Playa de Valdearenas, en el pantano de Iznájar
Playa de Valdearenas, en el pantano de Iznájar - ABC
PROYECTOS

Las playas de Córdoba, un oasis de agua de tierras para adentro

Los intentos por hacer zonas de baño en pantanos y ríos no siempre han tenido éxito

CÓRDOBAActualizado:

¿Playa en Córdoba? La provincia es una de las muchas en España que no tienen salida directa al mar, pero eso no ha impedido a sus habitantes disfrutar de baños sin recurrir a la artificialidad de las piscinas. Lo hicieron siempre en los ríos, pero cuando se generalizaron las piscinas tuvieron éxito por no ser tan peligrosas.

Sin embargo, en los últimos años se han prodigado los intentos para recuperar estas playas. Es el caso de Puente Genil, donde esta semana un grupo de vecinos ha pedido que se vuelva a habilitar una zona de baños en el río, que no sería más que recuperar el que ya existió. Tienen más de 1.600 adhesiones de vecinos e incluso han visto una zona con facilidad para que tenga los servicios necesarios para que pueda servir como playa, que además de baño tendría espacio para deportes de agua.

No muy lejos de allí, y también al paso del Genil, la aldea de Jauja también planteó una playa, pero por el momento no se ha hecho. El Ayuntamiento de Lucena, del que depende este núcleo de población, asumió una obra que luego se consideró muy difícil y que se ha quedado sin terminar.

Playa fluvial en Jauja, aún sin abrir
Playa fluvial en Jauja, aún sin abrir-J. M. G.

Más solera tiene la playa conocida como de Valdeaneras, en Iznájar, a la vera del mayor embalse de Andalucía. Está muy cerca del pueblo y es una playa en toda regla, con un kilómetro y medio de largo y una amplia extensión que la hacen ideal para el baño y para practicar deportes náuticos, como la vela.

Menos casos se han registrado en el «padre» del Genil, el Guadalquivir, más caudaloso. Córdoba tuvo baños en su río durante siglos, sobre todo en la zona del molino de Martos, pero hace mucho tiempo que sólo se ven allí piragüistas. El último proyecto tiene que ver con una playa artificial, aunque no fluvial, y depende del entendimiento entre los inversores y el Ayuntamiento. Hasta entonces, Fuengirola y el Mediterráneo seguirán siendo el principal refugio de la mayor parte de los habitantes de la provincia.