CÁDIZ

Desde el sector vecinal mantienen la postura de «no querer ninguna estructura en la plaza que altere la visión y suponga pérdida del suelo público, como los veladores», asegura Juana María Blanco. «No queremos que nuestros hijos tengan que corretear entre las mesas y sillas», agrega.
La única opción que no generaría más protestas sería «un quiosco desmontable» de 20 metros cuadrados, según dicta la normativa. Y es que el deseo de los vecinos es claro: «Queremos que la plaza se quede tal como está, este es un espacio abierto donde los niños pueden aprender a montar en bicicleta», confiesa Bartolomé Pozuelo.
La apertura del restaurante-mirador en los bajos de la plaza fue valorada por la Plataforma como «positiva» porque generaría más vida a la zona y un importante desarrollo socioeconómico», reconoce Pozuelo.
Asimismo, la Plataforma decidió ayer volver a las concentraciones de todos los martes, con una modificación: cortar la calle al tráfico durante unos minutos. «Hay que hacerse notar y esta es una buena medida para ello», dijo Gregorio Poblador.
Los antecedentes de los quioscos de La Caleta y Varela mantienen en alerta a estos vecinos.
jmvillasante@lavozdigital.es







