Rafael Domenech y José Ballester presentaron el informe sobre Economía en Andalucía de BBVA Research
Rafael Domenech y José Ballester presentaron el informe sobre Economía en Andalucía de BBVA Research - FOTO: JUAN FLORES
Informe BBVA Research

La tensión política en Cataluña puede restar tres décimas al crecimiento del PIB andaluz

No obstante, BBVA estima que la economía regional creará 206.000 empleos hasta finales de 2018

SEVILLAActualizado:

BBVA Research estima que el PIB de Andalucía crecerá un 3,2% en 2017 y un 2,5% en 2018. Así lo indica el servicio de estudios de la entidad en su último informe «Situación Andalucía», presentado hoy por Rafael Domenech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research y José Ballester, director de la Territorial Sur de BBVA.

De cumplirse estas previsiones, se podrían crear 206.000 puestos de trabajo hasta el final de 2018 y la tasa de paro se reduciría hasta el 23,2%.

Estas previsiones, según ha indicado Domenech, son «prudentes» y tienen en cuenta que «la incertidumbre generada por la tensión política en Cataluña puede sesgar a la baja el crecimiento», ha señalado el economista durante una rueda de prensa celebrada en Sevilla.

El impacto de las «tensiones sociopolíticas» puede cuantificarse, según el experto, en tres décimas menos de crecimiento del PIB regional en 2018, un merma similar a la estimada por BBVA Research para el conjunto de España por esta causa.

No obstante, Rafael Domenech ha afirmado que «hay razones para el optimismo» si se reduce cuanto antes posible esta incertidumbre y no hay «contagio» a otras comunidades autónomas.

Según los datos aportados por BBVA Research, en el bienio 2017-2018 la economía andaluza seguirá creciendo por encima de su media desde 1981, completando cinco años con un crecimiento medio cercano al 2,5%.

Sin embargo, insiste, «algunos factores como los atentados terroristas de agosto en Cataluña, la situación política en esa misma comunidad y el previsible retraso en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018 introducen un sesgo negativo adicional de incertidumbre que puede afectar al crecimiento regional».

Andalucía ha acelerado su avance en 2017, un crecimiento basado en un aumento en el consumo privado, impulsado por la mejora de la confianza, la reducción de los tipos de interés y el aumento de las nuevas operaciones de crédito. Además, las reformas implementadas en años anteriores y la reducción de los desequilibrios acumulados por el sector privado antes de la crisis favorecieron el crecimiento de la inversión.

Por otro lado, las exportaciones de bienes repuntaron y el sector turístico sigue presentando perspectivas favorables. Andalucía creará 206.000 nuevos empleos entre 2017 y 2018, el 20% del aumento del empleo nacional Se espera que le región alcance un crecimiento del 3,2% en 2017 y 2,5% en 2018.

Mercado de trabajo

Según BBVA Research, Andalucía podría crear el 20% del empleo nacional, lo que le permitiría la reducción de la tasa de paro hasta el 23,2% a finales de 2018.

Sin embargo, la recuperación no se está produciendo por igual en todas las áreas de la región, siendo el sur de la comunidad más dinámico, beneficiado por el buen comportamiento del turismo extranjero. La región recuperará prácticamente su nivel absoluto y per cápita del PIB precrisis en 2018 y el crecimiento de la productividad media en los diversos sectores supone un soporte para mantener esa tendencia en el medio plazo.

En todo caso, aún si se cumplen estas previsiones, la tasa de desempleo se situará a finales del año siguiente unos 9 puntos porcentuales por encima de su nivel a comienzos de 2008.

Sobre las tareas pendientes, el informe apunta a la necesidad de continuar reduciendo los desequilibrios que aún conserva la economía andaluza obliga a la consideración de nuevas reformas que ayuden a elevar el crecimiento de la productividad, mientras se mantiene el crecimiento del empleo y se consolida el desapalancamiento frente al resto del mundo. Serán de especial interés medidas encaminadas a mejorar el mercado laboral y a continuar aumentando la productividad, donde la adaptación de la sociedad digital y la competitividad regional juegan un papel fundamental.