Playa de La Caleta, en Cádiz
Playa de La Caleta, en Cádiz - EFE / J. Zapata

Tres días en las playas de Cádiz

Puente entre las dos orillas del Atlántico, la capital gaditana deslumbra por sus plateadas playas y su dorado pasado patrimonial

SevillaActualizado:

Cádiz. Sólo cinco letras para un destino infinito. Corto nombre de largo recuerdo, escaso territorio para tan vasta historia. Cádiz, la ciudad de las mil caras y los 3.000 años. Cádiz, el puente de dos mundos desde su geografía insular. Faro de toda guía cultural y de ocio, la capital gaditana está desde hace décadas en los primeros puestos el ránking turístico de sol y playa.

Más de siete kilómetros de arenales, divididos en cuatro, que son a su vez tan diversos, como la propia ciudad. Cádiz, «la luz de mar» que se contempla, siente y saborea, merece una vida para exprimirla. Como consuelo, proponemos una escapada de tres días. Un fin de semana largo en un capital de moda, como su provincia. Con una de las mejores playas urbanas de España, un rico y desconocido patrimonio artístico y cultural, una mesa de lujo y un encanto indescriptible. De película. Esto es Cádiz. Y muchísimo más.

1. Cómo llegar

2. Dónde dormir

3. Playas

4. Qué visitar

5. Dónde comer

6. Por dónde salir

1. Cómo llegar

Unida por un tómbolo con la localidad de San Fernando, rodeada por el Parque Natural Bahía de Cádiz, un espectáculo de marismas, playas y pinares, la ciudad de Cádiz cuenta en la actualidad con una desarrollada red de transportes. A poco más de 120 kilómetros de Sevilla (1 hora y diez minutos en coche) y a 36 de Jerez ( menos de media hora) la opción del coche es una de la más cómodas. Si se comparte el vehículo se reparte así el gasto del peaje de la Autopista AP-4, fijado en 2017 en 7.20 euros. Un desembolso que todo parece indicar no será necesario hacer a partir de finales de 2019, cuando expire la concesión privada del peaje.

Otra posibilidad de acceder a Cádiz es el tren, con más de una docena de conexiones diarias con la capital hispalense. El precio por trayecto es de 16,05 euros, pero hay descuentos para el billete de ida y vuelta, además de otras promociones. El tiempo, según paradas y tipo de convoy, oscila entre los 90 y los 110 minutos. La empresa de autobuses que explota la línea Sevilla-Cádiz es Transportes Comes (1.30 horas y algo menos de 23 euros la ida y vuelta).

Y cómo no, a Cádiz se llega también por mar. Esta opción es, en sí, una experiencia turística. Aunque para estancias más largas. El servicio de catamarán une, si el tiempo lo permite, a la capital gaditana con las localidades de El Puerto de Santa María y Rota, surcando la Bahía en apenas 30 minutos en el caso de la ciudad portuense.

Vista del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz
Vista del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz- Víctor López

Cualquiera de las opciones permite disfrutar del primer atractivo que ofrece Cádiz: su silueta. Una bella estampa coronada apenas hace dos años con la apertura del Puente Constitución 1812, bautizado por los gaditanos como de La Pepa o, sencillamente, el segundo puente. Dominadora del skyline gaditano, la mastodóntica infraestructura que cruza la bahía es una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad.

Otro apunte, para despistados, sobre los puentes de Cádiz. Si quiere acceder a la Avenida principal, las playas de Cortadura y La Victoria, debe tomar el puente José León de Carranza (el primero) con la indicación Cádiz sur. El puente Constitución 1812 conecta la autovía con el centro y el puerto de Cádiz (Cádiz norte).

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2. Dónde dormir

El abanico de posibilidades para hospedarse en Cádiz es igualmente extenso. Con hoteles en primera línea de playa (La Victoria, Tryp Caleta, Cádiz Plaza), en la Avenida (Puertatierra, Occidental Barceló, Regio) o en pleno casco histórico (Senator, Las Cortes, Argantonio o el Francia y París). Los bolsillos más pudientes optan a disfrutar en la capital gaditana de un establecimiento de la red de Paradores de España, el Hotel Parador Atlántico, a un paso de la popular y populosa playa de La Caleta.

En una ciudad como esta, el encanto se lleva también a los hoteles. Como el Hotel boutique Convento Cádiz, un convento dominico del siglo XVII en el que aún viven varios monjes) o el Hotel Catedral, un tres estrellas con una pequeña terraza-piscina con vistas a la famosa seo gaditana terminada en una cúpula dorada.

Cádiz también cuenta con un extenso catálogo de apartamentos turísticos y pisos en alquiler, además de algún que otro hostel, que pueden rastrearse en plataformas digitales como Booking o AirB&B (cada vez más utilizadas por el boom del turismo idiomático).

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3. Playas

Para todos los gustos. De Cádiz, Cádiz (La Caleta). Urbanas (La Victoria y Santa María del Mar), pero también naturales (Cortadura). Todas de dorada arena fina y bañadas por las aguas templadas del Atlántico. Todas condecoradas y, por tanto, con un puesta a punto en calidad y servicios rigurosa.

Playa de La Caleta, con vistas al Castillo de San Sebastián
Playa de La Caleta, con vistas al Castillo de San Sebastián- R. V.

Playa más cantada por los Carnavales de Cádiz e icono de la ciudad, La Caleta constituye el arenal más accesible para quienes se hospeden en el centro (es la única situada en el casco histórico). Bajo su Balneario de La Palma, sobre un manto de barquitas de pescadores, frente a dos castillos (San Sebastián y Santa Catalina), este espacio inspirador de poetas como Fernando Quiñones y convertida en historia del cine es la playa de los gaditanos. De la gente de La Viña, del turismo de sombrilla y nevera, de corrillos de mujeres jugando al bingo, pero también de los estudiantes y el turista internacional, fascinados por la autenticidad, el embrujo y la esencia de la plata quieta y una puesta de sol de película.

La siguiente playa tras el obligado paseo por el Campo del Sur (el malecón que tanto recuerda al de La Habana) es la Playa de Santa María del Mar, la más pequeña de las cuatro (370 metros). También familiar, esta playa es un sitio ideal para los días en los que sopla el viento de Levante, al estar protegida por los taludes que se prolongan hasta el paseo superior. Es además la playa de los surfistas en temporada baja. Se accede a ella a través de rampas y una escalera de caracol.

Playa Santa María del Mar
Playa Santa María del Mar- R. V.

Un espigón separa Santa María del Mar de la playa de La Victoria, la más extensa de la ciudad. A lo largo de sus 2.5 kilómetros (todos con paseo marítimo), se sitúan numerosos establecimientos de hostelería y restauración. De arenal ancho y aguas tranquilas, accesible y conectada (en tren las paradas de Segunda Aguada y Estadio, líneas 1 y 7 de bus), La Victoria es destino predilecto para las familias.

Cuando comienzan a desdibujarse los edificios y el que pasea se topa con un fuerte, se halla la playa de Cortadura (cercanías la parada Cortadura y línea 1 de bus). Salvaje, con un paisaje de dunas que colindan con la carretera que une Cádiz con San Fernando (CA-33), Cortadura supone un paraíso para los amantes de la tranquilidad. Especialmente en temporada baja o los días laborables de verano (en Cádiz es difícil huir de la masificación en plenos julio y agosto). Como está en plena carretera, se puede llegar a ella bajando en la última parada del 1, a pie, por la playa Victoria o en coche. Unas extensas explanadas habilitadas casi en las inmediaciones de la instalación militar de Torregorda sirven de aparcamiento.

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4. Qué visitar

De la considerada ciudad más antigua de Occidente no se puede esperar otro rasgo distintivo que no sea el de atesorar un inmenso legado cultural y patrimonial. El Gadir fenicio y la Gades romana han dejado para hoy dos monumentos ineludibles en la visita a Cádiz: el yacimiento arqueológico Gadir (cerrado los lunes) y el Teatro Romano, el más antiguo y unos de los mayores de la Península Ibérica.

Gadir ha vuelto al presente de los gaditanos
Gadir ha vuelto al presente de los gaditanos- Antonio Vázquez

La Catedral diseñada junto al mar por Vicente Acero (XVIII) también resulta parada obligada. Su cúpula dorada viene a ser símbolo del periodo de esplendor de la ciudad gracias al comercio con ultramar. De esta época hay muchos más ejemplos, en forma de palacios, casas señoriales y torres miradores que se pueden disfrutar con un simple paseo por el casco histórico. Este posee, además, calles estrechas y plazas de diversos tamaños que conducen hasta algunos de los barrios más populares de la capital gaditana: La Viña, el Mentidero o el barrio de Santa María (flamenco).

Los amantes de las bellas artes también tienen su lugar en Cádiz. En una visita de tres días resulta imprescindible acudir al Museo de Cádiz (en verano cierra por las tardes), situado en la asimismo famosa Plaza Mina. Y una joya desconocida para muchos gaditanos: el Oratorio de la Santa Cueva, que guarda en su interior tres frescos de Goya.

Vista aérea de la Catedral de Cádiz
Vista aérea de la Catedral de Cádiz- A. Vázquez

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5. Dónde comer

Si el turismo cultural gana adeptos, el gastronómico es ya religión. Cádiz es el paraíso para los fieles de la buena mesa. Resultaría muy atrevido escribir aquí una biblia de bares y restaurantes. Como la lista quedaría muy extensa y diversa, incluso injusta, lo dejamos a juicio del comensal.

En cualquier caso, estos son algunos nombres que seguro parecerán en otros listados y guías que encuentre por internet: La tapería de Columela, Arsenio Manila, Balandro (y el resto del Grupo Vélez), El Faro, Código de barra, La Candela, Tapas y Vinos Sur, Sopranis...

Y otros más típicos y populares como los ineludible Casa Manteca (La Viña) y El Malagueño (El Pópulo).

Nota: si busca pescaíto frito, déjese llevar por los bares de cocina tradicional o cómprelo en el Mercado Central, que cuenta además con un rincón gastronómico.

En verano, sin dejar de pisar la arena, se puede comer y tomar copas en los chiringuitos que salpican toda la costa, desde la playa Santa María del Mar, hasta la de Cortadura, donde este año se ha sumado a la oferta gastronómica y de ocio el chiringuito El Salao.

De postre, los típicos helados de Los Italianos en la calle Ancha, La Cremeria Gelato Italiano (Avda. León de Carranza, en la entrada de Cádiz) y Heladería Mina (Muñoz Arenillas).

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6. Dónde salir

Es, quizá, el punto más débil de la siempre apetecible Cádiz. El ocio nocturno ha experimentado en los últimos años un descenso notable, tanto en cantidad de locales que lo ofertan, como en calidad. Sobre todo para aquellos que quieran disfrutar de la marcha hasta la madrugada.

En cualquier caso, una vuelta por el paseo marítimo es la mejor opción. Ahí se encuentran los pubs más concurridos de la ciudad: Tobba, Offside, La calle del libre albedrío, Copacabana, Woodstock, Isla azul... Una buena opción para empezar, O’Donoghue’s, un trozo de Irlanda junto al mar. Y para alargar la hora del baile, La Posada de Babilonya (abierto hasta las 6).