Atunes recién capturados en la lonja de Barbate.
Atunes recién capturados en la lonja de Barbate. - Antonio Vázquez
LABORAL

Europa estudia paralizar la distribución de atún que se captura y congela en alta mar

Las empresas advierten de una posible paralización que afectaría a cientos de puestos de trabajo a nivel provincial

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. El sector del atún, con gran arraigo y presencia empresarial en la provincia, vive momentos de alarma. Varios medios de comunicación de Galicia, donde la pesca y su industria asociada tienen también un peso clave, adelantaban el pasado 21 de octubre que la Unión Europea pretende tomar una medida muy agresiva, sin justificación científica ni económica según las firmas afectadas.

Ese paso, aún en fase de estudio, consistiría en impedir a las empresas comerciar con atún congelado en salmuera, en alta mar. Fuentes del sector en toda España confirman su temor a un eventual cierre preventivo de la distribución por parte de las autoridades sanitarias europeas después de que casi todas las empresas que trabajan con esta técnica (asociada a una cantidad que oscila entre el 25 y el 35% de todo el atún que se comercializa) hayan registrado inspecciones durante septiembre y octubre.

La justificación de estas inspecciones y de la posible medida traumática estaría en los aislados casos de fraude que se han detectado durante el pasado verano, con algunas partidas con altos niveles de histaminas motivados por la incorrecta elaboración y manipulación del atún.

La paralización del comercio de atún congelado en alta mar –conservado en frío y tratado en salmuera–, provocaría un impacto notable en muchas empresas gaditanas. El sector calcula que provocaría la pérdida de cientos de puestos de trabajo a escala provincial, que podrían contarse por algunos millares si el recuento se hace a nivel estatal.

Según publicaron, entre otros medios, ‘La Voz de Galicia’, las recientes inspecciones de la DGS (Dirección General de Sanidad Europea) en las empresas que comercializan el atún en salmuera no han detectado contaminación por histaminas en ningún caso pero, aún así, los encargados de realizarlas han anunciado que estudian aplicar una paralización de su comercialización, como medida preventiva hasta que se detecte el origen de la alarma sanitaria.

Competencia desleal

Las mismas fuentes del sector están convencidas de que esta medida responde a las presiones de lobbys y grupos empresariales de Francia y Alemania, que serían grandes beneficiados de la paralización de este mercado, puesto que los productos que distribuyen son los principales competidores de atún congelado en salmuera.

Las empresas que han sufrido las inspecciones afirman que el razonamiento empleado por la DGS es demasiado simple. La Unión Europea entiende que si los escasos episodios de contaminación por histaminas están asociados al atún congelado en salmuera en alta mar, hay que actuar contra el producto para encontrar el origen del conflicto.

Sin embargo, una medida tan desproporcionada está, a juicio de las empresas españolas del sector evidentemente «dirigida, no responde a la legislación y tiene claros fines comerciales».

Las empresas españolas especializadas en el atún, con gran presencia de firmas de prestigio de la provincia de Cádiz, han asegurado ya que apoyan «una regulación que nos asegure que todo el atún congelado en salmuera proviene de buques que realmente pueden congelarlo a -180º. Hay barcos de terceros países, muy antiguos que no pueden, pero los buques europeos con registro sanitario europeo pueden hacerlo», explican desde el sector según recoge ‘La Voz de Galicia’.

Las direcciones de estas empresas temen que se aplique a esta industria el mismo procedimiento que se tomó en su día con los astilleros españoles en relación con el tax lease (también sufrido en plantas gallegas y gaditanas). Esa medida consistió en aplicar preventivamente prohibiciones que causaron un grave perjuicio económico y que luego fueron tumbadas, por ilegales, por la Justicia europea.

Las empresas atuneras españolas ya han iniciado contactos con el Gobierno y las administraciones autonómicas para recabar apoyos ante la amenaza de la Unión Europea.

La patronal Anfaco garantiza la calidad y seguridad del atún en conserva que llega al consumidor. No puede hablarse de «fraude en el sector», dado que el episodio «parece haberse limitado a un reducido número de operadores, que son los que habrían hecho un manejo irresponsable de ciertos aditivos para hacer pasar como fresco un producto que había sido descongelado».

En esos episodios aislados, el pescado llega a pintarse con tintes vegetales para aparentar venderlo como fresco una vez descongelado o para hacerlo conserva. Los departamentos de Sanidad de las distintas administraciones han registrado este año 154 casos de intoxicación por histaminas tras consumo de, supuesto, atún rojo. Esos casos han supuesto hasta 15 intervenciones en pequeñas empresas ubicadas, primordialmente, en la Comunidad Valenciana y Almería.