó y elaboró un informe para demostrar que Pina supuestamente cobraba a través de sociedades pantalla a nombre de su hermana Elena y su padre Juan José, tales como Calambur o Quique Sport, algunas de ellas en países con mínima presión fiscal. De ahí, se explica que disfrutara de un elevado tren de vida.

Estos datos los puso en conocimiento del juez para que investigara estas sociedades, y éste vio indicios de criminalidad que traspasó a la UDEF. Pina y Pozzo decidieron cumplir con Jiménez Zorilla, así que la denuncia quedó archivada. Pero este informe fue la base para que la Policía Judicial siguiera investigando al murciano en estos últimos tres años hasta reunir pruebas suficientes para detener a Pina este mismo miércoles. Por supuesto, todavía queda mucho por investigar.

Miércoles negro

Este miércoles se llevaron todos los expedientes de las oficinas del Cádiz: contratos, remuneraciones de futbolistas, patrocinios… Las operaciones investigadas que se han filtrado forman parte de su época en el Granada, cuando formaba su particular sociedad con Gino Pozzo. Los traspasos de Siqueira, Nyom y Brahimi están en entredicho. En lo que respecta al Cádiz CF, una de las líneas de investigación pasa por saber si ha mantenido esta línea de acción en sus gestiones al frente del club de Carranza. Por mucho que Manolo Vizcaíno sea su ‘enemigo’ en la batalla por las acciones, una supuesta irregularidad afectaría al presidente como cabeza visible de la entidad, a la que le podrían pedir la corresponsabilidad penal.

Queda abierta una era de incertidumbre porque primero habrá que demostrar que Quique Pina es culpable de todos los delitos de los que le acusan: evasión fiscal, blanqueo de capitales e insolvencia punible. Hasta el momento merece la presunción de inocencia. A expensas de lo que declare este mismo viernes ante la Audiencia Nacional.