Inauguración del parque Disney en Shanghái
Inauguración del parque Disney en Shanghái - AFP PHOTO / JOHANNES EISELE

Disney inaugura su parque de Shanghái en plena guerra con Wanda

Aspira a recibir 50 millones de visitantes, pero tendrá que competir con los recintos que planea el magnate Wang Jianlin

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

Tras más de una década de negociaciones y obras y una inversión de 5.500 millones de dólares (4.875 millones de euros), este jueves ha abierto oficialmente sus puertas el parque de Disney en Shanghái. Se trata del primer parque que la multinacional estadounidense abre en China continental, y supone ya el tercero de Asia junto a los de Tokio y Hong Kong.

Con su Castillo Encantado, las omnipresentes figuras del ratón Mickey, Dumbo, Blancanieves y otras atracciones meramente chinas, Disney confía en disparar su volumen negocio gracias al crecimiento de la clase media en el mercado más populoso del mundo. Además de promocionar el «merchandising» de sus exitosas películas, como las últimas entregas del «Capitán América» y «La guerra de las galaxias», este parque espera captar hasta 50 millones de visitantes al año, ya que 300 millones de personas viven en un radio de tres horas en coche o tren en una de las regiones más dinámicas de China. Buena prueba de ello es que, durante las semanas que ha estado abierto en fase de pruebas, ya ha recibido alrededor de un millón de visitas. A tenor de los cálculos de algunos analistas, el parque podría generar unos ingresos anuales de 4.500 millones de dólares (4.008 millones de euros).

«Este es uno de los momentos más excitantes e importantes en la historia de la compañía Walt Disney», se congratuló en la inauguración su consejero delegado, Bob Iger, quien estuvo acompañado por el viceprimer ministro de China, Wang Yang. Para este último, el parque abierto en Shanghái es un ejemplo de la «cooperación práctica» entre EE.UU. y China y los “intercambios de pueblo a pueblo”.

Para abrir este parque, Disney ha tenido que asociarse con un consorcio chino que tiene el 57 por ciento del accionariado y está formado por cuatro grandes compañías estatales: Shanghai Media Group, la cadena hotelera Jinjiang, la marca de almacenes comerciales Bailian y la promotora inmobiliaria Lujiazui. Entre todos ellos han construido este parque de 7,5 kilómetros cuadrados donde todavía queda bastante espacio edificable, para el que ya están buscando nuevos inversores.

Con el Disneylandia de Shanghái, la mítica compañía americana espera revertir los malos resultados que arrastran durante los últimos años sus otros dos parques asiáticos, el de Tokio y el de Hong Kong. Además de las entradas que se vendan en el vasto mercado chino, los beneficios vendrán por la comercialización de los productos promocionales de sus películas, que también suelen copar los primeros puestos de la taquilla en este país.

Wang Jianlin, un poderoso rival

Pero a Disney le ha salido un poderoso rival que, antes de abrir su recinto de Shanghái, ya la ha declarado la guerra. El magnate Wang Jianlin, que posee parte del Atlético de Madrid y protagoniza el «culebrón» del Edificio España, tiene previsto que su compañía, el gigante inmobiliario y cinematográfico Wanda, abra entre 15 y 20 parques de atracciones por toda China hasta 2020 para competir con la empresa estadounidense. «Disney no debería haber venido a China. Sus perspectivas económicas no pintan demasiado bien», declaró recientemente en la televisión estatal Wang Jianlin, quien a finales de mayo abrió un parque temático en la ciudad de Nanchang, a unos 700 kilómetros de Shanghái. Curiosamente, en la inauguración de dicho recinto se vieron algunos personajes disfrazados de personajes de Disney, como Blancanieves, el Capitán América y un soldado de asalto de «Star Wars», lo que ha enrarecido aún más las relaciones entre ambas empresas.

Aunque Wanda, el principal distribuidor cinematográfico de China, proyecta en sus salas las películas de Disney, se ha propuesto plantarle batalla en todos los campos y hace poco compró el estudio Legendary de Hollywood. «Tenemos una estrategia: un tigre no puede competir con una manada de lobos. Disney posee un parque en Shanghái, pero Wanda tendrá de 15 a 20 por toda China», retó Wang Jianlin. Como si fueran los personajes de una película de animación, la lucha entre Disney y Wanda ya se libra en China, el mayor mercado de entretenimiento y turismo del mundo.