Recreación con playmobil de un auto de fe, en el Archivo Histórico Provincial
Recreación con playmobil de un auto de fe, en el Archivo Histórico Provincial - VALERIO MERINO
INVESTIGACIÓN

La Inquisición en Córdoba: una historia de más de 350 años de control

El Archivo Histórico Provincial acoge conferencias y exposiciones sobre el Santo Oficio

CÓRDOBAActualizado:

Inquisición es una palabra que hace levantar la vista cuando se pronuncia y que evoca una época oscuar de persecución al disidente. Su legado no es luminoso, pero también tiene muchos mitos asociados. El investigador Antonio Díaz Rodríguez acaba de ofrecer una conferencia en el Archivo Histórico Provincial para hablar de cómo se organizaba el Santo Oficio.

Córdoba fue, explica, la segunda ciudad española en contar con tribunal. Se estableció en 1482, apenas un año después de Sevilla, y siempre estuvo en el Alcázar de los Reyes Cristianos. «Los Reyes Católicos pidieron autorización al Papa para instaurar la Inquisición, que ya era algo antiguo, de la Edad Media», y se autorizó en 1478, aunque tardaría algo más en implantarse. La cita formaba parte de una iniciativa llamada «El archivo del tiempo», que lleva a cabo el laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba.

Textos de sambenitos en la exposición
Textos de sambenitos en la exposición- VALERIO MERINO

Díaz avanzó en la configuración de los tribunales, con jueces, fiscales y también una amplia red de familiares seglares, infiltrados en la población. El historiador relató que a partir de finales del siglo XIV se había forzado a la población judía a covertirse al cristianismo. «Y una gran facción lo hizo y encontró que no tenía límites para el ascenso social. Hizo que se rebelaran los cristianos viejos, que decían que mantenían sus prácticas», recordó.

¿Y era cierto? Es difícil saber, porque «si a alguien está educado en tenerle asco al tocino, es difícil que lo pierda. Eso va desapareciendo en las generaciones siguientes». En 1473 se asaltó la Judería de Córdoba, «y de los que allí estaban muchos eran también cristianos, como los que asaltaban». Así que la Inquisición se asentó como un método de control del propio Estado, «casi como un Ministerio más, con todas las comillas posibles», bajo el control de la Corona. En las próximas semanas se sumarán los jueves otras conferencias sobre el mismo tema.

Documentos originales de una investigación de limpieza de sangre
Documentos originales de una investigación de limpieza de sangre- VALERIO MERINO

La conversación quiso matizar algunos mitos, como el de la tortura, que no era exclusivo de la Inquisición, sino que «lo utilizaba cualquier tribunal en aquel momento como un método de interrogatorio válido». Y todo estaba muy reglado, «incluso con un médico antes de los interrogatorios». El Santo Oficio sirvió para extender la leyenda negra sobre España, pero «no todos los procesados terminaban luego ejecutados».

En Córdoba fue especialmente intensa la labor del inquisidor Diego Rodríguez Lucero, que desde 1500 desató una persecución muy cruel y que realizó algunos de los procesos más importantes de la Inquisición española. En aquellos primeros años abundaban los casos de judaizantes, pero también se proceso a gente por «proposiciones» poco acordes con la fe cristiana y hubo algún caso de brujería, como el de las Camachas en Montilla.

Un penitenciado con sambenito en un grabado de Goya
Un penitenciado con sambenito en un grabado de Goya- VALERIO MERINO

La sociedad de la Inquisición estaba «obsesionada con la limpieza de sangre», y la condena a una persona también caía sobre sus descendientes. «A cada condenado se le ponía el sambenito con su nombre y sus faltas, que luego se ponía en la parroquia», recuerda. La exposición abierta en el Archivo Histórico Provincial muestra algunas de estas piezas para comprender mejor cómo era la Inquisición, que en Córdoba tuvo una vida muy larga: desapareció en 1834, ya en el reinado de Isabel II.