Álvaro Cervera, en una rueda de prensa.
Álvaro Cervera, en una rueda de prensa.

Cádiz CF

Las palabras de Cervera como termómetro

Las ruedas de prensa del entrenador del Cádiz CF suelen adelantar lo que ocurre el día del partido

Por  7:45 h.

Hay que estar al loro. No ya solo justo después de que acaba un partido, también hay que estarlo los viernes, el día elegido por el Cádiz CF para que su entrenador dé la rueda de prensa previa al partido de turno. Y hay que estar al loro para saber de qué puede ir la película del domingo, por dónde van a ir los tiros y saber de qué tratará y el cuerpo que hay que hacer para según qué desenlace se pueda dar. Con seguridad, Cervera no dirá quiénes serán los protagonistas ni hará un ‘spoiler’, pero sí que transmitirá las sensaciones de lo que se puede ver y le hará el cuerpo al aficionado que no quiere encontrarse con una sorpresa.

Desde que ha llegado al banquillo del Cádiz CF, rara es la vez que Cervera no ha clavado un análisis del partido. Y lo clava porque cuando se sienta en la silla de entrenador para afrontar una rueda de prensa tras el partido de marras dice lo que ha visto la gran mayoría de sus aficionados. Lo dice, claro está, con la mano izquierda de no ofender más de la cuenta al jugador que ha errado o, por el contrario, con la moderación de no exaltar demasiado al que ha acertado. Da gusto escucharlo. No es nuevo. Pero cuidado que ya no solo clava las disertaciones de un partido que ha acaba de jugarse. Ojo porque también puede que esté clavando lo que va a suceder en el próximo. De nota.

Sucedió en mitad de la crisis de resultados y volvió a suceder la semana pasada con ocasión de la previa al encuentro en Almería. Consciente de que las cosas no iban ibien, a sabiendas de que por h o por b sus jugadores no estaban trabajando como debieran, el entrenador cadista no tuvo reparos en delatar que su equipo no corría como el resto. Por supuesto que sus sensaciones no podían ser buenas con la ristra de lesionados con la que llegaba a cada partido. No oponía excusas, cierto, pero tampoco obviaba el tema.

«Nosotros, sin Alvarito y Salvi en las bandas no podemos jugar bien a lo que mejor sabemos», llegó a decir para transmitir a la afición que había que apretarse los machos en esas jornadas en la que bien uno u otro no podían jugar por lesión.

Y día tras día, las pesimistas comparecencias del entrenador venían a vaticinar el tropiezo en Liga dos días después. Sin embargo, hubo una rueda de prensa que cambió el rumbo por la profundidad de sus críticas. La de poco después de la derrota en Huesca con una imagen lamentable.

La ‘rajada’

La mayor ‘rajada’ que se metió Cervera fue tras el peor encuentro de los suyos y era sabedor de que tenía que elevar el tono para despertar al equipo. Y a fe que lo ha conseguido. Entonces, Cervera fue muy duro y llegó a decir que se le habían acomodado jugadores. También que el asunto podía ser de querer y no de poder. Y siempre, una y otra vez repetido como un mantra, con el mismo discurso de que no pensaba cambiar el estilo. Y el estilo no se ha cambiado porque lo que ha cambiado es lo que él perseguía: la intensidad. Así lo dijo ante el Betis y así lo reafirmó antes del duelo en Almería. «Estamos trabajando bien y seguro que esto es un bache pasajero», dijo tras el empate del rayo y poco antes de sumar una nueva victoria en Almería. Nada mejor que seguir bien las palabras a Cervera para medir la temperatura del equipo. Sus declaraciones, el mejor termómetro.