Nuestro Padre Jesús del Silencio
Nuestro Padre Jesús del Silencio - ROLDÁN SERRANO
HISTORIA

Los orígenes del Señor del Silencio de Córdoba

La imagen se realizó para un grupo de fieles gaditano, pero el destino hizo que acabara recalando en Córdoba

CÓRDOBAActualizado:

Cada Domingo de Ramos, Nuestro Padre Jesús del Silencio procesiona junto a la hermandad del Amor desde la parroquia de Jesús Divino Obrero. Una imagen, obra del imaginero gaditano Luis Ortega Bru, que a sus espaldas cuenta con una peculiar e interesante historia. Y es que esta talla estaba destinada a ser titular de una incipiente hermandad de Cádiz, pero una serie de dificultades y problemas hicieron que el Señor del Silencio recalara finalmente en Córdoba.

El artículo «Jesús del Silencio, hijo de Cádiz», publicado en la Cuaresma de 2017 en la revista «Pasión en Córdoba», recoge esta historia. En 1979, una treintena de gaditanos promovieron un grupo que tenía como fin último la creación de una hermandad que rindiera culto a la advocación de Jesús del Silencio. De esta forma, tras tomar contacto con Ortega Bru, este grupo de fieles encargó la hechura de la imagen. Posteriormente, una vez el artista sanroqueño culminó la obra, surgió un nuevo problema. ¿Dónde llevarlo?

Llegada a San Antonio

Así, su primera sede fue un local de amigos. Estuvo allí y sin bendecir desde el 1 de noviembre de 1980 hasta un año después, coincidiendo con la festividad de Cristo Rey, que fue cuando el párroco de la gaditana iglesia de San Antonio, Vicente Gahona, abrió las puertas del templo a los devotos de Jesús del Silencio. El 20 de noviembre de 1981 tuvo lugar la bendición de la imagen (en una capilla anexa, dado que el templo se encontraba en obras en ese momento) y en la Cuaresma de 1982 se celebraron sus primeros cultos.

Para evitar posibles complicaciones en el futuro y no perder la propiedad de la talla, el grupo de devotos de Jesús del Silencio optó por el «depósito permanente» de la imagen en la iglesia, de manera que el Señor estuviera en su parroquia y ellos no perdieran la titularidad. A partir de este momento empezaron los mejores momentos de los fieles de la hoy imagen de Amor en su Cádiz natal. Entre 1983 y 1987 el grupo de fieles daría un paso más al frente, celebrando un Vía Crucis el Viernes de Dolores por las calles aledañas a su parroquia.

Importante patrimonio

Poco a poco, este acto fue ganando fieles y patrimonio, utilizando para el Vía Crucis un antiguo paso con canasto de rocalla del siglo XVIII y una túnica bordada del Señor del Patio. Sin embargo, los problemas llegarían a partir de 1987, coincidiendo con la jubilación del párroco. Su marcha estuvo precedida de una petición, que consistía en liderar la archicofradía de la Virgen del Patrocinio, una imagen de Gloria cuya cofradía no estaba extinguida del todo. El nuevo párroco se opuso a este hecho y además el obispado, por su parte, prohibió la celebración de Vía Crucis que no fueran con la imagen de un Crucificado.

El siguiente paso llego cuando el obispado levantó el deposito permanente que los devotos habían efectuado para que la imagen se quedara en la iglesia, teniendo que decidir si donaban la imagen a la parroquia o se la llevaban a otro lugar. Entonces comenzó una búsqueda apresurada, que les llevó en junio de 1991 a contactar con la hermandad del Amor de Córdoba, lugar donde la imagen reside en la actualidad. De esta forma, en Cádiz sólo queda una casa de hermandad, situada en la calle Benjumea, donde se guardan el boceto del titular y una infinidad de fotografías que reflejan los años en los que el Señor del Silencio vivió donde nació.