Música

Maika Makovski: «Cuando dicen que soy "indie" me meten en una caja de zapatos»

Presenta «Chinook Wind» con nuevo formato en el Teatro Lara

Maika Makovski
Maika Makovski - ABC

Cuando Maika Makovski viajó por fin al país de su padre en 2013, se encontró «con una sobredosis de verdad». Todas las experiencias musicales que vivió en su travesía por Macedonia, «explosivas, desgarradoras, lo más punk que te puedas imaginar», trajeron agua fresca a la fuente de inspiración de la artista mallorquina y el resultado fue «Chinook Wind», un disco que supone un giro estilístico y formal en su obra.

«Desde fuera se ha visto como un cambio radical, pero en realidad ha sido muy paulatino», señala Makovski. «Todo empezó cuando hice una obra como directora musical, dirigiendo a una banda y componiendo los temas. Tenía un contrabajista, un pianista y un violinista, y ese fue mi primer contacto con el mundo de las cuerdas. Después, grabé las bases del disco (guitarra, bajo y batería) en un mano a mano con mi productor John Parish, como siempre he hecho, y después conté con un cuarteto de cuerdas«».

Esta aventura instrumental le señaló un nuevo camino para presentar su música en directo. «Sabía que ya no quería una banda al uso, una banda de rock, y entonces encontré al Brossa Quartet de Corda barcelonés (dos violines, viola y chelo), a Pep Mula (batería) y a Pau Valls (trompa), y el disco dio un paso más y convirtió mis directos en algo muy diferente a todo lo que había hecho antes».

Después de más de diez años en la escena musical, Maika ha llegado a la conclusión de que tanto la prensa como el público tienden a hacer «encasillamientos molestos», y ella, que empezó por el clásico, siguió con el folk y debutó discográficamente con el garage-rock, encuentra ridícula la etiqueta de «indie» que se le adjudica, más ahora que se ha embarcado en este proyecto sobrado de personalidad. «Me parece que cada vez que me describen como "indie" me están metiendo en una caja de zapatos, una caja muy chiquitita», asegura. «Además, el rollo de los escenarios de los festivales, por ejemplo, me ha cansado. Quizá por repetición. Aunque también es cierto que los festivales nunca me han alucinado».

¿Y qué pasaría si el próximo verano le llaman de un Sonorama o un Arenal Sound para presentar «Chinook Wind»? «Si me ofrecieran un auditorio vale, pero si me piden que toque en uno es de esos escenarios grandes, tendría que decir que no. Creo que actuar allí sería como traicionar a este nuevo formato», responde categórica.

De todas formas, los conciertos de Maika Makovski no dejarán de ser «conciertos de rock, pero ejecutados con cuerdas y metales», y habrá «mucho volumen detrás, y todos los músicos dándolo todo al cien por cien». Además, los escenarios de las próximas fechas de su gira son los idóneos, empezando por el Teatro Lara, sede de su próxima cita con Madrid. «Ya he actuado una vez allí, y cuando supe que iba a volver con este disco me alegré muchísimo, porque mis recuerdos me dicen que es el lugar perfecto para presentarlo», asegura.

En 2017 dará varios conciertos más con este formato, y quizá, sólo quizá, vuelva al estudio «antes de lo esperado» para grabar las «muchísimas» canciones que ya tiene compuestas. «Me gustaría muchísimo, pero para este proyecto estoy buscando algún tipo de aliado. Quiero hacer un disco que mezcle música macedonia y española».

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