Jona, en la eliminatoria ante el Oviedo.
Jona, en la eliminatoria ante el Oviedo.

Cádiz CF

La última gran oportunidad de Jona

Pina ofrece su mano al internacional hondureño para llevarlo al éxito que le rehuye

Por  11:39 h.

Jona fue el killer en el que Cordero y Quique Pina confiaron para subir al Cádiz CF a Segunda por lo civil o lo criminal. Sus números de entonces decían que el internacional hondureño era una garantía de éxito. Sus goles en Jaén, con el que ascendió y descendió, lo decían todo. Tenia -y tiene- olfato y su participación en ese Cádiz CF fue clave. De no ser por las alternancias con Airam en la punta del ataque, seguramente Jona y ese Cádiz CF hubieran acabado bañados de plata ante el Oviedo. Pero no fue así y de nada sirve mirar atrás.

El caso es que el fútbol, como la vida, da muchas vueltas. Y en esa noria Pina ha aprovechado la desbandada existente en el Córdoba para rescatar de otro descenso al delantero en el que nunca ha dejado de confiar. Eso sí, antes de hacerlo firmar por el Cádiz CF, club del que salió enamorado y con la espina clavada de no vengar a su hermano (el excadista Antonio Moreno, integrante del Cádiz CF que sucumbió en Anduva), Pina ha tenido unas palabritas con Jona, al que ha terminado de enchufar. Porque Jona tiene gol y muchas de las características que Cervera exige a su ‘9’, pero a la vez tiene una rémora con la que no se puede colar en este Cádiz CF. Y se lo ha recordado Pina.

Porque Jona puede serlo todo en este Cádiz CF si cambia una cosita. Ese andar cansino, ese trote cochinero, esas desconexiones propias de un killer no son aptas para este Cádiz CF de guerreros. Aquí en el que no corre, no vuela no juega. Y a eso debe ponerle freno si no quiere que el último y gran tren que se le presenta le pase por delante o simplemente le arrolle. Y algo así es lo que le ha pedido y exigido su mentor, Quique Pina, consejero delegado de un Cádiz CF que camina hacia Primera con el refuerzo de un hombre que conoce la casa y a la familia.