CÁDIZ CF

Abdullah: «Lo pasé mal, pero la pelea con Alvarito la dejé en el olvido»

El centrocampista francés es un jugador tan sorprendente y anárquico en el campo como sensato en sus palabras. Da gusto entenderle. Tanto en el campo como en la calle

Por  10:01 h.

Abdullah es un jugador extraño. Tan extraño que si apareciera en el campo con una capa de mago y una varita como que el personal lo entendería más. Pero se hace se querer. Sobre todo, en las distancias cortas. Es joven, muy joven pese a que aparente más. Y es gracioso, muy gracioso pese que a aparente menos. Es un tipo genial.

Con sus achaques de la edad, con su inexperiencia en según qué aspectos y con sus salidas del tiesto como está mandado. ¿O es que nadie se puede permitir una mala tarde cuando trabajas lejos de tu casa, no entiendes el idioma y a veces sientes que nadie te comprende? Pues claro que sí.

Adbullah pecó un día de ser Abdullah. Y para lo bueno y para lo malo, Abdullah tiene que seguir siendo Abdullah. Porque para eso vino. Y llegó a Cádiz tras comentarlo con sus familiares, que le empujaron a venirse a ganarse el pan pues para eso eligió ser futbolista.

Vino con su representante y desde el primer día le encantó Cádiz. Cómo también le encantan las paellas que Salvi (el cocinero del Rosal) prepara de vez en cuando. Abdullah sale del gimnasio y se presenta con educación y buen rollo en la sala de prensa del Rosal. Ha salido de los últimos porque está tocado. Quiere jugar (estamos a dos días del Barcelona B) pero no sabe si llegará. «Mañana lo intentaré», dice mientras atiende con amabilidad a un pequeño test y a las demandas del fotógrafo. Vuelve y se sienta con la pose del que ‘aquí estoy para lo que queráis y el tiempo que querais’. Comenzamos.

–¿Conocía al Cádiz CF cuando se ponen en contacto con usted?

–Antes de llegar aquí no conocía este equipo. Tenía conocimientos de la Primera División de España, no de Segunda ni de Segunda B (el Cádiz CF acababa de ascender).

–¿Cómo era su situación cuando el Cádiz CF le llama? ¿Tenía más ofertas?

–Acababa contrato con el Lorient y me quedé libre. Empezamos a buscar algo, mi agente me comentó el interés de varios equipos pero no había cuajado nada a finales de junio y principios de junio. Fue entonces cuando mi agente tenía un contacto que conocía a Juan Carlos Cordero. Este último había visto mi vídeo y empezaron a negociar. Así se gestó todo.

–¿Por un vídeo?

–Sí. Eso me dijeron.

–¿Y por qué se decide por el Cádiz CF entre otros clubes?

–Los rumores decían que equipos franceses de Segunda y Primera estaban interesados en ese momento en mí, aunque nada estaba claro. Yo esperaba y mi agente me preguntó si aceptaba la opción de recalar en el Cádiz CF. Lo primero que hicimos fue venir dos días antes de firmar para ver la ciudad, el entorno y el club. Hablé con el presidente Manuel Vizcaíno, el director deportivo Juan Carlos Cordero y aceptamos la propuesta después de analizar la situación.

–¿No le dio vértigo dejar su país?

–Se trataba de mi primera experiencia fuera de Francia y era importante que España no estaba tan alejada. No es como ir a China o Catar. De todas formas, el fútbol es nuestro trabajo y hay que ir al lugar que sea necesario para progresar y trabajar.

–¿Qué pasa con su renovación? ¿Acaba contrato en junio?

–Firmé un contrato de dos años con el Cádiz CF. Ahora estoy a la espera de la renovación y tampoco hay prisa. Todo a su tiempo. Estoy muy contento aquí. No hay problema con eso porque estoy adaptado al club y a la ciudad.

–Desde fuera se le puede ver como un jugador distante, frío, alejado hasta cierto punto del grupo. ¿Qué hay de realidad en ello?

-Cuando llegas a un sitio que no conoces te puedes mostrar cerrado, introvertido y desconfiado al no conocer la mentalidad de la gente de ese lugar. Eso me sucedió a mí. Poco a poco me he ido adaptando. La pelea con Álvaro García queda en el olvido.
No olvida esa pelea en pleno Carranza con Álvaro García en la temporada pasada en pleno partido. Discutieron por un pase que uno no le daba al otro y protagonizaron un capítulo muy violento. Al utrerano le abrigaron todos sus compañeros mientras que al marsellés tuvo que ser Pina quien bajada al césped para apaciguarlo. Abdullah ya enterró en su memoria aquel incidente por el que se sintió muy solo.

Abdullah distingue el fútbol francés y el español

–¿Qué diferencias hay entre el fútbol francés y el español?

–En Francia el juego es más físico y en España es más un juego de toque. Aquí casi todos los equipos quieren el balón.

–¿Qué le ha sorprendido de la Segunda española?

–En Segunda me ha impresionado el estilo de jugar de los equipos. Hasta el último clasificado trata de tocar el balón y eso me encanta. También veo bastante más intensidad que en Francia.

–¿Siente que su fútbol ha ganado en algo en este año y medio?
–Aquí he mejorado en varias facetas a nivel individual. Desde el toque hasta la implicación defensiva, sin olvidar el remate de cabeza, el apartado físico…

–¿Y del entrenador? ¿Qué dice de Cervera? De usted dice que es «disperso». ¿Por qué cree que lo dice?

–Álvaro Cervera tiene un estilo muy definido y quiere que yo me adapte a él. Es verdad que yo tengo mi estilo y antes no me adaptaba demasiado a lo que él pedía. Cada vez tiene más confianza en mí porque me va puliendo para jugar como él quiere que lo haga con este sistema. He notado la evolución de una temporada a otra.

–¿Hasta cuándo le ha marcado Cervera?

–Álvaro Cervera es un entrenador especial y te marca. El día que uno de los dos se vaya del Cádiz CF, seguro que me acordaré más de él. Me ha marcado.

–Ha nacido y vivido en una ciudad muy futbolera y campeona de Europa como Marsella. Su club tiene unos hinchas bastantes exigentes y unos ultras que calientan mucho las gradas de su estadio. ¿Se parece ese clima en algo al de Carranza?

–Marsella no es comparable con Cádiz porque es otra dimensión. Se trata de una ciudad más grande, las exigencias del Olympique son mayores por historia, tradición y potencial… Más allá de eso, el Cádiz CF cuenta con una gran afición, con muchos incondicionales y también hay bastante exigencia. Eso es bueno para que el futbolista tenga presión. Es algo que te ayuda a crecer.

–Dos momentos en el Cádiz CF, uno bueno y otro malo.

–Mi mejor momento es mi primer gol con el Cádiz CF porque no suelo destacar en esta faceta y mi peor momento fue mi malentendido con Álvaro García. Entendí otra cosa porque no sabía castellano y no me comporté bien en ese momento con él. Por lo demás, todo ha ido perfecto.