@seiburailway.en

Así es el tren del futuro que recorre Japón

Los vagones tienen asientos amarillos tipo sofá, iluminación tenue y ventanas panorámicas

Actualizado:

Ganadora de un premio Pritzker, la arquitecta japonesa Kazuyo Sejima fue la elegida para diseñar el futurista tren de cercanías que conecta las estaciones japonesas de Ikebukuro (Tokio) y Chichibu, en la prefectura vecina de Saitama. Sejima, que ha diseñado tanto el exterior como el interior de los vagones, quería crear un ambiente donde los pasajeros se sintieran como en la sala de estar de su casa con asientos tipo sofá, iluminación tenue y enormes ventanas panorámicas.

Cada tren tiene ocho vagones, con una capacidad total de 422 asientos y cada ventana de pasajeros mide 135 centímetros por 158 centímetros y la parte inferior de cada panel cae muy por debajo del punto habitual en los trenes regulares de cercanías, para permitir que los pasajeros disfruten de grandes vistas panorámicas.

La tapicería de los vagones fue diseñada en colaboración con la diseñadora textil Yoko Ando. Cada asiento tiene un reposacabezas ajustable y una mesa dentro del reposabrazos.

La iluminación en los vagones es deliberadamente suave e indirecta desde el techo abovedado del tren. Sejima colaboró con Shozo Toyohisa en la iluminación, que se ajusta durante todo el día para crear el ambiente más relajante según la hora del día.

El exterior fue creado con una pintura de aluminio especialmente desarrollada para el tren Laview. El grado de reflexión que ofrecería la superficie exterior se estudió cuidadosamente para mostrar una nueva impresión del paisaje.

En palabras de la propia Kazuyo Sejima «me propuse desarrollar un concepto de tren como nunca antes se había visto. Esta era la primera vez que diseñaba algo parecido y la diferencia más obvia con el diseño del edificio es que el tren puede moverse a diferentes lugares. Este en concreto viaja a través de Tokio para Las montañas de Chichibu y pensé que sería bueno que pudiera mezclarse con el paisaje. Además, quería que el pasajero tuviera la sensación de estar como en su cuarto de estar, motivándolo a viajar en tren a diario».