EFE

Los acusados de aplastar a 79 lechones en Huércal-Overa se enfrentan a dos años y medio de prisión

Acabaron con la vida de los animales al saltar sobre ellos y grabaron la hazaña para difundirla por «WhatsApp»

ALMERÍAActualizado:

Un trabajador de una granja y su amigo se enfrentan a dos años y medio de prisión por acabar con la vida de 79 lechones por «aplastamiento». Además, los procesados, de 19 y 22 años, respectivamente, grabaron su particular hazaña con la intención de difundir las imágenes a través de la aplicación de mensajería instantánea «WhatsApp».

Los hechos tuvieron lugar en una explotación porcina situada en el término municipal de Huércal-Overa. D. A. A., empleado de la granja, podría ser condenado a un año de cárcel por la supuesta comisión de un delito de daños y otro de maltrato animal doméstico. Fue él, según la Guardia Civil, encargada de instruir las diligencias previas, quien acabó con la vida de los lechones de forma «cruenta e injustificada» al saltar sobre ellos en varias ocasiones. Por su parte, su amigo se enfrenta a 18 meses de prisión por los mismos delitos y, en su caso, con la agravar de no hacer «nada por impedir esta acción» e inmortalizarla con la cámara de su teléfono móvil.

Además, el representante del Ministerio Público interesa para los acusados el pago de una indemnización de 4.740 euros y que se les inhabilite por un período de cuatro años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga que relación con animales o la propia tenencia de estos. En su relato, el fiscal defiende que D. A. A. y M. R. se encontraban trabajando el 7 de enero de 2016 en la explotación de la empresa Filo Porc S. L., en el paraje El Rincón-Los Propios, cuando se dispusieron a trasladar lechones de apenas siete días de vida, desde las «madres de las crías hasta sus correspondientes módulos de recría».

Cuando los animales estaban localizados en el pasillo de traslado, D. A. A., de «manera injustificada y cruenta», comenzó presuntamente a «abalanzarse y saltar» sobre ellos, causando su muerte por «aplastamiento».