El cantante braseleño afincado en Pontevedra, Gustavo Almeida
El cantante braseleño afincado en Pontevedra, Gustavo Almeida
ENTREVISTA:

Gustavo Almeida: «La música es el espejo de lo que soy y de lo que creo»

El músico brasileño, exfubolista del Vasco da Gama, actuará hoy sábado en Cádiz donde se siente «como en su casa»

CádizActualizado:

Dejó atrás su país, su familia y sus costumbres empujado por la pasión que imprime a todos sus proyectos. Su voz y su acento no ocultan que es un hombre cálido pero alejado de tópicos. Gustavo Almeida (Río de Janeiro, 1978) es hijo de la cantante Ellen de Lima y hermano del también cantante Rodrigo Almeida. Llegó a Europa con un balón en los pies (regalo de su padre) y música en el alma (herencia de su madre). El fútbol le llevó a jugar en el Vasco da Gama, en el filial del Celta de Vigo y a recorrer países como Italia y Francia para, finalmente, establecerse en Pontevedra.

«Llevo años trabajando y transitando por este segundo camino que me ha brindado la vida», explica. El artista empezó en esto de la música «dando un concierto, sin que fuera mi concierto y sin tener un repertorio». Gonzalo rememora ágil la anécdota que encarriló sus pasos hacia el mundo de la composición. Relata que cuando aún jugaba al fútbol profesionalmente, la propietaria de una taberna donde se hacían conciertos se alió con Las Parcas para –visionaria–, inyectarle el veneno de los escenarios. «Sabía que mi madre es una cantante importante en Brasil e intuyó yo sabría cantar. También supuso que tendría una guitarra y que yo podría sustituir al artista que estaba previsto que actuara esa noche pero que no podía hacerlo. Me llamó y yo fui pero... ¡no tenía ni repertorio!», exclama divertido. Así, con la ‘La Chica de Ipanema’, ‘El lado oscuro’ de Jarabe de Palo y ‘The wall’ de Pink Floyd empezó a forjarse una carrera que arrancó un día caótico, «con todo en contra», pero que marcó su destino.

Casas encaladas, luz y playas

El cuarto disco ya está grabado. Se publicará después del verano y, aunque sigue la línea de su tres discos anteriores, muestra una evolución tanto en el aspecto musical como en las letras. En la producción se reconoce la impronta del valenciano Nacho Mañó, un habitual que suele trabajar con Presuntos Implicados, Alejandro Sanz y Revolver.

Almeida es el responsable de todos los temas que encontraremos en este nuevo álbum que está orientado al mercado hispano «aunque conserva raíces y matices brasileñas». Gustavo se mueve con destreza entre los dos idiomas y compone tanto en español como en portugués. De hecho, aunque revela que no es muy dado a las versiones, el primer sencillo tiene su réplica en ‘Foi de repente’. «Para a mi es difícil adaptar mis canciones porque estoy muy arraigado a la versión original. En este caso salió de manera natural en medio de las grabaciones del disco». El brasileño que ya hasta piensa «en español» admite que fue todo un ejercicio de concentración grabar el videoclip en las dos lenguas y el mismo día.

Acaba de estrenar su segundo sencillo titulado ‘El cielo siempre se abre’, un tema muy enérgico, positivo y realista. «Es una invitación a volar pero sabiendo donde está el suelo. Trata de transmitir la idea de que independientemente de las situaciones complicadas que tengamos que atravesar, siempre hay una salida. Por eso, tiene una lectura positiva», indica.

Fiel a la música y a sus principios

«Durante un tiempo me ha fastidiado esa imposición de cantar bossa nova y de hacerlo en portugués. Mi música no entiende de tópicos», reivindica. «Tengo mis debates internos, mis incoherencias, pero mi música es el espejo de lo que soy y de lo que creo (casi al cien por cien). Digo al casi porque tengo mis incoherencias y mis debates internos pero quiero ser aquello que mi música trata de transmitir. A veces mis canciones vienen, me apuntan con el dedo y me señalan para reconducirme», reflexiona.

El carioca mantiene que un músico auténtico primero debe componer para si mismo, porque esa verdad es lo que lo hace único: «Creo ciegamente en que todo lo que he pasado me ha llevado a componer las canciones que hago y, éstas, son mi aportación al mundo. La vida es un constante aprendizaje pero no debes imitar a nadie porque uno tiene que hacer lo que cree que debe hacer. Lo primero es la música».

Gustavo es verdad y pasión. Este sábado, en El Pelícano a las 23.00 horas, habrá posibilidad de comprobarlo. El músico repasará canciones de sus tres trabajos discográficos y adelantará temas del próximo álbum como ‘Fue de repente’ y ‘El cielo siempre se abre’. Si la magia fluye, será apoteósico.