Patrón de la Policía

Honores a los que desentrañan la crónica más negra

El Ministerio de Interior premia la labor del Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Málaga

Un momento de la entrega de medallas
Un momento de la entrega de medallas - FOTOS: FRANCIS SILVA

Los agentes del Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Málaga, encargados de desencriptar la verdad que se esconde detrás de los casos más graves de la crónica negra de la provincia, recibieron este lunes un merecido homenaje a su trabajo durante la celebración del patrón de la Policía Nacional. Las dos únicas medallas rojas otorgadas en la, la máxima distinción otorgada por el cuerpo, recayeron en el responsable de la unidad, Eusebio Vázquez, por una trayectoria de casi 50 investigaciones resueltas desde marzo de 2012; y el policía José Páez, por su necesaria colaboración en el arresto de un peligroso violador en serie. Reconocimientos a los que se unen los logrados por, Fernando Jacobo y David, otros dos miembros del equipo, fundamentales en para desentrañar el crimen de una mujer cuyo cuerpo fue hallado en un piso incendiado en calle Alemania.

Dentro del centenar de medallas concedidas a la plantilla de la Comisaría Provincial, destacaron las de Vázquez y Páez por el consenso que concitaron entre sus compañeros al premiarse, no solo investigaciones puntuales, sino por su trayectoria profesional.

El responsable del grupo quiso matizar que, «aunque esta medalla está personalizada, se hace extensible a toda la unidad de Homicidios», algo que secundo José Páez, quien insistió en que «esto es un trabajo de equipo, ninguno es James Bond».

Este agente ha sido premiado por su papel en la detención de un peligroso violador en serie que atacó a tres mujeres en el distrito de Teatinos y cuyo caso generó una gran alarma social. Su captura fue posible tras recopilar un cúmulo de indicios y pruebas que ayudaron a identificar plenamente al autor, entre ellos las grabaciones de las cámaras de seguridad de una gasolinera –que captaron al sospechoso circulando con una característica bicicleta– y el testimonio de un empleado de la misma, recordó Eusebio Vázquez, que destacó la importancia de las pesquisas en las redes sociales para la resolución de este caso.

Acto de entrega de las medallas
Acto de entrega de las medallas- F. S.

«Si no lo parábamos, iba a terminar muy mal», agregó Páez para resumir las horas de trabajo contrarreloj para poner nombre y apellidos a un rostro borroso de una imagen pixelada.

Entre el cerca de medio centenar de muertes violentas resueltas por el Grupo de Homicidios en los últimos cuatro años y medio, al jefe de la unidad le marcó «la primera, la del abogado Salvador Reina». El hallazgo de su cuerpo se produjo el 8 de marzo de 2012. Estaba en el interior del maletero de su propio coche y presentaba múltiples golpes y un corte en el cuello. El autor del crimen fue un ciudadano alemán que se hizo pasar por cliente para robarle.

Detrás de ésta, numerosas investigaciones que han puesto a prueba la eficacia del grupo y que –hasta ahora– ha salido airoso de cada reto. «Porque tan importante es detener al autor de un crimen o una agresión violenta, como probarlo posteriormente ante el tribunal», explicaron los agentes. Desde el doble asesinato de la barriada de La Luz, pasando por las muertes relacionadas con la violencia machista o el reciente y brutal crimen de un hombre disminuido al que unos jóvenes secuestraron en Granada y cuyo cadáver calcinaron en Málaga. Todo, por conseguir algo de dinero para irse de fiesta.

Y es que los miembros de esta unidad llegan a mirar cara a cara a la maldad, por lo que Eusebio Vázquez confiesa la satisfacción que experimentan todos sus compañeros cuando «detenemos a un sujeto y la familia del fallecido, que en esos momentos está destrozada y pasando penurias, viene a darnos las gracias». «Eso vale más que esta medalla», agrega señalándose la distinción.

Aunque hay casos en los que la víctima, por su profesión, procedencia o condición social, parece despertar un menor interés social y mediático. En esta clasificación se podría encontrar el crimen de calle Alemania. Una de las investigaciones más enriquecedoras, por su dificultad y resolución, acometidas por estos policías, y que le ha valido la medalla blanca a dos de ellos, Fernando Jacobo y David.

Las pesquisas arrancaron cuando los miembros del Real Cuerpo de Bomberos sofocaban las llamas que se habían declarado en un piso de la citada y encontraron el cadáver de una mujer en la bañera. La fallecida resultó ser una prostituta de alto standing a la que había matado un cliente acuciado por las deudas. Aunque para unir ambos extremos del caso, fueron necesarias largas jornadas de trabajo en las que se escudriñaba hasta el más mínimo detalle.

Más reconocimientos

Pero la celebración de los Ángeles Custodios de este año encerró muchas más historias que ponen de manifiesto, como afirmó el subdelegado del Gobierno, Miguel Briones, que «dignidad es la palabra que preside cualquier actuación policial».

Una de ellas está relacionada con la incautación de uno de los mayores alijos de anfetaminas interceptados en Europa y que permitió sacar de las calles 170.000 dosis de esta peligrosa droga; o la aprehensión de un kilo de cocaína llevada a cabo por el Grupo de Pequeño Tráfico.

Acto de entrega de las medallas
Acto de entrega de las medallas- F. S.

Otro reconocimiento merecido fue el recibido por un agente que la noche electoral de las pasadas generales del 26 de junio estuvo a punto de perder la vida al ser atacado por un individuo que trató de arrojarlo por un puente de la capital malagueña. Apoyándose aún en sus muletas, se le impuso la medalla blanca.

A estas distinciones se fueron sumando las de decenas de policías pertenecientes a distintas unidades cuya labor ha sido clave para que la delincuencia en la provincia se reduzca un 1,5 por ciento en el primer semestre.

El comisario provincial, Pedro Garijo, que destacó a todos los hombres y mujeres que forman parte de la Policía Nacional y que están «unidos por el espíritu de servicio y vocación de sacrificio», recordó «de manera especial y entrañable» a Antonio Reyes, agente que falleció atropellado mientras socorría a un conductor que había sufrido un accidente de tráfico.

«El crimen organizado –como la detención de un peligroso capo polaco-, el terrorismo yihadista –arrestado un traficante de armas- y la trata de seres saben que tendrán delante a los hombres y mujeres de la Policía Nacional», afirmó el subdelegado del Gobierno.

Briones, por su parte, mostró su agradecimiento a todos los miembros de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente a los de la Policía Nacional, que «ha evolucionado y se ha sabido adaptar a los tiempos» manteniéndose como una de las instituciones mejor valoradas.

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