Juan Pablo Durán en el Parlamento Andaluz
Juan Pablo Durán en el Parlamento Andaluz - JUAN FLORES
POLÍTICA

Cuando Durán veía «incompatible» contratar a la empresa de un familiar

El presidente del Parlamento denunció en 2013 que el PP había fichado a la empresa del exmarido de una asesora

CÓRDOBAActualizado:

Corría el año 2013. El gobierno municipal del PP en el Ayuntamiento de Córdoba se metió en un berenjenal por el encargo de una plataforma digital para los Patios. La oposición sacó las uñas para denunciar que el equipo de José Antonio Nieto estaba beneficiando a la empresa del marido de una asesora de su grupo. Entre las voces críticas estaba la de quien por aquel entonces era el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento: Juan Pablo Durán. Cuatro años después y como presidente del Parlamento Andaluz, Durán ha defendido la legalidad del contrato a dedo para la empresa en la que trabaja su sobrino. A nadie le pareció «relevante» que el hijo de su hermana, la también política socialista Inmaculada Durán, trabajara para la firma madrileña a la que el Parlamento encargó una campaña sobre el 4 de diciembre, ha dicho.

El PSOE de Durán denunció en su día con dureza los «puntos oscuros» del contrato con una empresa, Intelify, cuyo propietario estuvo casado con una asesora del PP. El entonces portavoz socialista puso el acento en la «incompatibilidad» de beneficiar económicamente a esta firma por ser de quien era. Al final, la empresa cedió gratuitamente el producto al Consistorio y ahí acabó el drama, aunque tanto el PSOE como IU ya habían señalado las formas de administrar el dinero público del entonces edil de Presidencia, Miguel Ángel Torrico, bajo el paraguas de un posible tráfico de influencias. Ya de vuelta al presente y en el caso del contrato con la empresa El Cañonazo, el Parlamento Andaluz se ha sacudido las acusaciones con el argumento de que las prisas y el deseo de garantizar un buen resultado les llevó hasta una empresa que conocían pero no porque hubiera un Durán en su plantilla sino por sus trabajos anteriores.

Juan Pablo Durán calificó en 2013 de «desastre» la forma en que se había producido la contratación de la plataforma de los Patios porque las formas demostraban improvisación y falta de planificación ante un evento tan importante para la ciudad como la fiesta por antonomasia de mayo, que además celebraba ese año su primer aniversario como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. Una carga simbólica que se le puede aplicar también, y sobradamente, a la celebración de los 40 años de la masiva manifestación del 4 de diciembre, con la que el PSOE ha sorprendido volcándose pese a que su día de Andalucía siempre ha sido el 28-F. El Parlamento ha hecho un combo absoluto: se ha ido a Madrid para contratar a una empresa que fomente el «#orgulloandaluz» entre un pueblo que hace 40 años pedía trabajo y dignidad. Y por si eso fuera poco, en la firma elegida trabaja el sobrino de su presidente.

Hay más analogías con el caso de la plataforma de los Patios. Entonces, Durán criticó con dureza que se privatizase la gestión turística de esta manera. Ahora, el presidente del Parlamento también ha externalizado la campaña audiovisual y de redes sociales del 4-D pese a que la Cámara tiene a su servicio el gabinete más numeroso y costoso de toda España. Durán tiene bajo sus órdenes a once personas y en ese equipo también hay profesionales especializados en comunicación y redes sociales.