Vizcaíno y Pina, en una imagen de archivo.
Vizcaíno y Pina, en una imagen de archivo.

Cádiz CF

La bicefalia amarilla, en su peor momento

Quique Pina y Manolo Vizcaíno no le están dando una buena imagen al Cádiz CF

Por  13:58 h.
El Cádiz actual es un ser bicéfalo, con dos cabezas. Una de ellas, la que se ocupa del terreno deportivo, ha sido detenida. La otra, la que lleva el aparato institucional, está imputada y tendrá que enfrentarse a un proceso judicial.
De matrícula en lo deportivo y en lo social, horrible en lo institucional a nivel interno. Así se resumen los dos últimos años del Cádiz CF. Pero, claro, una cosa es estar preocupados porque los dos máximos dirigentes de la entidad se lleven mal, no se hablen, o se lancen dardos en público; y otra muy diferente estarlo porque ambos tienen problemas con la justicia.
Quique Pina lleva muchos años dedicándose al mundo del fútbol, ha pasado por múltiples plazas, ha dirigido al Ciudad de Murcia y al Granada, ha sido el hombre de Pozzo en España y, justo cuando trataba de hacerse con el poder total del Cádiz CF, ha sido detenido en una operación contra el blanqueo de capitales procedente de traspasos de jugadores. 
Los problemas judiciales de Manolo Vizcaíno no tienen nada que ver con el Cádiz CF, pero no dejan de ser por ello menos graves o menos preocupantes. La Fiscalía pide dos años y medio de cárcel para el presidente de la entidad amarilla por un préstamo concedido por la sociedad pública Invercaria a la empresa Own Spa.
Más allá de que el Cádiz CF no se vea afectado judicialmente por ninguno de estos dos casos, la entidad queda muy tocada. Sus dos referentes, sus dos líderes, están bajo sospecha. Y eso no es agradable. No lo es para un club que se ha ganado el respeto y el cariño de gran parte de los aficionados de dentro y de fuera de la Tacita de Plata. No lo es para la estabilidad deportiva. No lo es para la institucional. Y no lo es ni para su presente ni para su futuro a corto plazo.
Cuando todo parecía ir viento en popa a toda vela, la tormenta ha vuelto a aparecer. La sociedad parece condenada. Con los Muñoz y los Gaucci todavía en el gaznate, Vizcaíno y Pina, que parecían mucho mejores, están luchando por ponerse a su altura.
Habrá que esperar a ver lo que dictaminan los tribunales, pero el ser bicéfalo amarillo, que luchaba por quedarse con una cabeza, puede acabar sin ninguna.