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GASTRONOMÍA

Diez templos del flamenquín en Córdoba

Tradicionales, innovadores, pequeños o grandes.... pero sobre todo sabrosísimos. Descubre dónde

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Casa Patricio

Flamenquín elaborado y servido en Casa Patricio-

El flamenquín es un plato genuinamente cordobés. De hecho, no hay rincón de la provincia donde no se deguste este manjar de la gastronomía local.

En Bujalance, Casa Patricio se ha hecho un hueco entre los restaurantes que mejor sirven este plato, compitiendo con los negocios de la capital.

La palabra artesano o casero es intrínseca al flamenquín, que no podría ser de otro manera. ¡Y qué bien que lo preparan en Casa Patricio! A su elaboración con materias primas de primera calidad se une el toque exacto de fritura. El resultado es un rollo crujiente con una carne blanda y jugosa en su interior.

Casa Rubio

En Casa Rubio (Puerta de Almodóvar, 5) salen de sus fogones cientos de flamenquines a diario. Eso no resta ni un ápice a la calidad del producto.

Se puede elaborar un rollo con los mejores solomillos de cerdo y el mejor ibérico... pero si la fritura no es la correcta el resultado final es un desastre.

Tal es la experiencia y maestría de este negocio que sus flamenquines se sirven troceados, con toda su cobertura intacta y su interior jugoso y fresco. He aquí uno de los grandes atractivos de Casa Rubio, la forma en que presenta y sirve este manjar, con porciones del tamaño ideal para degustar este emblema de la cocinal local.

Cigala del Sur

Flamenquín de Cigala del Sur-

Los hay de pollo, de jamón, de beicon... Algunos llevan queso en su interior, otros pimiento... Pero todos, sin excpeción alguna, son colosales en tamaño.

La fama de los flamenquines de la Cigala del Sur (Avda. Virgen de los Dolores, 10) no viene dada solo por la dimensión de sus rollos de carne. Este negocio se ha hecho un hueco entre los mejores templos del flamequín por las distintas variedades.

En Cigala del Sur se puede solicitar el clásico de carne de cerdo, el de queso, el serranito (con pimiento verde), el carbonara (bacón y salsa carbonara), el italiano (con peperoni y queso), el de pollo, el flamenco (gambas), el bandolero (bacón y salsa barbacoa), el pata negra (jamón ibérico), el flamenquín roquefort o el americano (bacón, lomo, queso y langostinos). Y todos a unos precios más que asequibles.

La Cazuela de la Espartería

Flamenquín de la Cazuela de la Espartería-

La Cazuela de la Espartería (C/Rodríguez Marín, 16) se ha hecho un hueco entre los mejores restaurantes de la capital por la calidad de sus productos y servicios. La fama de su flamenquín ha contribuido también a ello.

Destaca este producto, a diferencia de otros, por el grosor del rollo de carne, lo que se traduce en una carne de cerdo jugosa y de un color rosado que hace salivar.

Se trata de un flamenquín casero, al estilo tradicional, acompañado de su guarnición y en su término medio.

Aku Japanese Food

Maki flamenquín de Aku Japanese Food-

El flamenquín más oriental hay que buscarlo en el Mercado Victoria. Chao Zhang, que regenta el puesto Aku Japanese Food, ha aunado las culturas gastronómicas de España y Japón en su maki flamenquín.

Se trata de una nueva modalidad de sushi adaptada a los gustos del público cordobés que incluye un flamenquín pero rodeado de arroz y con salsa de soja.

Este manjar está elaborado con arroz, gambas en tempura, aguacate y jamón ibérico. Sin olvidar la «salsa especial» que lleva, que le da «el toque asiático a este plato que resulta del mestizaje de oriente y occidente.

Hermanos Bonillo

Flamenquín servido en el bar Heramos Bonillo- ABC

Gigante. Esa es la palabra que le viene a la mente al comensal cuando le sirven el flamenquín de los Hermanos Bonillo (C/Sagunto, 27). Se puede decir, sin riesgo alguno a equivocarse, que es el rollo empanado más grande de cuantos se sirven en los restaurantes de la capital.

Y que no se engañe nadie. El tamaño no es proporcional a su precio. Este flamenquín, no apto para una sola persona, tiene un precio sin competencia. Los amantes y devotos de este plato tienen una cita obligada con este negocio de Levante.

Bar Moriles

Flamenquín de Bar Moriles-

Bar Moriles tiene fama por ser uno de los establecimientos hosteleroscon mejor relación calidad precio. El flamenquín que incluyen en su carta es un ejemplo de ello.

A diferencia de otros locales, en esta taberna solo se sirve un único flamenquín, de solomillo de cerdo y jamón. Para aquellos que tengan prisa también se sirve en bocadillo, lo que hace las delicias de los cientos de estudiantes que pasan por esta taberna.

El Tomate

Propietarios de El Tomate saborean un flamenquín- ABC

De nuevo, se cuela entre los lugares más afamados a la hora de servir este manjar otro establecimiento de Bujalance. Una de las razones por las que sus habitantes preparan tan bien este manjar puede ser la afirmación que hace el estudio de Alejandro Ibáñez, gastroarqueólogo de la Universidad de Córdoba, que señala el origen de este plato en este municipio del Alto Guadalquivir.

Francisca de la Rosa, lo ha elaborado durante más de 50 años en el restaurante El Tomate. Ahora, esa tradición la continúa su hijo Alfonso Tello de la Rosa. En esta casa lo elaboran como siempre: filete de cerdo, enrollado sobre jamón serrano y tocino, empanado, y frito en aceite de oliva virgen extra, presentándose con guarnición, ensaladas o salsas al gusto.

Sociedad Plateros (Mª Auxiliadora)

Flamenquín apto para celíacos de Taberna Sociedad de Plateros-

Las personas alérgicas al gluten no tienen ya inconveniente alguno para degustar este manjar. La taberna Sociedad de Plateros de María Auxiliadora ha modificado la receta de este plato para que nadie se vaya de su local sin probar este plato.

La modificación es mínima. El pan rallado que se emplea para borrizar el rollo de carne es apto para el consumo de celíacos. El resto de ingredientes no suponen ningún inconveniente para los alérgicos al glutén, por lo que es común al resto de flamenquines que se sirven en este y cualquier otro local.

En Sociedad de Plateros de María Auxiliadora se adapta este y todos los platos de su carta a las necesidades de los celíacos combinando especias como el clavo, comino, nuez moscada y colorante, todo sin gluten.

Casa Matías

Flamenquín con guarnición de Casa Matías- ABC

Casa Matías es otro ejemplo de la importancia que tien el flamenquín en las cartas de los restaurantes de la provincia y, en concreto, en la zona del Alto Guadalquivir, donde hay estudios que señalan el origen de este manjar en este área geográfica.

Este restaraunte de Cañete de las Torres puede competir con su rollo de carne empanado cualquier otro de la capital. Matías Vega ha logrado hacerse un hueco entre los restauradores cordobeses con una implacable labor desde 1983 al frente de varios establecimientos y proyectos hosteleros.

A diferencia de otros establecimiento, la guarnición se presenta en su justa medida, con una cuidada ensalada y patatas fritas caseras.

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