Concierto en La Cartuja

David Bisbal arrasa en Sevilla con su nueva propuesta musical

El almeriense presentó en el estadio de La Cartuja su espectáculo «Hijos del mar» ante mas de 15.000 personas

SevillaActualizado:

Poco queda ya sobre el escenario de aquel chaval de 21 años que se abría paso en la música a base de impetuosas patadas al aire y rizando el rizo de su melena rubia en aquella ya mítica primera edición de Operación Triunfo en 2001. También queda poco del Bisbal que arrasó con su «Corazón latino», el álbum de su debut que le catapultó al estrellato a base de pop comercial de influencias latinoamericanas y baladas que cautivaron a miles de quinceañeras.

Pero algo sí que persiste. Permanece intacta exactamente la misma pasión por su profesión que tenía cuando recorría los pueblos de su Almería natal con la Orquesta Expresiones, el mismo entusiasmo por transmitir buena energía a su público, y cómo no, por cantar (algo que por cierto hace bastante bien). Detalles con importancia.

El Bisbal que anoche arrasó con su «Hijos del mar Tour» en el estadio de La Cartuja es otra cosa. Es un artista más maduro, menos estridente y que desde el minuto uno de concierto deja claro los derroteros que ha tomado su música: un giro de timón en toda regla hacia el funky y la electrónica. Así, arrancó con «Mi norte es tu sur» y «Antes que no», dos temas de su último trabajo discográfico que son nítidos ejemplos de esta nueva tendencia del andaluz, en la que los ritmos latinos que antaño imperaban han trocado hacia lo anglosajón a golpe de sintetizador.

¿Era necesario este cambio? A tenor de los números parece que no, ya que desde su debut en 2002 ha vendido más de cinco millones de discos, ha conseguido 60 discos de Platino y de Oro y ha realizado cinco giras internacionales y más de 600 conciertos. Otra cosa son las sensaciones e inquietudes del cantante y su atrevimiento por cambiar de registro a sus 38 años.

Es de agradecer que artistas consagrados no opten por encastillarse y se atrevan a apostar por nuevas aventuras musicales. En el caso de Bisbal el resultado no ha variado un ápice, triunfa donde quiera que va. Así que todos contentos. Que se lo pregunten si no a las más de 15.000 personas que este sábado agotaron las entradas y disfrutaron de un show en toda regla, que contó con una puesta en escena a la altura de grandes grupos internacionales, apoyado en una banda de seis músicos, magníficos efectos luminosos y seis pantallas gigantes.

Para que la fiel parroquia de seguidores metabolizase el mencionado cambio, Bisbal intercaló durante el espectáculo baladas clásicas de su repertorio como «Culpable», «El ruido», «Mi princesa», «Como la primera vez» o «Esta ausencia» —las dos últimas en formato acústico— con otros temas de su nuevo disco, para terminar de manera apoteósica las más de dos horas de concierto con sus éxitos de cabecera: «Fiebre», «Lloraré las penas», «Ave María» y «Bulería». Hasta en estos éxitos con marcados ritmos latinos se pudo percibir el barniz electrónico del nuevo Bisbal.