Un bólido detectado durante la lluvia de estrellas de las Táuridas. | Vïdeo: Dos lluvias de estrellas se verán en noviembre - P. Spurny et. al

Táuridas 2017: dónde y cómo ver la lluvia de estrellas

El fenómeno alcanzará su máximo pico esta noche y la del sábado

MadridActualizado:

Ahora que ha empezado el frío quizás no sea el plan más apetecible, pero nunca está de más mirar hacia el cielo y desprendernos durante un rato de los problemas terrenales. La excusa esta vez se llaman Táuridas, la lluvia de estrellas de principios de noviembre. No es de las más famosas ni de las más espectaculares, pero esta noche y la de mañana sábado alcanza su máximo pico, así que seguro que tiene algo mágico que ofrecernos. Y si lo que caen no son precisamente fuegos artificiales, no desdeñe a estos meteoros: según algunos astrónomos, esta lluvia oculta dos inmensos asteroides que incluso podrían resultar peligrosos.

Las Táuridas, denominadas así porque parecen irradiar desde la constelación de Tauro, llegarán a su máximo mientras la Luna se encuentra en su fase menguante. El mejor momento para contemplar el fenómeno es alrededor de la medianoche, por lo que no hay que madrugar ni pasar la noche en vela, como ocurre con otras lluvias de estrellas. No son muy abundantes, pero en ocasiones forman bólidos muy brillantes, bolas de fuego que dibujan una traza en el cielo y no hacen falta ni telescopios ni binoculares para seguir su evolución. Eso sí, hay que elegir un lugar de observación oscuro, sin edificios, montañas ni grandes árboles que se interpongan en el horizonte y nos impidan ver bien el cielo. No hace falta mirar directamente a un punto en el firmamento, se puede mirar en cualquier dirección.

En realidad, estas estrellas fugaces son los desperdicios dejados a su paso por el cometa Encke, que orbita el Sol una vez cada 3,3 años, y se observan quemándose en la atmósfera cuando la Tierra se cruza en su camino.

La mayoría de las lluvias de meteoritos provienen de pequeños fragmentos que se queman en la atmósfera de la Tierra, pero algunos científicos creen que los restos del cometa Encke podrían producir meteoros lo suficientemente grandes como para sobrevivir al viaje al suelo, aunque esos meteoritos aún no se han descubierto. Además, lo que es aún más impactante, un estudio sugería que dentro del enjambre de las Táuridas debería de haber al menos dos asteroides de 200 o 300 metros de diámetro, así como varios cuerpos de decenas de metros. En caso de impacto contra el suelo, ambos podrían provocar daños extremadamente graves.