Descubriendo la ruta de los acebales, los bosques de la Navidad

Durante el mes de diciembre las masas boscosas de acebo están en su máximo esplendor. Estas son cinco rutas para vivir la Navidad en el campo

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Si hay un arbusto que es sinónimo de Navidad ese es sin duda el acebo. Sus características hojas verdes y puntiagudas combinan con sus hermosos frutos rojos que muestran todo su esplendor al final del otoño. Aunque es una especie protegida se permite la realización de podas controladas siempre bajo supervisión y contando con todos los permisos. En España existen bosques de acebales como los de Soria, La Rioja o Cantabria que bien merecen ser visitados. Estos son cinco de los más importantes.

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  1. Acebal de Garagüeta, en Soria

    Durante el mes de diciembre, Soria, y concretamente la Mancomunidad de Tierras Altas de Soria, se convierte en la capital del acebo. Recolección de ramas en podas controladas, mercados navideños, talleres y cursos de centros de acebos para decorar los hogares durante la Navidad y rutas turísticas por los acebales son algunas de las actividades que pueden realizarse.

    Esos bosques se extienden por las sierras del norte de la provincia y más concretamente en la comarca de Tierras Altas. Bosques cuidados por los vecinos y que gracias a su protección perduran en el paisaje de las tierras sorianas. Sólo la comarca de Tierras Altas cuenta con más de 600 hectáreas de acebales destacándose los de Oncala, Castilfrío de la Sierra, Las Aldehuelas o Garagüeta.

    Acebal de Garagüeta (Arévalo de la Sierra)

    El acebal de Garagüeta es el mayor bosque de acebos de la Península Ibérica y posee un extraordinario valor ecológico. El conjunto tiene una extensión de 406 hectáreas de bosque, de los cuales 180 son masa de acebos que crecen de forma laberíntica formando bóvedas.

    Para ir al acebal de Garagüeta, hay que tomar la N-111 dirección Logroño y llegar a la localidad de Almarza. Desde aquí hay que desviarse en dirección a Gallinero, Arévalo de la Sierra y Torrearévalo. Desde cualquiera de estas 2 últimas localidades se encuentra el camino al acebal.

    La localidad de Arévalo cuenta con un centro de interpretación del acebal y su entorno llamado Casa del Parque del Acebal de Garagüeta. Es un centro de interpretación creado para que el visitante conozca todos los secretos de Garagüeta y su entorno.

  2. Acebal de Oncala, en Soria

    Oncala, a 31 km de Soria capital, está situado en un valle formado por el río Mayor, entre los Montes Cayo, Alto del Monte, Puerto de Oncala y Umbriazo. El Acebal de Oncala ha sido declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y se puede recorrer siguiendo una senda señalizada. El recorrido es de unos seis kilómetros y parte del puerto de Oncala. El visitante quedará sorprendido por la frondosidad de los acebos que en algunas ocasiones sirven a animales como corzos, aves o jabalíes de refugio en los duros inviernos de estas latitudes sorianas.

    Para los que estén pensando en hacer una escapada rural del 8 al 10 de diciembre se da el pistoletazo de salida para la Navidad con la Feria del Acebo de Oncala. En este pueblo, puerta de la comarca de Tierras Altas de Soria y que celebra su décima edición se puede ver todo tipo de artesanía realizada con acebo como son centros, guirnaldas y poder participar en talleres donde uno mismo puede hacer su propio centro centros, ideales para la decoración de las casas en estos días de Navidad. Además, una de las actividades más esperada son las visitas a las masas boscosas de acebo que hay por la zona. Inmensas masas boscosas donde poder ver un ecosistema único en España. Y ahora están en su mayor esplendor de color y viveza.

  3. Acebal de Prádena, en Segovia

    El Acebal de Prádena, en Segovia, es la mayor mancha forestal de acebos del Sistema Central y de este bosque proviene el acebo que se vende en el Mercado Navideño de la Plaza Mayor de Madrid, fruto de una poda controlada bajo supervisión del Icona.

    Para visitar este acebal se propone un recorrido de unos seis kilómetros que se inicia en el camino de los Arrieros, a la altura del área recreativa de El Bardal. A lo largo de la ruta circular, se puede observar que las zonas más densas de acebos están intercaladas con otras adehesadas, en las que aparecen centenarios robles, sabinas y encinas. La ruta establecida puede recorrerse en dos horas, es de baja dificultad y se puede realizar con niños.

  4. Acebal de Abiada, en Cantabria

    El Acebal de Abiada es un bosque de acebos situado en la cabecera del Río Guares, en Abiada, perteneciente al municipio de la Hermandad de Campóo de Suso, en Cantabria.

    La ruta circular de nueve kilómetros se realiza en unas cinco horas y se parte del pueblo de Abadía de la comarca Campurriana para recorrer el valle de «la Joyanca». A lo largo del recorrido se puede contemplar como bajan las aguas del río Guares, principal afluente del río Hijar y que da origen al río Ebro, hasta llegar al acebal de Abadía, un denso paraje vegetal de acebos que cumple una importante función ecológica para el funcionamiento del ecosistema principal del lugar.

  5. Acebal de Valgañón, La Rioja

    El Acebal de Valgañón esta situado en las últimas estribaciones de la sierra de La Demanda, en La Rioja. Las colinas situadas entre el alto de La Pradilla y Ezcaray son excepcionales por la belleza de sus altos y por reunir uno de los conjuntos más importantes de acebos de toda La Rioja. En la villa de Valgañón, limítrofe con la provincia de Burgos y a unos 60 kilómetros de Logroño, se esconde, rodeado por una zona de dehesa y pastos, un pequeño acebal de unas diez hectáreas en la que encontramos ejemplares que llegan a alcanzar los diez metros de altura. Se realizan rutas circulares de cinco kilómetros de una duración aproximada de unas tres horas.