Cultura - Música

Andrea Bocelli. «La única revolución posible es la cultural»

El cantante italiano opta a tres Grammy Latinos con su último trabajo, «Cinema»

Andrea Bocelli
Andrea Bocelli - Universal

Andrea Bocelli se encuentra actualmente de gira por Brasil; conciertos en el Allianz Parque de Sao Paulo, en el Santuario Nacional de Aparecida, en la Sala Sao Paulo y en el Estadio Atlético Paranaense de Curitiba (de triste recuerdo para la Selección Española de Fútbol) mientras espera, a mediados de noviembre, la ceremonia de los Grammy Latinos (17 de noviembre), donde cuenta con tres candidaturas: grabación del año, álbum del año y mejor álbum pop vocal tradicional por su trabajo «Cinema». En este disco el cantante italiano viajaba por alguno de los temas más populares del séptimo arte. Desde Brasil, vía correo electrónico, contesta a las preguntas de ABC.

¿Qué significan para usted las candidaturas a los Grammy Latinos?

Estoy muy feliz, porque representa una confirmación más del fuerte vínculo que tengo con la comunidad latina, basado en el mutuo afecto y estima. Estoy conmotivo y agradecido por esta demostración de afecto, también porque le debo mucho a la comunidad latina: sus ritmos y su lenguaje fluyen por mis venas, me han hecho crecer artísticamente, y son parte de mi vida diaria.

La palabra latino evoca muchos tópicos que tienen que ver sobre todo con la pasion y la seducción. ¿Se identifica usted con esos tópicos o piensa que ser «latino» implica otras características?

La pasión es una cara del amor, y el amor es el motor del mundo. ¡Sin él la vida no tendría sentido!

La música fluye por las venas del mundo latino y vive el arte de los sonidos como un ingrediente fundamental de la vida diaria... En ese sentido estoy totalmente de acuerdo con ese tipo de visión de la vida. Por otro lado, la contribución de los ritmos latinoamericanos a la evolución de la música del siglo pasado es fundamental: han influido de modo tranversal en el pop y en el jazz, e incluso en la llamada «música culta». En cuanto a la pasión, es una cara del amor, y el amor es el motor del mundo. ¡Sin él la vida no tendría sentido! La pasión puede superar todas las dificultades y sacrificios. La pasión (y no solamente la pasión amorosa) ayuda a considerar posible todo lo que es aparentemente imposible.

Ha vendido ochenta mil discos a lo largo de su carrera. En estos tiempos de penuria para la industria, ¿qué cree que lleva a la gente a comprar sus trabajos? ¿Qué les ofrece de especial?

Tengo el privilegio de manener una relación franca y directa con mi público, fundada en la honestidad y la sinceridad. Nunca he tratado de camelarles, negando o forzando mi profesionalismo o mis condiciones artísticas... Y se me ha pagado con gran afecto y generosidad. Mi prioridad es transmitir emociones positivas. Como ya he dicho, cantamos y celebramos la belleza que nos hace crecer y vivir cada día. Si nosotros queremos conmover a aquellos que nos están escuchando, debemos tener algo que decir a través de nuestra música. Ese algo es una suma de experiencias, de estudios, profundizando; es la riqueza que adquirimos viviendo.

Su último trabajo está dedicado al cine, ¿qué relación ha tenido con él, qué papel ha jugado en su vida?He conocido y amado canciones que desconocía que provenían de películas célebres. Con el tiempo he tratado de llenar ese hueco. Cuando era niño me fascinaban las estrellas que les gustaban a mis padres, como Fred Astaire y Ginger Rogers... Cuando pasé de la infancia a la adolescencia, cambié mis gustos por completo: de las películas de guerra (que me dieron la oportunidad de ser el héroe que siempre ganaba al malo); al crecer, comencé a estar más y más interesado en las películas románticas. En cuando al disco, yo abrigaba desde hace mucho tiempo la idea de dedicar un proyecto a las bandas sonoras, simplemente porque creo que es un campo de cultivo privilegiado; son muy libres y potencialmente más creativas. Para confirmar esto hay cien años de piezas maestras que pueden brillar por sí mismas. En este disco he hecho mi selección ideal; canciones de cine que han marcado mi vida, que me han hecho crecer, me han divertido, que me han hecho enamorarme...

¿Qué le emociona más, cantar ante presidentes o el Papa, cantar en la final de la Champions League o cantar en una celebración familiar íntima?

Debo admitir que cantar ante un Papa me ha causado siempre una emoción sinular

Cualquiera que esté buscando a través de mi voz un momento de alegría y tranquilidad merece mi atención. Para mí no hay diferencia, ya esté frente a a cientos de miles de personas o en una pequeña escuela, delante de gobernantes o de algunos amigos. Cada concierto tiene su propia importancia y su belleza. Una carrera es como una casa compuesta de ladrillos; cada uno de ellos tiene su propia función, esencial. Si no, la casa podría caerse. Debo admitir, sin embargo, que siempre que he cantado delante de alguno de los Papas -primero Juan Pablo II y Benedicto XVI, y más tarde el Papa Francisco- he sentido una emoción singular.

¿Ha llegado a cumplir sus sueños y sus metas como cantante?

El camino de mi voz, y con ella de mi existencia, parece un cuento de hadas con un final feliz... Una aventura en la que la realidad ha superado los sueños más optimistas. Para un chico de campo como era yo, para mis padres y para todo mi entorno, hacer de la música mi profesión era un reto osado con un incierto resultado. Si la historia de mi vida puede enseñar algo a las generaciones más jóvenes, es que nunca hay que perder la esperanza, el trabajo duro y que hay que confiar en los planes que Dios tiene para nosotros, y los signos con los que nuestro Señor nos muestra el camino. No cambiaría nada de mi vida; cada error que he cometido ha sido útil para crecer y también para no cometerlo una segunda vez. Hoy, después de más de veinte años de carrera, rodeado de afecto, puedo decir, sin temor a equivocarme: «Misión cumplida»

¿Por qué causa le gustaría cantar? ¿Contra qué cree que necesita luchar más la humanidad?

La solidaridad no es solo un deber moral, sino un acto de inteligencia. El bien es el único camino viable para la humanidad

La única revolución posible es la cultural. tomar conciencia de que la vida es como un gran banquete, donde todos estamos bien si hay un mínimo para todos. Pero si o ea así por alguna razón, el banquete fracasará. Estoy convencido de que la solidaridad no solo es un deber moral, sino un acto de inteligencia. El bien es el único camino viable para el conjunto de la humanidad, aunque no sea noticia. Estoy seguro de que los que están leyendo esta entrevista también se esfuerzan por dejar un mundo mejor a nuestros hijos. Por mi parte suelo cantar a menudo cantar para los proyectos que lleva a cabo la Fundación Andrea Bocelli, una institución con cinco años de vida y que me importa mucho.

Los cantantes necesitan de cuando en cuando el silencio. ¿Dónde le gusta refugiarse?

Me encanta regresar al campo donde nací, en las colinas de la Toscana, o permanecer en mi casa, junto al mar, donde vivo con mi esposa Verónica. Me encanta estar en casa rodeado de mis hijos y de mis amigos más cercanos. Cuando puedo, me encanta montar a caballo por el bosque, el campo y las playas de la región. Para relajarse, cuando sea posible, me gusta nadar y navegar, o leer un buen libro.

Cuando está solo, ¿qué musica le gusta escuchar? ¿Con qué disfruta especialmente?

Cuando viajo en coche escucho música muy variada, incluso a las últimas canciones pop. Cuando estoy en casa, prefiero la música clásica y la ópera. Me siguen gustando aquellas piezas que acompañaron mi infancia, lo mismo que las voces de tenores como Franco Corelli, Beniamino Gigli, Mario Del Monaco, Enrico Caruso, Giuseppe Di Stefano...

Ha grabado varias óperas. ¿Cuál será la siguiente en llevar al disco? ¿Qué título le gustaría?

Me gustaría enfrentarme a «Rigoletto» o «Ernani»... También estoy pensando en varios proyectos de discos pop... Pero es demasiado pronto para hablar de ello, por el momento mi disco «Cinema» requiere de todas mis energías.

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