Una vivienda turística en Santa Marina
Una vivienda turística en Santa Marina - Álvaro Carmona
Economía

Viviendas turísticas: solo un tercio de las 1.500 que existen en Córdoba están en regla

El total de plazas de las que estás censadas, unas 560, asciende a más de 2.800 entre la capital y la provincia

CÓRDOBAActualizado:

Las viviendas turísticas han llegado para quedarse a Córdoba. Los cálculos no oficiales aseguran que son unas 1.500 aunque las que disponen de número de registro en la Junta, necesario para funcionar, son algo más de 500. Son más baratas que los hoteles y se adaptan a un tipo de cliente que no puede o no quiere pagar una habitación. Se trata de una tipología que no ha dejado de crecer, que se está profesionalizando y que ha llegado para quedarse gracias a las conocidas plataformas on line de reservas.

Cuántas viviendas de este tipo hay en Córdoba? Los datos oficiales que ha aportado a este periódico la Junta de Andalucía indican que el censo es de 566 de acuerdo a los registros más recientes. Casi todas se encuentran en la capital (561), mientras que en Lucena se cuentan dos, otras tantas en Montilla y una más en Palma del Río. El número de plazas de alojamiento es el siguiente: 2.832 en la capital, 9 en el municipio de la Subbética, 12 en el Alto Guadalquivir y 8 en la Vega.

¿Son muchas plazas o pocas? Pocas, muy pocas, al menos en comparación con el resto de las provincias de Andalucía. Baste un dato: el peso de estos equipamientos en Córdoba supone el 7 por ciento del cómputo global en la comunidad autónoma, donde se cuentan 37.000, tal y como señala el presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA), Carlos Pérez-Lanzac. La mitad de los 37.000 citados se encuentran en la provincia de Málaga y sobre todo en sus zonas de litoral. Le siguen Cádiz, Sevilla, Granada y Huelva. Córdoba se halla en los últimos puestos junto a Jaén y Almería.

Las viviendas de uso turístico han alcanzado una popularidad notable y creciente debido en gran medida a sus tarifas asequibles. De un sondeo en las principales páginas que ofertan estos servicios en Córdoba, como por ejemplo Homelidays o Airbnb, se extrae la conclusión de que el precio medio de una instalación de este tipo en la ciudad con una capacidad media de entre siete y ocho personas (entre tres y cuatro camas) oscila entre los 50 y los 75 euros por noche, dependiendo de su proximidad a los centros de más interés turístico-léase la Mezquita-Catedral- y de la calidad del piso o en el apartamento en cuestión. En muchas zonas, afirman los detractores, están sustituyendo al vecino tradicional. Otras versiones reconocen que ese vecino hacía mucho que se había ido.

El presidente de la asociación de hoteleros, Rafael Fragero, se muestra muy crítico. «Una cosa son las casas y los pisos que realizan esta función de una manera reglada y otra los que lo hacen al margen de la ley, que son más de mil quinientos en toda Córdoba», señala. Una propietaria que pone en alquiler su vivienda, Marta Roda, explica que, bajo su experiencia, el tipo de cliente es distinto y que la tendencia está cambiando. Los propios hoteles les derivan clientes cuando no pueden hacer frente a la demanda.