Sucesos

Desaparecen las niñas de Almuñécar a las que sus padres querían vender

Se encontraban en un centro de acogida de la Junta desde que fueron apartadas de sus familias

Juzgados de Almuñécar
Juzgados de Almuñécar - F. SILVA

La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para tratar de localizar a las dos niñas de Almuñécar (Granada) a las que sus padres iban a vender por dinero y 100 botellas de whisky, dos ovejas y un cerdo después de que a finales de la semana pasada no regresaran al centro de la Junta de Andalucía en el que residen desde que fueran apartadas de sus familias. Un caso en el que no se descarta que las chicas hayan sido sacadas del país y trasladadas a Rumanía.

Según pudo saber ABC, y confirmaron fuentes del Ejecutivo autonómico, las adolescentes salieron del centro de acogida –en el que no están recluidas y tienen libertad para salir- para disfrutar de un permiso de paseo.

Las alarmas saltaron cuando las jóvenes no regresaron a la hora acordada, por lo que la dirección, tras esperar un tiempo prudencial, y teniendo en cuenta la delicada situación personal de ambas, decidió interponer una denuncia por desaparición en la Policía Nacional.

Las fuentes consultadas señalaron que no se descarta ninguna hipótesis, incluso la de que las menores hayan sido sacadas del país.

Como adelantó este periódico el pasado mes de marzo, las víctimas debían contraer matrimonio con adolescentes de otro clan, por lo que los progenitores iban a recibir un primer pago de 3.500 euros y un segundo que incluía 100 botellas de whisky, dos ovejas y un cerdo.

La investigación que puso relieve esta situación arrancó gracias colaboración ciudadana. Una persona, según las distintas fuentes consultadas, contactó con los Servicios Sociales del citado municipio granadino  tras llegarle información de que dos menores que conocía iban a ser vendidas por su propia familia.

Los trabajadores sociales contactaron con ellas y, tras una entrevista, descubrieron que estaban ante una situación límite, ya que supuestamente habían sido vendidas para que se casaran con miembros de otros clanes. Después de aconsejarlas, pusieron los hechos en conocimiento de la Guardia Civil.

La mayor de las menores, de 15 años, contó que a mediados de mayo debía casarse con un adolescente rumano de 16 años residente en Asturias después de que sus padres la vendieran a sus futuros suegros a cambio de 3.500 euros y una dote que consistía en 100 botellas de whisky, dos ovejas y un cerdo.

La familia del novio, además, debía hacerse cargo del pago del vestido de novia —que iba a realizar una modista en Rumanía—, y abonar el local, el menú y la banda del día de la boda, que se iba a desplazar desde este país del Este de Europa.

La vida que le deparaba después de la ceremonia no era nada halagüeña, explicó la menor, que contó cómo su madre había estado meses aleccionándola en tareas del hogar para «ser una buena esposa». Para recibir esta instrucción, no regresó al instituto después de un viaje a Rumanía.

Aunque su futuro inmediato era mucho más complejo. Según le habían advertido, una vez sellado el matrimonio, debía buscar un trabajo o mendigar para devolver los 3.500 euros recibidos por sus padres y pagar una casa para la pareja. En caso de no hacerlo, se podría considerar una deshonra y podría acarrearle violentas consecuencias.

En la misma situación se encontraba su prima, aunque en su caso aún no se habían concretado los términos de la venta a otro clan. No obstante, ya había sido advertida por su progenitor y un tío de que cuando cumpliese los 15 sería entregada a un joven. El clan de este chico también está afincado en Asturias.

Los padres y madres de ambas chicas quedaron en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Almuñécar, después de ser acusados de los delitos de trata de seres humanos, coacciones y amenazas.

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